Santa Fe

El Arzobispado admite no estar capacitado para tomar denuncias de abuso sexual pero lo hace igual

Ya recibieron una denuncia en su "sistema", que fue presentado hace dos semanas. El Ministerio Público de la Acusación investiga al Arzobispado y a Sergio Fenoy por "usurpación de funciones"

Jueves 16 de Julio de 2020

A principios de julio el Arzobispado de Santa Fe dio a conocer la implementación de un "sistema" para presentar informes sobre "sospechas fundadas y/o denuncias sobre casos de abuso sexual contra menores y adultos vulnerables, por parte de clérigos y consagrados, y del encubrimiento de los mismos". El anuncio derivó en una denuncia penal del abogado Carlos Ensinck que terminó con el inicio de una investigación de parte del Ministerio Público de la Acusación (MPA) por "usurpación de funciones".

UNO Santa Fe solicitó una entrevista al Arzobispado con las autoridades responsables del “sistema” para conocer más sobre la implementación. A cargo del mismo están la docente Alicia Ramonda de Vogliotti y como asistente la abogada María José Gaggiamo de Pane quienes recibieron este miércoles a este medio en la sede del Arzobispado en General López 2720. Acompañadas de Javier González Grenón, vicario episcopal para asuntos jurídicos del Arzobispado, organizaron una conferencia de prensa. La tenue luz del ventanal de la sala iluminó los cuadros de todos los arzobispos de la historia de la capital provincial entre muebles robustos que aseguraban la distancia social.

Abrió la alocución González Grenón que explicó que se trata de un “servicio pastoral de informes sobre posibles hechos de abuso sexuales en el ámbito de la Iglesia respondiendo al pedido del papa Francisco en su carta apostólica Vos estis lux mundi”. Y agregó que “la Iglesia está haciendo un camino muy importante, muy interesante no solo de conversión de reconocimiento sino de tomar una actitud proactiva en los últimos decenios para combatir dentro de su institución estos abusos. Es una responsabilidad que tenemos que asumir como iglesia. Y en línea con lo que el papa Francisco nos pide”.

A continuación presentó a las responsables de recibir los informes. Tanto Ramonda de Vogliotti como Gaggiamo de Pane se presentaron cada una como casadas, con hijos y hablaron de sus trabajos pastorales en parroquias de la ciudad. Luego González Grenón dijo: “Es importante destacar que son mujeres y son laicas. Queremos que para este servicio esté representado un ámbito importante de la iglesia que es el laicado, sobre todo mujeres, mujeres con capacidad de escucha, con capacidad de acogida, madres de familia, abuelas también”.

Ya más al final de la charla, después del intercambio con UNO Santa Fe, expresó sobre el rol de sus compañeras: “La tarea de la responsable y de su asistente es solamente escuchar a la persona, redactar un informe y enviárselo al obispo. Ahí termina”.

Equipo.jpg
María José Gaggiamo de Pane, Alicia Ramonda de Vogliotti y el vicario Javier González.

María José Gaggiamo de Pane, Alicia Ramonda de Vogliotti y el vicario Javier González.

Objetivos

Al ser consultado por los objetivos finales del “sistema”, González Grenón, sostuvo: “Lo importante es destacar que este servicio no suple en nada la obligación que las personas y el derecho que las personas tienen de recurrir a la Justicia Penal del Estado. Este servicio no reemplaza. Acá tenemos que tener en claro que tenemos como dos sistemas jurídicos. El del Estado, y el de la Iglesia. El de la Iglesia no reemplaza en nada el del Estado. Es decir que la persona puede venir primero a los tribunales ordinarios y después venir acá o en primer lugar venir acá. Lo otro que tenemos que destacar es que estos delitos son del fuero personal, individual. O sea que es la persona que lo sufre la que tendría que ir a denunciar al Estado”.

