En pleno corazón de barrio Acería se inauguró en 1987 un complejo habitacional enmarcado en el plan Fonavi de 22 torres (372 departamentos). Esto le dio vida y movimiento a la zona. Se ocupó cada uno de los monoblocks, pero nunca hubo un mantenimiento edilicio y tampoco se terminó de cumplir con las obras correspondientes para los servicios necesarios.
El Fonavi camina hacia el cambio y la transformación para sus vecinos
El miedo y la incertidumbre conviven con los vecinos que día a día temen que la estructura se desplome. De todas maneras la situación comenzó a cambiar y los primeros pasos se dieron desde el Gobierno provincial y está relacionado con la conformación de los consorcios y brindar un mejor servicio de agua.
Francisco Sánchez es un vecino que vive en este complejo y contó a Soy de: “Desde los consorcios y con la ayuda del gobierno más precisamente con la Dirección de Vivienda estamos trabajando el tema del agua potable. Va haber una planta potabilizadora que va a ir directamente a los tanques”.
En este sentido, se pusieron tanques nuevos en los monoblocks del 1 al 6, y ahora en este mes se van a colocar del 8 al 13. Más adelante Sánchez agregó: “También se van a arreglar los techos y los exteriores. Es un barrio que no se tocó nunca, era un sector marginado; pero por suerte ahora estamos saliendo paso a paso, poco a poco con la ayuda del gobierno provincial”.
Hace un poco más de un año que los monoblocks del 1 al 6 tienen consorcio, del 8 al 13 hace ocho meses y ahora se están constituyendo los del 14 al 22. “Esto va a ser de a poco, porque se va integrando de a poco la gente. Todos los martes, representantes de los diferentes monoblocks nos reunimos con personal de Vivienda de la provincia y los jueves con los ministerios de Justicia y de Salud para tratar los temas que preocupan y las necesidades que hoy tienen los vecinos”, agregó más adelante Sánchez.
Y para finalizar expresó: “Estamos saliendo adelante y gracias a Dios el barrio está mejor. Ahora se van a licitar las obras para los nuevos tanques de agua y el arreglo de techos y exteriores”.
Derrumbe y promesa
En julio de 2012 una de las torres de Acería fue demolida. Se trata de la 7. La decisión fue tomada por el gobierno provincial luego de un incendio que dañó de tal manera la estructura que había peligro de derrumbe. Se tomaron todos los recaudos y demandaron más de 30 días.
Esta estructura también tenía 18 departamentos y sus habitantes fueron relocalizados en otras viviendas, pero mientras eso sucedía el gobierno provincial les otorgó una ayuda económica para alquiler. Hoy, el predio donde estaba emplazado el monoblock 7 tiene custodia policial para evitar que se produzcan usurpaciones.
Cabe recordar que la demolición puso a dormir la promesa del Gobierno provincial de una relocalización total del complejo. El proyecto establecía la construcción de unas 400 viviendas en el barrio Acería que tendrían como finalidad ubicar a todas las familias.
La iniciativa data de 2011 y aún no se cumplió, pero sí se trabaja en mejorar las condiciones. De todas maneras, los vecinos esperan con ilusión que se haga lo que corresponda y sobre todo para brindar seguridad.












