Santa Fe

Edificio Ritz: la historia del gigante dormido

Allí, en los 90, estuvo el primer shopping de la ciudad. 

Miércoles 10 de Abril de 2019

Es uno de los edificios más bellos de la ciudad de Santa Fe. A través de las décadas hospedó a familias aristocráticas –muchas de ellas del interior, cuyos hijos estudiaban en la capital provincial–; cobró vida como banco en dos oportunidades y luego llenó sus galerías de risas, música y jóvenes que recorrían el primer shopping santafesino.

Hoy, el único recuerdo visible de sus tiempos de esplendor es una placa de mármol en su fachada donde aún se lee Shopping Plaza Ritz. La tierra se acumula en escaleras que antes brillaban, lustradas varias veces al día. Su imponente entrada se pierde entre la suciedad y los afiches descoloridos.

Sin embargo, la obra permanece intacta en su interior, con esa misma escalera mecánica, la primera que tuvo la ciudad capital y cuya inauguración fue todo un acontecimiento para los santafesinos. Debajo del polvo acumulado, esta belleza arquitectónica espera volver a brillar en algún proyecto económico que le otorgue una vez más el papel que merece en el patrimonio urbano local.

La obra

Por encargo de Carlos Iturraspe, propietario de los terrenos de calle San Martín al 2.766, se construyó en la década del 20 el Hotel Ritz. Su entrada principal estaba sobre esta arteria, sumando una contrafachada sobre 25 de Mayo. Se inauguró el 9 de diciembre de 1928. Tenía cinco pisos de habitaciones. El sexto piso contaba con un salón de fiesta, servicio de guardarropas y cocina.

Durante muchos años dejó de funcionar como hotel, y en 1973 se transformó en sede del Banco de Intercambio Regional. Al cierre del BIR el edificio es adquirido por el CitiBank.

A inicio de 1988 y con la idea de rescatar y revalorizar el edificio, la familia Ferratto se convirtió en la nueva propietaria del inmueble, comprando el edificio al banco.

En 1992, comenzaron a refaccionar el edificio, que abrió sus puertas en abril de 1993 con el lanzamiento del shopping el Plaza Ritz, con 42 locales y 14 oficinas; sus cinco niveles comunicados por dos escaleras mecánicas, un ascensor panorámico, dos ascensores convencionales y uno para discapacitados. Su interior recreaba la sensación de abundancia de aire y luz. La bella fachada recuperaba su antiguo esplendor. Al ágape de la inauguración concurrieron más de 2.500 personas.

El Plaza Ritz cerró sus puertas para no volver a abrirlas en el año 1995. Según pudo saberse, la apertura del shopping Estación Recoleta incidió en la decisión que marcaría, no solo el fin de un negocio, sino el abandono total de un gigante histórico.

En 2011 cuando la Fiscalía Municipal intentó subastar el inmueble abandonado, debido a una abultada deuda de más de 3 millones de pesos en concepto de TGI. Pero se acordó un plan de pago que hizo que el inmueble no sea subastado.

¿Te gustó la nota?