“Lo que tiene que quedar en claro y lo dice bien el Papa es que estas normas se aplican sin perjuicios de los derechos y obligaciones establecidos en cada lugar por las leyes estatales, en particular las eventuales obligaciones de informar a las autoridades civiles competentes. O sea que no hay una superposición de jurisdicciones. Además tenemos que tener en cuenta que el Estado argentino por el acuerdo de la santa sede de 1966 tiene libre jurisdicción en sus temas y sobre sus miembros. En este caso de obispos y sacerdotes. Después tenemos acordadas con la Corte Suprema de Justicia de la Nación que le reconoce a la Iglesia el ejercicio de su libre jurisdicción en sus ámbitos. Para qué recibir los informes: en primer lugar para conocer lo que sucede dentro de nuestras instituciones”, apuntó.

• LEER MÁS: "Para denunciar abuso sexual lo mejor es la Comisaría de la Mujer", dijo la fiscal Del Río Ayala

—Esto quiere decir entonces que si la iglesia toma conocimiento de algún delito ya sea que le haya ocurrido a una persona menor de edad o adulta, ¿en ningún momento va a ir a hacer la denuncia a la Justicia o al Estado provincial para dar conocimiento que se conoce de un delito?

González Grenón: Lo que dice el Papa es que en particular las obligaciones civiles competentes donde tengamos obligación de informar se va a informar. Por ejemplo, en el caso de las escuelas la obligación es de informar de acuerdo a los protocolos al Ministerio de Educación. En otros casos no podemos informar porque si el que sufrió el delito es un menor, es un delito de instancia privada. Ni vos ni yo podemos ir a denunciar el delito. Solo lo pueden denunciar los padres o los tutores. Lo que podemos hacer es acompañar, aconsejar. Esto tenemos que tenerlo bien en claro. El abuso sexual de menores es un delito de instancia privada.

—En el MPA han marcado en varias ocasiones que cualquier persona que tiene conocimiento de un delito lo tiene que notificar.

González Grenón: Lo vamos a cumplir dentro de las obligaciones que marca el MPA. No nos vamos a saltear ningún paso. Lo que quiero decir es que a la Justicia penal no podemos acudir. Tendrá que ir el padre, el tutor, si es un adulto podrá ir él. Responderemos a todas las requisitorias del MPA. Es muy claro el tema que el Papa el año pasado ha levantado la obligación del secreto pontificio sobre esas investigaciones.

"Antes había un secreto pontificio donde el sacerdote por ejemplo que instruía una causa de abuso no podía declarar o dar información a la Justicia Penal. Eso está levantado. Si la Justicia Penal lo requiere lo vamos a levantar. Son dos sistemas independientes pero que colaboran respetando cada una sus competencias, sus espacios.

—¿Las personas que reciben estos informes están capacitadas para hacerlo? ¿Tienen conocimiento sobre los derechos de las mujeres, y temáticas relacionadas, cómo hablar con víctimas de abuso sexual? Por ejemplo, las personas que reciben estas denuncias en el 144 o en la comisaría de la mujer (en Bv. Zavalla y Tucumán, teléfono: 0342 4831575) (que es donde se reciben las denuncias de violencias sexuales) reciben formación durante mucho tiempo para poder no revictimizar a las personas que van a denunciar.

González Grenón: Es un espacio de escucha pastoral y lo importante es la capacitación espiritual que tienen. Son personas que tienen experiencia espiritual, de escucha. La formación específica la van a ir recibiendo. También tenemos que delimitar los distintos ámbitos. Esto no es una comisaría. Esto no es una oficina estatal.

"No es simplemente un acto administrativo de recibir a una persona para tomar una denuncia sino para acompañarla. Vamos a presentar el consejo arquidiocesano de prevención de abusos sexuales donde incorporamos profesionales, especialmente una médica psiquiatra para que nos acompañe. La capacitación la vamos a ir adquiriendo con el trabajo".

—¿La capacitación es para toda la iglesia o para las que se van a dedicar a este sistema?

González Grenón: El trabajo del consejo va a ser capacitar y difundir todo lo que sea prevención y creación de ámbitos seguros de parroquias y escuelas. Es un trabajo que vamos a emprender. Tienen que comprender que esto es algo nuevo para nosotros, que lo comenzamos con el espíritu de servicio, de aprender y acompañar. Evidentemente vamos a tener mucho que aprender. Por eso también estamos convocando personas que ya están capacitadas podríamos decir, vamos a seguir convocando para trabajar todo lo que sea necesario para que podamos crear ámbitos eclesiales seguros y capacitar a los docentes, a los dirigentes, a los grupos y a los mismos sacerdotes en todas estas cosas.

