A partir de que se conoció la fecha del inicio de clases para el ciclo lectivo del año que viene –que se fijó para el 26 de febrero de 2014–, diferentes sectores del turismo expusieron sus quejas porque esa
El turismo costero estima pérdidas del 25% para febrero
medida, dicen, los perjudicará anticipando el final de la temporada estival. Algunos estiman que la afectación sólo será en la última semana de ese mes, mientras que otros creen que directamente los
perjudicará en toda la segunda quincena.
En diálogo con Diario UNO, Guillermo Kees, propietario de un complejo de cabañas en Santa Rosa de Calchines, fue contundente al respecto: “A partir de esto tenemos que hablar de pérdidas del 25 por ciento para ese mes, porque nos toma la última semana de febrero. En febrero siempre cae un 25 por ciento respecto de enero. A eso ahora hay que sumarle un 25 por ciento más por el adelantamiento de las clases.
En definitiva, vamos a trabajar la mitad de lo que se trabaja en enero. Esto ya lo vivimos el año pasado que ya se había anticipado el inicio de clases. Cuando empiezan con la publicidad de guardapolvos, en la primera semana de febrero, eso ya les va metiendo la ficha y se termina el verano”.
Al ser consultado sobre si ya se le hizo un planteo a las autoridades provinciales, el empresario dijo: “Sólo informalmente. Hasta el momento no hemos hecho un pedido formal, pero esto hay que hablarlo seriamente. Lo que sucede es que para el gobierno las malas noticias no se publican.
Hace un tiempo yo hablaba con el subsecretario de Turismo y le preguntaba qué le había parecido la temporada de invierno. Y él me dijo «buena». Entonces le dije:«Todo el mundo te mintió, porque fue malísima». Fue mala en el país en los destinos reconocidos, imagínense para nosotros. Parece que no es bueno dar una noticia que es mala, pero hay que entender que cuando son malas, son malas”.
—Sin embargo, el Ministerio de Turismo de la Nación difundió cifras que reflejaban una gran ocupación hotelera en Santa Fe y zona de influencia durante los fines de semana largos, ¿eso no los benefició?
—No sé de dónde sacan esos datos o cómo los demuestran. Pero no es real. Hasta diría que los fines de semana largos concentraron la demanda y cayó terriblemente el resto de los fines de semana. Para nosotros, que sólo trabajamos los fines de semana, eso nos afecta. En Salta y en Jujuy tienen turistas extranjeros todos los días. Pero nosotros estamos esperando los fines de semana. A partir de que están los fines de semana largos, en los sábados y domingos comunes cayó ciento por ciento la demanda. A eso hay que sumar la impresionante cantidad de oferta en negro que hay. Para quienes estamos con la gente inscripta y con las obligaciones impositivas al día, eso nos mata porque hay una competencia ilegal muy fuerte.
—¿La provincia no avanzó con un registro de emprendimiento de cabañas en la costa?
—No, porque ellos delegan en las municipalidades y las municipalidades no hacen absolutamente nada. En la provincia dicen que es responsabilidad de los municipios, y cuando vas a la Municipalidad es como hablar con las paredes.
—¿Por lo tanto no tienen información fidedigna de cuántos emprendimientos y plazas tienen en la Costa?
—Hay información informal, pero inscriptos estaremos el 20 por ciento. Hay mucha oferta de plazas en la Costa que forman parte del circuito no formal.
—¿Cuáles son las expectativas para la temporada de verano?
—Estamos expectantes porque uno sabe que en enero, cuando las temperaturas son altas, hay una recuperación. Pero las tarifas no las podemos acomodar a los servicios que representamos, porque a la vuelta de tu complejo, enfrente o al lado tenés uno que tiene todo el personal en negro y que cobra un 30 por ciento menos. Nos tenemos que amoldar a esos umbrales que son bajos, pero igual tenemos buenas expectativas para este verano. Pero la formalidad genera un costo fijo muy importante y eso te deja fuera de competencia porque hay mucha oferta informal.














