Cuando el pasado 5 de junio la Cámara de Diputados –con 204 votos a favor y 10 abstenciones– aprobó la Ley Nacional de Fertilización Asistida, Yanina Solís no podía parar de llorar. Sus lágrimas eran de emoción, porque en la declaración de esa nueva reglamentación veía reflejada su lucha y la de otras mujeres y hombres que como ella, desde hace mucho tiempo esperan que la infertilidad sea tenida en cuenta.
“Es un premio para todos los que luchamos por la ley de fertilización”
La historia de esta santafesina es similar a la de otras mujeres. Tras 17 años de casada y doce en la búsqueda de un hijo, pasó por todas las etapas: sueños, proyección, anhelo, desesperación, bronca, impotencia, acción, nuevos sueños, más ideas, otros golpes. En 2010, por ejemplo, después de realizar un tratamiento de fertilización de alta complejidad que no tuvo éxito, sufrir una hemorragia interna por una complicación, y pasar días en terapia intensiva, decidió transformar su dolor en acción y conformó el grupo Sumate Santa Fe (que cuenta con el apoyo de la ONG Sumate a Dar Vida, de Buenos Aires). Así comenzó la carrera para lograr que esta enfermedad sea tenida en cuenta, lucha que se coronó con la promulgación de esta ley.
En diálogo con Diario UNO, tras haber participado de la producción fotográfica, Yanina afirmó: “Esta invitación es un bálsamo a un montón de cuestiones, es un premio a tanta lucha y dedicación de parte de muchísimas personas que trabajaron en pos de esa ley. A mí me tocó venir a representar a todos estos compañeros y espero que se sientan parte, porque esto es algo que logramos entre todos”.














