Fuentes eclesiásticas revelaron a UNO Santa Fe que el cuadro que se encuentra colgado en el Arzobispado santafesino con la figura de Edgardo Storni fue hecho a pedido del exarzobispo José María Arancedo durante sus años a cargo de la institución religiosa. La pintura al óleo fue realizada en base a una imagen de la juventud de Storni, y se encuentra dispuesta sobre una pared de una sala de la planta baja del edificio, junto a las representaciones de todos los obispos que tuvo la diócesis local.
El cuadro de Storni, el "sistema" y las repercusiones internas
Por Bárbara Favant
Cabe recordar que en "Nuestra Santa Madre" de Olga Wornat, un libro de 2002 sobre la "Historia pública y privada de la Iglesia Católica argentina" se describió la cantidad de abusos sexuales cometidos por el obispo –a quien lo llama "El Rosadito"– desde 1984 hasta la publicación de la investigación periodística, y cómo las denuncias de los afectados habían llegado hasta el Vaticano pero institucionalmente no se hizo absolutamente nada para frenar el horror. Y en el libro se describen dos cuadros de tamaño importante que se encontraban en el Arzobispado, que fueron pagados por la iglesia y mandados a hacer por el mismo Storni.
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Tal cual se describe en el libro, y como recordaron las fuentes eclesiásticas a UNO esa semana, el primero de los cuadros fue polémico porque el artista pintó las manos de Storni de una manera muy femenina. Imagen que en medio de crecientes rumores relacionados a su orientación sexual, para la época, contexto y lugar, era motivo de murmullos burlones y de comentarios de todo tipo. Finalmente el arzobispo retiró ese cuadro del lugar, que terminó en su casa particular. El segundo cuadro tenía un lugar visible en la entrada del edificio, y se comenta que Storni se lo llevó cuando se mudó a La Falda por las denuncias por abusos sexuales dentro del seminario que dirigía.
El último cuadro, el tercero, que se hizo de su figura y que sigue vigente en la institución despertó polémica en la sociedad, la política y hasta dentro de la iglesia esta semana ya que se encuentra en la misma habitación en la que el Arzobispado organizó una conferencia de prensa para presentar un "sistema" para que los abusos sexuales que se den en el ámbito eclesiástico sean denunciados ahí mismo. "Es parte de la historia de la diócesis. No lo vamos a ocultar. Vos podés pensar y decir lo que quieras de Storni. Está ahí, decilo, no te vamos a decir nada", respondió Javier González Grenón, vicario episcopal para asuntos jurídicos del Arzobispado, al ser consultado por UNO la semana pasada sobre por qué el cuadro estaba colgado ahí ante semejante anuncio.
Para representantes de la iglesia que realizan trabajos territoriales y sociales en barrios o pueblos vulnerados el acto generó mucha molestia. "Ese cuadro no tiene que estar ahí, ni en ningún lado", comentó un alto miembro de la iglesia a UNO y agregó: "Por cosas como estas es que la iglesia ha perdido su poder". También criticaron la manera de comunicar la implementación del sistema que eligieron, vieron como positivo que se elija mujeres laicas para recibir las denuncias aunque dijeron no tener claro ellos mismos cómo funcionaría.












