La posible llegada de El Niño vuelve a poner el foco en la preparación de la ciudad de Santa Fe frente a un escenario de lluvias intensas y eventuales anegamientos. En ese contexto, la prevención no alcanza únicamente a las obras y sistemas públicos: también requiere que los edificios y consorcios realicen tareas de mantenimiento antes de la temporada de mayores precipitaciones.
Edificios en alerta por El Niño: piden mantenimientos preventivos para evitar anegamientos y subas de expensas
Administradores de propiedad horizontal mantienen reuniones con autoridades municipales y empresas de servicios para reforzar las medidas preventivas. Recomiendan revisar desagües, canaletas, terrazas, bombas de achique, grupos electrógenos y reservorios de agua, además de extremar el cuidado con los residuos.
Alerta por El Niño: administradores de Santa Fe coordinan con autoridades y empresas servicios para reforzar medidas preventivas en edificios.
Desde la Cámara de Administradores de Propiedad Horizontal de Santa Fe señalaron que continúan trabajando junto con autoridades municipales y empresas de servicios para trasladar información a los administradores y consorcistas.
Su presidenta, Natalia Cerquetti, explicó que el sector participó de jornadas regionales sobre el fenómeno climático para conocer los posibles escenarios y luego trasladar esas recomendaciones a los edificios.
“Uno no sabe cómo va a llegar y cómo va a impactar sobre todos los edificios”, advirtió Cerquetti en el programa Mañana UNO.
Desagües, canaletas y terrazas: los primeros puntos a revisar
Uno de los principales ejes de la prevención está relacionado con el sistema de drenaje de los edificios.
Cerquetti recomendó revisar especialmente los desagües pluviales, canaletas y terrazas, además de todos aquellos sectores por donde debe escurrir el agua durante una lluvia intensa.
“En lo que compete a los edificios, la idea es informarlos sobre la importancia de revisar todo lo que son desagües pluviales, canaletas, terrazas, todo lo que tiene que ver con subsuelos con bomba de achique”, explicó.
La especialista hizo especial hincapié en los subsuelos de las cocheras, donde una eventual elevación de las napas puede provocar el ingreso de agua.
“Es importantísimo el tema de las bombas de achique y todo lo que tiene que ver con la extracción de agua de este tipo de cocheras en subsuelo”, remarcó.
Bombas de achique y reservorios de agua
Las tareas preventivas también deben alcanzar a los sistemas destinados a evacuar o retener agua.
En ese sentido, Cerquetti mencionó los llamados retardadores hídricos, utilizados como reservorios para almacenar temporalmente agua y reducir el impacto sobre los sistemas de drenaje.
“Tienen una determinada capacidad que puede taparse y lo ideal sería hacerles una higiene provisoria y anticipada, para evitar cualquier obstrucción que pueda generar un desborde o anegamiento en algún sector del edificio”, señaló.
La recomendación es realizar una limpieza anticipada de estos dispositivos y de los lugares donde se concentra el escurrimiento para evitar que hojas, residuos u otros elementos bloqueen el paso del agua.
Grupos electrógenos y seguridad ante posibles cortes de luz
Otro aspecto que preocupa al sector es la posibilidad de cortes de energía eléctrica durante tormentas fuertes.
Por eso, desde la Cámara de Administradores recomiendan verificar el funcionamiento de grupos electrógenos, luces de emergencia y sistemas eléctricos, además de mantener despejados los accesos a tableros y salas técnicas.
“Todo lo que tiene que ver con los que tienen grupos electrógenos, luces de emergencia, todo lo que tiene que ver con higiene y seguridad dentro de un edificio, porque también puede pasar que haya cortes intensos de energía eléctrica. La idea es prevenir en todos los órdenes”, sostuvo Cerquetti.
Qué deben hacer los encargados y los propietarios
La prevención también requiere de una participación activa de quienes viven y trabajan en los edificios.
Los encargados tienen un rol central en los mantenimientos preventivos, mientras que los propietarios deben informar rápidamente cualquier desperfecto que pueda agravarse ante una lluvia intensa.
Cerquetti destacó además la necesidad de mantener libres los accesos a tableros eléctricos, salas de bombas y otros espacios técnicos.
“Tiene que haber también toda una tarea casi de docencia, de explicarle al propietario de cada departamento cuál es la conducta a seguir ante la inminencia, fundamentalmente, de mucha lluvia”, explicó.
Residuos: un factor que también puede generar problemas
El manejo de los residuos aparece como otro punto clave de la prevención, especialmente porque elementos abandonados en la vía pública pueden terminar obstruyendo desagües y bocas de tormenta.
Desde la Cámara señalaron que mantienen un trabajo articulado con la Municipalidad de Santa Fe para reforzar el cumplimiento de los horarios y las condiciones de disposición de los residuos.
“Tenemos un trabajo importante que estamos haciendo junto con la Municipalidad por el hecho del retiro de residuo en el horario que corresponde, no dejarlo en cualquier lado, el tipo de residuo”, explicó Cerquetti.
En ese sentido, advirtió sobre la necesidad de diferenciar los residuos domiciliarios de objetos voluminosos que requieren otro tipo de retiro.
“Por ahí te sacan cajas, objetos gigantes que no es residuo domiciliario, y eso no tiene por qué retirarlo el personal”, señaló.
Prevenir también puede evitar mayores gastos en las expensas
Las tareas de mantenimiento preventivo también tienen un impacto directo sobre los costos de los consorcios.
Cerquetti explicó que las expensas están relacionadas con los servicios y el mantenimiento que requiere cada edificio, por lo que anticiparse a los problemas puede evitar reparaciones más costosas.
“Las expensas están en función de los servicios. A mayor servicio, mayor expensa”, explicó.
En ese sentido, planteó que los propios propietarios pueden contribuir a reducir gastos innecesarios mediante la detección temprana de desperfectos.
“Si la gente quiere que sus expensas se reduzcan, tiene que tener acciones preventivas, o si ve algo tirado, algo sucio o algo que se está por romper, anticiparse y notificar a la administración con tiempo”, sostuvo.
La idea es evitar que un problema menor termine transformándose en una reparación de mayor magnitud.
Articulación con EPE, Litoral Gas y Aguas Santafesinas
Desde el sector de administradores también destacaron el vínculo con las empresas y organismos que prestan servicios esenciales en la ciudad, entre ellos EPE, Litoral Gas y Aguas Santafesinas.
“Tenemos un vínculo excelente con todas las entidades, muy directo y muy cercano. Constantemente estamos consultando a ver qué otra línea o qué otra información bajar”, afirmó Cerquetti.
Sin embargo, también remarcó que la prevención requiere responsabilidad por parte de los usuarios.
En materia eléctrica, señaló que un edificio con una instalación deficiente no puede trasladar toda la responsabilidad a la empresa distribuidora ante un corte.
Y respecto de los sistemas cloacales y pluviales, planteó una situación similar: los desagües también pueden verse afectados por residuos que los propios usuarios arrojan de manera incorrecta.
“También hay que tener en cuenta que los consorcistas tiran cosas que no corresponden dentro de inodoros o rejillas”, advirtió.
De esta manera, frente a la posibilidad de lluvias más intensas, desde la Cámara de Administradores de Propiedad Horizontal de Santa Fe remarcan que la preparación de los edificios debe comenzar antes de que llegue el agua, con controles sobre los sistemas de drenaje, mantenimiento de equipos y una conducta responsable por parte de todos los integrantes de cada consorcio.














