En 2011 el consumo de carne en la Argentina cayó a los niveles más bajos desde que se lleva un registro estadístico (1958). El promedio anual fue de 56,6 kilos per cápita contra un nivel histórico que ronda los 74,5 kilos. En los primeros cinco meses de 2012 la demanda creció dos kilos respecto del año pasado.
Cuando crecía el consumo de carne, llegó el paro del campo
Sin embargo, cuando se están dando los primeros signos de recuperación del consumo los productores agropecuarios lanzaron un lock out de siete días donde no se permitirá la comercialización de hacienda en pie.
De todas formas los dirigentes agropecuarios aclararon que el objetivo no era provocar un desabastecimiento de carne, sino hacer oír sus reclamos. “Éste es un nuevo golpe a la rentabilidad productiva que viene siendo afectada desde hace años por efecto de la inflación”, señaló el titular de CRA, Rubén Ferrero, en la conferencia de prensa donde se nacionalizó la protesta que se había iniciado en la provincia de Buenos Aires para rechazar el revalúo fiscal de las tierras.
Los diferentes carniceros de la ciudad consultados por Diario UNO también desestimaron la posibilidad de que falte carne en el mostrador o que existan subas de precios especulativas. Aunque abrieron el paraguas y dijeron que si la medida se llega a profundizar y se extiende por más de 20 días puede empezar a haber problemas.
Antonio, encargado de una carnicería céntrica de la ciudad dijo: “El frigorífico tiene carne, ellos se manejan con su stock. Hasta el momento no hay problemas, pero si se extiende mucho sí vamos a estar complicados”.
“Nosotros nos abastecemos todos los días. De lunes a sábado el frigorífico nos trae lo que necesitamos. Pero son ellos los que tienen capacidad de stock con sus cámaras de frío. Por ahora esto no se sufre en la góndola”, aseguró el comerciante.
Por su parte, Jorge Álvarez, encargado de un comercio en el norte de la ciudad explicó: “Si esto dura sólo una semana no va a haber problemas. Además los frigoríficos se tienen que haber abastecido de medias reses para no estar complicados con el abastecimiento”.
Al ser consultado por los precios y la posibilidad que se produzca una suba especulativa, Álvarez dijo: “La hacienda en pie se mantiene igual, por ahí puede haber alguna diferencia de centavos pero eso tiene que ver con la calidad del animal. Por eso los precios en las carnicerías se mantienen igual. Como la hacienda en pie está igual, la media res vale lo mismo y los precios al mostrador tampoco se modifican. No creo que este paro conlleve un aumento de precios”.
“Para que haya problemas de abastecimiento debería ser un paro de 15 o 21 días. En un caso de ese tipo sí ya se notaría la falta de carne para el consumidor final. Si los frigoríficos se stockearon bien, las medias reses se mantienen muy bien por 20 días en las cámaras de frío”, aseguró el comerciante quien, además, dijo que “los frigoríficos tienen mucha capacidad y muy buenas cámaras de frío. Por eso no va a haber problemas”.