Ramonda de Vogliotti: Nuestra capacidad profesional en esto no existe. El lunes 20 de julio comenzamos las dos un curso que propone la conferencia episcopal argentina para todos los responsables de recibir informes que es el título que tengo yo y su asistente. Tenemos que hacer un curso que es online por las circunstancias que tiene diez módulos y nos van a capacitar con eso.

—¿Y por qué abrieron esta instancia si no están capacitados?

Ramonda de Vogliotti: Porque el Papa lo propuso el año pasado y dio un año para que se implemente en el mundo. Ese tiempo se estaba aproximando, el año que teníamos para hacerlo. Y se hizo. Pero de todos maneras recalco lo mismo que dice el padre. Es un espacio libre y voluntario.

Al ser consultada por otro medio sobre qué tipo de asistencia es entonces, respondió: “No conozco, porque no he tenido ningún caso puntual en esta situación, pero sí soy acompañante espiritual en ejercicios espirituales y en esas instancias la gente necesita desahogarse”.

Y siguió: “Y es lo mismo que desahogarse con el psicólogo, si creés que es la ciencia la que te puede acompañar y tratar de sanar esa herida que es terrible. Puede ser que consideres que es el cura, el párroco, la mamá, la abuela. Y hay personas que consideran que acá está un posible alivio. Porque no más que eso se puede hacer, por más que haya una denuncia en lo penal”.

En la palabra final la interrumpió González Grenón quien agregó: “Entendemos tu pregunta –en dirección a UNO–, lo que queremos resaltar es que si bien nos vamos a capacitar, el espíritu del ambiente es diverso, un servicio del Estado difiere a uno de la iglesia. No vamos a suplir una cosa, sino que queremos desde nuestro lugar abrir una ventana de escucha. Lo importante es detectar y conocer los abusos que puedan, ojalá no, estar surgiendo en el ámbito de las instituciones de la Iglesia. Tal vez se derive a un servicio del Estado que pueden estar más capacitados que nosotros”.

“Aparte el motu proprio del Papa dice que es necesario la creación de estos espacios para brindarle credibilidad al evangelio”, sumó Ramonda de Vogliotti.

—Entonces el fin cuál sería, ¿darle credibilidad al evangelio o ayudar a las víctimas de abuso?

Ramonda de Vogliotti: Las dos cosas. Porque esto es de la Iglesia. Así como tanto tiempo se le remarcó a la Iglesia el encubrimiento de estas cuestiones y demás, el papa Francisco que en esto tiene una mirada distinta a lo tradicional, quiere que dentro mismo de la Iglesia se pueda apoyar a las víctimas que son propias de esta institución. Si a un nene en la escuela la psicopedagoga se entera que lo está violando el abuelo a nosotros no nos compete. Si quieren venir los escuchamos, y los acompañaremos también. Pero el fin próximo es los delitos sexuales que se cometen dentro del ámbito eclesiástico.

—Qué garantías se les puede dar a las personas que denuncian dentro del ámbito de la Iglesia si hay casos por ejemplo, el del cura Néstor Monzón, donde hay una asesora legal que está por ir a juicio oral por haberle avisado al cura que borre todo.

González Grenón: Cada persona y cada profesional tiene que responder por sus actos. Nosotros vamos a responder por los nuestros. La credibilidad se funda en la conducta que cada uno tiene. Que hay personas que obran mal, las hay. Dentro de la Iglesia y fuera. En la Justicia, en el Estado, en los medios. La credibilidad se va a fundar en la confianza que nosotros vayamos creando y en la confianza que la gente tenga. Hay gente que no confía, y esa gente no vendrá.

• LEER MÁS: "Borrá todo": la asesora legal del arzobispado deberá enfrentar un juicio por encubrimiento en el caso del cura Néstor Monzón

—En este intento de avanzar en esta materia, entonces, ¿hay una autocrítica para adentro del Arzobispado de Santa Fe? ¿Qué significa hoy la figura de Storni para la historia católica santafesina?

