Con choripanes en mano y una consigna que lo dice todo —"Choricet, choripanes por la ciencia, porque presupuesto no hay"— los trabajadores e investigadores del Conicet Santa Fe se movilizaron este viernes frente al ingreso al predio institucional. La protesta se enmarcó en el Día del Investigador y la Investigadora y se replicó en todo el país de manera simultánea.
Con un "Choricet", los científicos del Conicet Santa Fe salieron a denunciar el desfinanciamiento de la ciencia
En el Día del Investigador, trabajadores del Conicet Santa Fe realizaron una jornada de protesta que combinó reclamo y visibilidad. Denunciaron una caída salarial del 40%, recorte de subsidios, achique de ingresos y fuga de talentos al exterior sin que el gobierno nacional haya abierto ninguna mesa de diálogo
Lejos de ser una postal festiva, la jornada fue el vehículo para un reclamo que los investigadores describen como urgente: el sistema científico argentino está siendo desmantelado, y Santa Fe no es la excepción.
Un ajuste con números concretos
"Sigue siendo castigado, igual que muchos sectores de la administración pública nacional", señaló Paula Pochettino. Los datos que manejan desde el sector son contundentes: los salarios perdieron más del 40% de su poder adquisitivo desde que asumió el gobierno de Javier Milei en diciembre de 2023. A eso se suman los recortes en los subsidios para investigación y el achique sostenido en el ingreso de nuevos becarios e investigadores.
A esto se suma lo que los trabajadores califican como un incumplimiento sistemático de la Ley Nacional de Financiamiento del Sistema Científico Tecnológico, ignorada por el gobierno desde su asunción. "Son muchos los frentes y no hay un espacio de diálogo. El gobierno nacional no ha abierto ninguna mesa de negociación con el Conicet y lo único que hace es castigarlo día a día", afirmaron.
La fuga de cerebros, el daño más silencioso
cMás allá de los números, los investigadores señalaron lo que consideran el daño más difícil de revertir: la pérdida de talento científico. "Estamos fugando materia gris del país", resumió uno de los presentes, con visible preocupación. "Es tristísimo lo que está pasando, realmente tristísimo."
El panorama se agrava porque la salida no encuentra destino en el sector productivo local. "La industria está totalmente parada", apuntaron, lo que empuja a muchos profesionales directamente hacia el exterior, sin posibilidad de retorno en el corto plazo.
El caso del INTI: un espejo del desguace
Durante la movilización también se hizo referencia al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) como otro ejemplo del proceso en curso. Según denunciaron los investigadores, laboratorios y empresas privadas están contratando a los especialistas que quedan desplazados por el desfinanciamiento del organismo. Una situación que, lejos de ser casual, describe un patrón: el Estado reduce, y el sector privado absorbe —en sus propios términos— la capacidad técnica que el Estado formó durante décadas.
La protesta de este viernes no fue la primera ni, según anticiparon los propios investigadores, será la última. El reclamo sigue abierto, y la respuesta del gobierno, por ahora, brilla por su ausencia.

















