El Boletín Oficial de la Nación trajo una noticia que se esperaba desde hace meses, aunque con una "letra chica" que abre un interrogante administrativo y plantea un desafío presupuestario para la provincia de Santa Fe. Intimado por la Justicia federal, la administración libertaria finalmente reglamentó la ley de Discapacidad que había vetado.
El Ejecutivo reglamentó la ley de emergencia en discapacidad pero traslada parte del costo a las provincias
Bajo presión judicial, el Ejecutivo nacional publicó hoy el decreto reglamentario de la Ley 27.793 de emergencia en discapacidad. ¿Qué pasaría con Santa Fe?
Tenía fecha hasta el 4 de febrero y efectivamente, este miércoles, aprobó la recglamentación con el decreto 84/2026 publicado en el Boletín Oficial, aunque con varios considerandos que dejan en claro que el Gobierno mantiene su apelación, cuestionando la validez del fallo que forzó esta implementación.
El Gobierno Nacional finalmente reglamentó la Ley de Emergencia en Discapacidad, una norma que el Congreso impuso por insistencia tras el veto presidencial, pero lo hizo bajo un esquema que condiciona su aplicación al bolsillo de las provincias.
Financiamiento compartido
El nudo de la cuestión reside en el concepto de "financiamiento compartido". Según el nuevo decreto, la implementación de la ley y el pago de las nuevas Pensiones No Contributivas (PNC) no serán automáticos. Para que el beneficio llegue al territorio, cada provincia deberá firmar convenios de adhesión donde se comprometa a aportar recursos, infraestructura o cofinanciamiento.
En la práctica, esto significa que la Nación ha federalizado el costo fiscal de una ley que no quería implementar. Si una provincia no acepta las condiciones o no cuenta con los fondos para "acompañar" el gasto, la aplicación de la ley de emergencia podría quedar en un limbo administrativo.
En resumen, el Gobierno condicionó la aplicación de la ley a la billetera de las provincias. Sin convenio de cofinanciamiento, la "Emergencia" corre el riesgo de ser una ley vigente pero vacía de recursos en el territorio.
La Ley 5110 de Santa Fe: ¿un beneficio en riesgo?
Para Santa Fe, la preocupación podría ser doble. La provincia cuenta con la Caja de Pensiones Sociales Ley 5110, un sistema propio que asiste a miles de santafesinos con pensiones no contributivas por invalidez y ancianidad.
La reglamentación de hoy establece la "conversión de oficio" de todas las pensiones actuales al nuevo régimen (Pensión por Discapacidad para Protección Social) y estrictas incompatibilidades. Esto plantea un escenario complejo:
Duplicidad de beneficios: históricamente, quien cobra la 5110 no puede cobrar una pensión nacional. Si Nación exige ahora que las provincias cofinancien los nuevos beneficios, Santa Fe podría argumentar que ya realiza ese esfuerzo financiero a través de su propia ley.
Presión presupuestaria: el esquema nacional podría presionar a la provincia para que sus pensiones locales se "fusionen" o se alineen con el nuevo estándar de la Casa Rosada, lo que implicaría una pérdida de autonomía sobre quiénes y cómo acceden a la ayuda social en territorio santafesino.
Auditorías en 30 días
Como complemento a este traslado de costos, el Ministerio de Salud de la Nación –que ahora absorbió las facultades de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis)– anunció que en un plazo de 30 días iniciará un plan masivo de auditorías. El objetivo es revisar cada certificado y cada pensión vigente, buscando reducir el padrón bajo el argumento de "optimización de recursos".
La pregunta que queda flotando es si el gobierno provincial aceptará las condiciones de Nación o si se abrirá una nueva vía de conflicto judicial para defender la caja de la 5110 y los derechos de las personas con discapacidad en la bota santafesina.