González Grenón: ¿Qué significa hoy? Un momento difícil, para muchos oscuros. Un momento de dolor. Asumimos la historia. Monseñor Storni es parte de la historia de la diócesis con sus errores, con sus luces. Estuvo siempre a disposición de la Justicia Penal. Hubo un juicio penal. Murió en un momento donde la causa se tuvo que cerrar pero hay pronunciamiento de la Justicia Penal, entonces nosotros lo asumimos como parte de la historia de la diócesis, no lo escondemos.

Entre las cinco personas que asistieron a la conferencia de prensa, se encontraba una joven estudiante de comunicación social de la Universidad Católica que en el marco de la investigación para su tesis sobre la postura de la Iglesia Católica en casos de abusos sexuales preguntó: "La Justicia Civil se pronunció para que el Arzobispado pague una indemnización y ese fallo se apeló. ¿Hoy se tomaría la misma decisión?”.

González Grenón le contestó: “Todos tenemos derecho a actuar de acuerdo a los instrumentos que la misma Justicia nos ofrece. Entonces, en ningún momento se oculta lo que pasó con monseñor Storni. Está a la luz de todos”.

—¿Por qué está colgado un cuadro de él en esta misma habitación?

González: Es parte de la historia de la diócesis. No lo vamos a ocultar. Vos podés pensar y decir lo que quieras de Storni. Está ahí, decilo, no te vamos a decir nada.

El cuadro de Storni.jpg
Bajo la mirada de Storni, brindaron una conferencia de prensa sobre cómo denunciar abusos sexuales dentro de la Iglesia.

Bajo la mirada de Storni, brindaron una conferencia de prensa sobre cómo denunciar abusos sexuales dentro de la Iglesia.

—Y con respecto a la figura de Brizzio, ¿qué se puede decir? Se intentó hacer un juicio canónico ahí.

González Grenón: También. No hubo juicio canónico. Hubo un proceso. Se informó a la Santa Sede. No había argumentos para hacer un juicio canónico. La víctima fue informada que podía ir a la Justicia reiteradas veces y se negó. Nadie le dijo que no vaya, no quiso ir. Preguntale a la víctima por qué no fue a la Justicia Penal.

—Porque estaba fuera del tiempo que cabe en la Justicia para denunciar.

González Grenón: Problema de él.

• LEER MÁS: Víctima de abuso eclesiástico: “No debería haber prescripción para estos delitos”

—Lo que le pasó a él fue que le respondieron que no se consideraba abuso porque tenía 16 años al momento del hecho y en lo canónico se considera mayor de edad.

González Grenón: Te voy a corregir. A él la ley canónica lo favorecía.

—¿Por qué?

González Grenón: Porque en el momento en que se produjo la denuncia el papa Benedicto había dicho que hasta 18 años se es menor. Elevó la edad de 16 a 18. Pero no estamos para entrar en estos detalles porque tampoco son para estar ventilando cuestiones personales. Se hizo un proceso. Brizzio de alguna manera está sancionado (hizo comillas en el aire). No tiene ningún oficio pastoral. No está a cargo de ninguna parroquia. No está a cargo de ningún trabajo pastoral. Está retirado de la vida pastoral. Lo cual significa una sanción muy importante. Hay una cuestión. Pensamos a veces que la única sanción para un sacerdote y todo lo que buscan muchas veces es "échenlo", que no sea más cura, sáquenle el título de cura. Y esa es no solo la única sanción grave para un sacerdote.

—¿Cuál sería la sanción entonces?

González Grenón: Sacarlo de toda su vida pastoral y mandarlo a retiro y nada más.

—Brizzio estuvo muchos años viviendo en una parroquia en San Javier.

González Grenón: Sí, con mínimas funciones pastorales y después se lo terminó retirando.

¿Dónde van los informes?

Los responsables del sistema que recibe informes en el Arzobispado confirmaron a UNO Santa Fe que desde su vigencia hace dos semanas recibieron una denuncia. Se negaron a dar más información de cualquier tipo.

