Un avión estadounidense aterrizó este fin de semana en el aeropuerto de Sauce Viejo en Santa Fe y fue demorado por las autoridades nacionales. La aeronave había solicitado realizar un vuelo internacional, sin embargo, Aduana frenó el viaje. Tras dos días de investigación, el jet privado pudo partir, pero dejó un manto de misterio.
El misterioso avión de EE.UU. en Sauce Viejo: 48 horas de retención, sospechas y un despegue bajo la lupa
Aduana frenó la salida del avión modelo 2021 valuado en millones de dólares. Hubo inconsistencias entre los dichos del piloto chileno y los registros de vuelo. Se sospechaba de una operación de "taxi aéreo" encubierta para evadir impuestos.
El 29 de marzo el aeropuerto de Sauce Viejo recibió un llamativo avión. Como no era la primera vez que aterrizaba en tierras santafesinas lo recibieron. Todo parecía correr por los carriles normales, pero el pedido para cruzar fronteras y volver a Estados Unidos alertó a las autoridades.
Para realizar este tipo de vuelos se debe tener la aprobación de los organismos nacionales con competencia en los aeropuertos. Fue así como Senasa, la Dirección Nacional de Migraciones y la Aduana se hicieron presentes. El aval de las dos primeras no fue suficiente para el reparo que interpuso Aduana, según pudo averiguar La Capital con fuentes cercanas al caso.
A partir de allí se inició una investigación que involucró a este jet Gulfstream G600 de patente N318AG modelo 2021 y registrado a nombre de CSC Delaware Trust Co Trustee, una entidad fiduciaria regulada de Estados Unidos.
El misterio del avión estadounidense
Ante la negativa de Aduana, el piloto de la aeronave, oriundo de Chile, presentó la documentación de sus vuelos. Según lo que expuso llegó de Córdoba sin pasajeros. Aquí se presenta la primera diferencia, porque en los registros aéreos de la reconocida web flighttradar24 indican que el viaje a Sauce Viejo partió desde Buenos Aires.
Otro punto de debate fue que, aunque el avión estaba vacío, el piloto chileno reconoció que transportaba extranjeros que habían ingresado al país por otra unidad.
En ese marco, Aduana sospechó que el jet privado operaba como taxi aéreo y que estaba evadiendo impuestos, por eso lo retuvo para averiguar más datos.
Luego de 48 horas, las autoridades nacionales comprobaron que el piloto chileno tenía razón: era un vuelo privado que viajaba por Argentina y realizaba conexiones internacionales con Perú, Estados Unidos y Canadá.
Cerca de las 14.30 de este martes, el avión pudo despegar y salir de Sauce Viejo. Sin embargo, otra incongruencia se dio con el jet en las nubes.
En primera instancia el avión había aterrizado en Santa Fe para luego irse a Estados Unidos. Una vez destrabada la situación con el organismo de control, el avión emprendió viaje, pero hacia Chile.
Los vuelos en Argentina y por el mundo
Sólo en los últimos siete días el avión Gulfstream G600 N318AG realizó doce vuelos entre nacionales e internacionales. El 24 de marzo viajó del Aeropuerto de Ezeiza a Sauce Viejo y ese mismo día desde Santa Fe hacia la terminal de Salta.
Desde Salta viajó el 25 de marzo hasta Toronto, en Canadá y desde allí hasta el aeropuerto de Teterboro en Nueva York.
El próximo viaje fue el 26 de marzo y conectó Estados Unidos con Lima, Perú. Horas más tarde, el avión arribó a Córdoba.
Luego comienza una seguidilla de vuelos dentro de Argentina. Todas el 29 de marzo. De Córdoba a Santa Fe, desde Sauce Viejo a Buenos Aires. Nuevamente a Santa Fe y otra vez a Buenos Aires. El domingo a las 21.36 tocó la pista del aeropuerto de Sauce Viejo y allí se produjo la demora.
No es la primera en Argentina
La matrícula N318AG no es la primera vez que se notifica en un aeropuerto de Argentina. Ya había estado en una importante reunión que se desarrolló en Buenos Aires.
El foro del JP Morgan, el banco más grande de Estados Unidos, en Buenos Aires convocó a los jugadores económicos más importantes del mundo. Muchos de ellos llegaron en vuelos privados.
Entre los casi 20 aviones privados que llegaron a Ezeiza se encontraba el Gulfstream G600 (N318AG) de CSC Delaware Trust Company Trustee, filial de CSC Global, especializada en proporcionar servicios de fideicomiso, administración corporativa y cumplimiento para estructuras financieras, fideicomisos de inversión y mercados de capitales.
CSC Delaware Trust Company Trustee tiene sede en Wilmington, la mayor ciudad del estado de Delaware, Estados Unidos. La firma se presenta ante sus clientes como una empresa que está regulada por el Comisionado del Banco del Estado de Delaware y la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU.
















