embarazo y parto

El parto respetado, un derecho para dar a luz

El acceso a un parto respetado se vio desafiado por la pandemia ya que durante 2020 el 23% de los partos fueron con un embarazo mal controlado

Viernes 21 de Mayo de 2021

A partir del 16 de mayo y hasta el 22, se conmemora en todo el mundo la Semana del Parto Respetado, cuyo objetivo es concientizar para que se respeten los tiempos biológicos de las personas gestantes, a estar acompañadas durante el parto y estar junto a sus bebés desde el primer momento del nacimiento.

En nuestro país está vigente la Ley Nacional de Parto Humanizado N° 25.929, la cual debe implementarse de manera obligatoria en todo el territorio nacional, en el sistema de salud, tanto del ámbito público, obras sociales y el ámbito privado.

Para iluminar sobre la importancia del parto respetado UNO Santa Fe se comunicó con la jefa de Obstetricia del Hospital Iturraspe, Andrea Ducasse, quien explicó: “Cuando hablamos de parto respetado no hablamos ni de una modalidad de parto, hablamos de derechos. Es un derecho del binomio madre e hijo o hija”.

“Hizo falta que se cree un documento para garantizar estos derechos y aún así muchos no están garantizados. En realidad, si hablamos con perspectiva de género hablamos de personas gestantes porque también tenemos personas trans embarazadas, eso es importante y no lo tiene en cuenta la ley”, aclaró.

Andrea Ducasse, quien además se desempeña como coordinadora de la Licenciatura de Obstetricia de la UNL, relató que la ley se promulgó en 2004 pero que fue sancionada recién en 2015, fecha en la cual la provincia de Santa Fe adhirió. Pero quedan dos provincias en Argentina (Formosa y Catamarca) que todavía no aceptaron esta legislación sancionada hace 17 años, y cabe destacar que la Provincia de Buenos Aires adhirió recién el año pasado.

“Yo creo que hay mucha resistencia al cambio, porque todos somos bichitos de costumbre y cuando le sacás la autonomía de decisión al profesional es mucho y genera resistencia; ante esta resistencia lo primero es un no”, reflexionó Andrea Ducasse. “Por suerte cada vez las mujeres y ciertas ONG están más fortalecidas y ayudan y propiciar estos cambios.

Violencia obstétrica

La experta aseguró que con la información y capacitación constante que se brinda desde las instituciones pero también desde asociaciones civiles, se fortalece al personal de salud y a todo el equipo de trabajo de un centro de salud. “La violencia obstétrica se ejerce desde la entrada a una institución con el personal administrativo. Todos deberíamos estar capacitados en derecho y en género”, opinó.

La violencia obstétrica se manifiesta mediante prácticas, conductas y omisiones que el personal de salud ejerce de manera directa e indirecta sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las personas gestantes y su bebé durante el embarazo, el parto e incluso, el posparto. Algunas formas en las que se presenta son el trato humillante y denigrante, el abuso de la medicalización y la patologización innecesaria.

“La pandemia fue uno de los peores conflictos que hemos tenido con el rol del Estado como garante de derechos”, dijo Ducasse. “Al principio, ante lo desconocido la respuesta es un no. Lo primero que se hizo es que no ingresan familiares al trabajo de parto porque necesitábamos los barbijos, las batas y las botas para el personal. Cuando se pudo subsanar esta situación se pudo rever. Actualmente hay algunos grises donde uno hace aguas pero es cuestión de pulirlos”.

parto respetado.jpg
Imagen ilustrativa.
Imagen ilustrativa.

Parto y embarazo en pandemia

El embarazo, el parto y el puerperio son etapas que, además de la felicidad y buenos augurios, se transitan con muchos miedos e inseguridades. En pandemia, una de las principales preocupaciones es que se garantice que el bebé y su mamá no se separen. La otra, es sobre el protocolo anticoronavirus.

Sobre esto, la jefa de Obstetricia del Iturraspe explicó: “La atención difiere en algunas circunstancias especiales más allá de los elementos de protección personal . Si el binomio está bien van a alojamiento conjunto y si el acompañante cumple con el triaje que se realiza para el ingreso puede ingresar normalmente. Pero si el bebé ingresa a neonatología y la mama es positiva no va a poder ingresar porque tiene que guardar su aislamiento”.