Sobre qué pasa cuando ingresa una denuncia dentro de la burocracia clerical, González Grenón precisó: “Una vez recibidos los informes, la responsable tiene que elevarlo al obispo. No es una cuestión judicial dentro de la Iglesia, es una cuestión pastoral. El obispo tiene la obligación de evaluar la verosimilitud de los hechos y comenzar lo que se llama una investigación preliminar. Para justamente evaluar la verosimilitud de los hechos. Si son verosímiles. Depende el caso, lo que pasó, si es menor o mayor, tenemos obligación de elevar los informes a la Santa Sede”.

“La Santa Sede se aboca a sí misma todos los casos de abusos de menores de edad. Pueden inmediatamente colocar una pena, puede pedir ampliación de pruebas, puede pedirle al obispo que inicie un juicio penal canónico o que imponga una pena por vía administrativa canónica. Las penas pueden ser variadas, depende la gravedad del caso. La más grave es la exclusión del estado clerical. En algunos casos el Papa mismo puede hacerlo sin ningún tipo de proceso a pedido del obispo. Ya se ha hecho eso en muchos lugares del mundo. En muchos casos también otra pena grave es mandarlo al sacerdote a un retiro donde no puede ejercer públicamente el ministerio. Entonces vive retirado sin ninguna tarea pastoral”, indicó el vicario.

Dieron a conocer además que la comisión está integrada por la abogada María Eugenia Marcolín, la doctora psiquiatra Carina Berra, el profesor Dante Carboni y la monja Marcela Guadalupe Mendoza.

—Al principio remarcaba que las responsables son laicas, ¿esto significa que cualquier persona laica puede acercarse a ocupar este puesto o cómo sería la selección?

González Grenón: Cualquier persona que el arzobispo considere con condiciones espirituales humanas para estos puestos. Estos lugares a los tres años se pueden renovar o pueden renunciar antes también.

Ramonda de Vogliotti: Lo único que nos avala es nuestra historia pastoral. Lo único que quiero es buscar la verdad. A mí no me interesa que la Iglesia encubra o que se sigan tapando delitos que son terribles.

• LEER MÁS: La Iglesia católica le soltó la mano al cura Néstor Monzón

—¿Qué opina sobre la denuncia que hizo el abogado Ensinck en Rosario?

González Grenón: Una denuncia sin ningún fundamento jurídico con el desconocimiento total. Podría decir una denuncia ajurídica. Desconoce el acuerdo de la Iglesia argentina con la santa sede, las acordadas con la Corte Suprema de la Nación con respecto con la libertad de jurisdicción de la Iglesia en sus casos. La separación de la Iglesia del Estado.

"Hay una cuestión que la gente reclama a veces que es la laicidad del Estado argentino. El Estado argentino es laico, no es confesional. Hay una justa autonomía y una cooperación entre el Estado y la Iglesia. Que son fundamentos que en esa denuncia no se tienen en cuenta y por lo tanto los tribunales ordinarios son totalmente incompetentes para entender algo que corresponde exclusivamente al derecho canónico y de la Iglesia.

—¿Se reunieron con fiscales del MPA?

González Grenón: Estamos en diálogo. Respondiendo a sus requisitos.

—¿Pero hubo instancia de reunión?

González Grenón: No, porque no nos pidieron ninguna reunión. Hubo una comunicación.

Finalmente, expresó el vicario: “Nuestro deseo es que no haya ninguna denuncia porque lo que deseamos es que no haya abusos. Creo que esto vale como autocrítica de la Iglesia sino no estaríamos acá. Hace 30 o 40 años no hablábamos de esto y tal vez lo hacíamos de manera totalmente distinta. Lo importante es el progreso, son los pasos que estamos haciendo y muchos pasos son agigantados de parte del papa Francisco y del papa Benedicto. En respeto de las autonomías –una reunión con el MPA– va a ocurrir", agregó.

“Porque se reconocen esos errores es que se hacen propuestas nuevas. Innovadoras. Sino podríamos seguir como estábamos”, concluyó Ramonda de Vogliotti.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario