Santa Fe

Gran parte del dinero robado por Mario Fendrich “fue para pagar el ocultamiento”

Así lo afirmó la exfiscal Griselda Tessio, quien investigó el caso. El tesorero del Nación que robó más de tres millones de dólares en 1994 estuvo prófugo 109 días

Miércoles 19 de Diciembre de 2018

Pasaron poco más de 24 años de lo que se conoció como el “Robo del siglo”. En realidad, para la opinión pública hubo varios robos del siglo. Pero, el protagonizado por Mario Fendrich en la sucursal Santa Fe de Banco Nación; por sus características; por las imágenes en las que se lo ve contando dinero y sonriendo a cámara; por la nota que dejó dentro de la bóveda al gerente que decía “Gallego, me llevé tres millones de pesos del tesoro y 187 mil dólares de la caja"; por todos esos elementos y más, atrapó desde un primer momento la atención del país e incluso despertó en algunos admiración por lo que consideraron una hazaña.

Fendrich murió en Cuba hace algunas horas, luego de sufrir un ACV. Tenía 77 años y con él se irán seguramente muchas respuestas a preguntas que todavía no han sido contestadas. Surgieron sin embargo, ante esa falta de certeza, muchos mitos sobre los motivos que tuvo el subtesorero del Nación para hacer lo que hizo. Especulaciones y leyendas urbanas en torno al dinero que nunca apareció, a sus supuestos socios, al lugar en donde estuvo prófugo 109 días y a las razones por las que se terminó entregando.

Griselda Tessio era fiscal federal en la década del 90 y el “Robo del siglo”, fue uno de los casos que le tocó investigar. "En lo que a mí respecta es un caso cerrado. Jurídicamente es un caso terminado”, afirmó la exgobernadora de la provincia en diálogo con UNO Santa Fe.

Tessio sostuvo con firmeza que, frente a lo sucedido, Fendrich cometió un delito, fue investigado, juzgado con todas las garantías que dan la Constitución y el Código Procesal Penal, y finalmente fue condenado.

“Cumplió pena de prisión, lo que la ley impone que debe cumplirse y luego salió con libertad aprobada por la ley. No una libertad total y absoluta, sino una libertad restringida, hasta que se cumplió el plazo máximo de su condena. De ahí en más, el señor Fendrich al no volver a delinquir, no tiene más deudas con la sociedad”, resaltó la exfuncionaria judicial y aclaró: “Alguien podrá decir que tiene deudas con la sociedad, yo diría que no, en la medida que jurídicamente cumplió su pena”.

¿Qué pasó con el dinero?

Uno de los tantos interrogantes que planteó el robo fue qué sucedió con la plata que Fendrich se llevó. ¿Pertenecía a alguien más? ¿Quedó escondida? ¿La devolvió a sus “dueños”? Son preguntas que flotan en el aire, aún después de más de dos décadas. Al respecto, Tessio dijo que en ese momento “hubo muchos operadores judiciales que tuvieron algún conocimiento, tal vez no acabado, de dónde podía haberse ido esa suma de dinero”.

“Las distintas hipótesis que nosotros manejamos, y cuando digo nosotros hablo de la Fiscalía, y hablo también de los jueces del tribunal oral que juzgó a Fendrich, nunca las pudimos comprobar. Yo creo que gran parte de ese dinero fue a pagar el ocultamiento, no fue gratuitamente, Fendrich estuvo escondido durante más de tres meses”, estimó.

En ese sentido, sostuvo que no es sencillo ni barato vivir en la clandestinidad como lo hizo el extesorero del Nación y que una de las pistas que barajó la Fiscalía era que Fendrich estaba en una quinta del gran Rosario, aunque ese dato nunca se pudo comprobar. “Creo que ahí se fue gran parte, porque eso no se hace gratuitamente”, aseveró.

¿Por qué se entregó?

Otro de los mitos urbanos es que Fendrich estaba amenazado y que por miedo a represalias a su familia terminó entregándose. Sin embargo, para Tessio “se entregó por consejo de los abogados”, y por lo conversado con ellos la suposición es que “le estaba resultando muy gravoso vivir como prófugo”.

“No es fácil. Pero, él se entrega, mal aconsejado a mi criterio pero no voy a invalidar la labor de la defensa, con un relato delirante de un rapto, de un secuestro, algo que no pudo sostenerse”, explicó.

Las imágenes y la nota al "Gallego"

El 23 de septiembre de 1994, antes de darse a la fuga en su Fiat Regatta rojo, Fendrich programó la bóveda para que se abriera cuatro días después. En su interior dejó una nota dirigida a Juan Sagardía, en la que le contaba al "Gallego", hoy titular de una reconocida obra social, que se había llevado más de tres millones de dólares.

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“Esa nota, que verdaderamente no hubiera tenido necesidad de hacer, creo que la hizo para exculparlo a Sagardía. Esa es mi opinión. Él ahí está reconociendo, el relato posterior del secuestro es una novela”, planteó Tessio.

Por último, la exfiscal lamentó que las características del robo hicieran que Fendrich se convirtiera en una suerte de “héroe”, admirado y aplaudido por muchos. En esa línea dijo que lo sucedido “generó algunas reacciones lamentables”.

“Lo vivaban cuando lo trasladaban al tribunal oral como si hubiera sido un héroe. Eso habla de la anomia de la sociedad argentina que no es de ahora, sino de hace varias décadas”, concluyó.

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