Es importante destacar que el hospital es un centro de derivación provincial y muchos de los casos Covid positivo con embarazadas se derivan allí. En Santa Fe ya se contagiaron 1.200 embarazadas desde el inicio de la pandemia y en Argentina fallecieron con Covid-19, 56 embarazadas (según reportes del Ministerio de Salud de la Nación).

Durante el 2020, solo en el Hospital Iturraspe se registraron 2.500 partos, de los cuales el 23 por ciento se dio con menos de cuatro controles de embarazo. “Se pudo observar de la estadística del año pasado a embarazadas con menos de cinco controles, es decir, con embarazos mal controlados. Ya sea porque tenían miedo de asistir a los efectos de salud o porque se reprograma el turno por el profesional o porque no podían dejar a sus hijos. Derivó en muchos resultados perinatales que no fueron los óptimos”, contó Ducasse.

Las consecuencias de no realizar al menos cinco controles a partir del primer trimestre de embarazo incluyen la falta de diagnóstico de patologías y abordaje de las mismas, la no detección de patologías prenatales y una extensión de la estadía hospitalaria.

Por otro lado, agregó: “Es la primera vez que nos pasa que las cesáreas están por encima de los partos vaginales. Nosotros funcionamos como una maternidad 3D e implica que recibimos a todos los embarazos menores a 32 semanas: son embarazos de riesgo”. Ya sea porque fue voluntad de las mujeres, porque realmente tuvieron una indicación médica, o por partos planificados en el domicilio (fueron ocho) la cantidad de cesáreas en el Iturraspe superaron a los partos vaginales en un 5%, cuando la OMS indica que la tasa ideal de cesáreas debe oscilar entre el 10% y el 15%.

Dar a luz de forma segura y respetada

La profesional precisó que un parto seguro es uno que se da en una institución con todas las condiciones neonatales y obstétricas necesarias por si hay que realizar alguna intervención de urgencia. “Lo importante es tener elecciones y que sean informadas”, expresó Ducosse.

Sobre la posibilidad de planificar un parto en el hogar, advirtió que si hay una urgencia en un domicilio es muy difícil conseguir una ambulancia, sobre todo en pandemia. “Creo que cada familia decide lo que quiere y que tal vez nosotros como institución hemos fallado en ofrecer lo que cada uno necesita y por eso se dan estos partos planificados en el hogar”, opinó, pero dijo que “son decisiones personales”. Si se produce una urgencia en el domicilio las familias tienen que esperar entre cuatro y seis horas a las unidades del 107 y por el tiempo de desinfección entre viajes. “Nos ha pasado en partos planificados en el hogar los resultados perinatales no han sido muy buenos”, se lamentó.

“Es muy importante que cada persona pueda transitar su trabajo de parto de la manera que ella lo considere más adecuado y que el personal esté capacitado para esa atención, que no requiere nada raro. Que pueda acceder al beneficio del contacto piel a piel tanto en parto como cesárea, y esa hora que aporta beneficios para la madre y el hijo. Esos primeros pasos del recién nacido tienen que ser lo más amorosos posibles para que el recuerdo de esa experiencia sea positiva para ambos”, concluyó.

Embed

Salud integral

En el nuevo Hospital Iturraspe se acondicionaron las cinco salas de parto que, en promedio, reciben a doce bebés diariamente. “Están equipadas con el banquito de parto, con las telas, con colchonetas, sillones que se reclinan, baños privados. Se ha puesto mucho desde la institución para ir mejorando y rever ciertas situaciones”, explicó la Jefa de Obstetricia. “Cada vez surgen más necesidades de los usuarios del servicio de salud y como profesionales tenemos que estar abiertos y ver qué soluciones podemos ofrecer”.

Y ejemplificó: "Para nosotros fue nuevo asistir a un paciente trans, entrevistarlo para ver cuáles eran sus necesidades, para que se sienta cómodo en esta situación. Hay una apertura en los profesionales del servicio de salud para cada situación en particular".

Andrea Ducosse, quien además coordina la carrera de Licenciatura de Obstetricia de la UNL, se mostró muy emocionada por la primera camada de licenciadas que egresaron en abril de este año. “Toda la facultad de Ciencias Médicas en sí, más allá de la carrera de obstetricia, propone una mirada más integral y una mirada holística de cualquier paciente”, dijo con orgullo. “Vamos trabajando con medicina basada en la evidencia pero sin perder de lado el trato humano y el compromiso de los profesionales para propiciar cambios y que los profesionales salgan con una mirada integral. Ellos son generadores de cambio desde su lugar y nos hacen replantear muchísimas veces nuestras prácticas”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario