Santa Fe

Memorias urbanas feministas: buscan poner baldosas en la ciudad para recuperar la historia de las mujeres

Un grupo de historiadoras y militantes impulsan un proyecto para recuperar figuras y hechos que tienen como protagonistas a mujeres santafesinas que hicieron historia

Lunes 29 de Marzo de 2021

En una ciudad donde solo el cuatro por ciento de las calles lleva nombre de mujer, el espacio público se ocupa con la historia de guerras y hombres. La capital provincial tiene una larga lucha por los derechos de las mujeres que comienza con Macedonia Amavet fundando en 1906 el primer Centro Feminista. Pero rastros, casi no hay. Hasta ahora.

"Los espacios públicos no son neutros y universales sino que vivimos en ciudades diseñadas desde una perspectiva androcéntrica donde la representación, usos y necesidades de sujetes carentes de privilegio han quedado excluides y por ende invisibilizades, lo que genera y reproduce desigualdades de clase, etnia y género", explican las historiadoras Teresa Suárez, Rosa García, Alicia Talsky y Nidia Kreig. A través de un proyecto que fue presentado por la concejala María Laura Spina, buscan que se coloquen baldosas en los sitios donde ocurrieron hechos relacionados a experiencias históricas silenciadas.

El circuito feminista

Así, crearon un circuito de siete puntos que abarcan un período que va de finales del siglo XIX a las primeras décadas del siglo XX. Se podrá hacer caminando, en bici o en vehículos. La primera marca reivindicará a las Cautivas segunda mitad siglo XIX. Se trata de mujeres y niñas de pueblos originarios que fueron capturadas cerca de 1870 en campañas militares y luego repartidas entre familias de la élite santafesina. La primer baldosa se prevé colocar en San Jerónimo entre Moreno y Buenos Aires.

En 1º de Mayo y Juan José Paso estará el segundo punto nominado como Ombú de la chipacera de fines siglo XIX. Era un espacio de sociabilidad donde Claudia Chapaco, que era afrodescendiente, elaboraba y vendía sus chipás. Se la destaca porque en ese tiempo a los trabajos los ocupaban varones, y las vendedoras ambulantes como Claudia, encontraban ese modo para sostener a sus familias y tener una vida social al estar en el espacio público. Luego, se conmemorará a las Parteras Diplomadas, en honor a la primera Escuela de Parteras de la ciudad de Santa Fe (1910-1922) en la esquina de 3 de Febrero y San Martín.

•LEER MÁS: Brecha de género: solo el 4% de las calles de la ciudad tiene nombre de mujer

Sigue el recorrido con un punto en Monseñor Zazpe, ex Buenos Aires al 3700, para llegar al cuarto punto: Trata y explotación sexual de mujeres, finales siglo XIX hasta 1936. Allí funcionó “La Maison París” –zona de concentración de trabajadores, cerca del ferrocarril– un burdel que estuvo vigente hasta fin de los años 30, época en la que estaba reglamentada la prostitución y la explotación sexual de mujeres era parte de la vida pública y social de la ciudad.

Amelia Larguía de Crouzeille, fue una santafesina con una historia fascinante que poco cabe en una baldosa. Fue una arqueóloga de oficio que, luego de terminar de criar a todos sus hijos, se dedicó a recuperar y clasificar más de ocho mil piezas de las costas que rodean la ciudad de Santa Fe, Sauce Viejo, Helvecia, Arroyo Leyes y otras localidades costeras que hoy, la mitad, se encuentran en el Museo Etnográfico (no están expuestas). Será el quinto punto y estará ubicado sobre Junín en la esquina con 9 de Julio. Hizo importantes hallazgos de cerámicas zoomorfas (con formas de animales), esqueletos y otros elementos de los que hizo análisis sociológicos de los pueblos originarios de la región.

FOTOS WEB.jpg
Amelia Larguía de Crouzeille, de adulta mayor, recuperó al menos 8.000 piezas de la costa santafesina que le permitieron hacer importantes análisis antropológicos arqueológicos de la historia prehispánica que fueron publicados en estudios de universidades del país, de Latinoamérica y Europa.

Amelia Larguía de Crouzeille, de adulta mayor, recuperó al menos 8.000 piezas de la costa santafesina que le permitieron hacer importantes análisis antropológicos arqueológicos de la historia prehispánica que fueron publicados en estudios de universidades del país, de Latinoamérica y Europa.

Eligieron ese lugar porque fue en la Facultad de Ingeniería Química donde funcionó la Sociedad Científica, y fue Amelia una de sus integrantes y una de las primeras mujeres que inició la tarea arqueológica en el litoral. Según comentó la historiadora Rosa García a UNO, la figura de Amelia es "poco reconocida en Santa Fe, pero muy destacada por otros arqueólogos argentinos. Siempre se reconoce a Zapata Gollán, que sí fue muy importante, pero ella también y todas las tareas que realizó. Él tiene su nombre en calles y escuelas, y Amelia hoy está silenciada. Hace mucho venimos pensando formas de poder reivindicarla y restituir la memoria de su trabajo. Porque además se dedicó, a diferencia de Zapata Gollán, a estudiar la historia hispano-aborigen, es decir realizó colecciones de nuestros pueblos originarios. Él se dedicó a estudiar lo que pasó luego de la llegada española. Son dos focos de interés distintos y cada uno tiene su valor".

El sexto punto del circuito de las Memorias urbanas feministas está dedicado a la implacable lucha de las docentes santafesinas, en honor a las Maestras activistas en la huelga de 1921. Ese año comenzó una histórica huelga de las trabajadoras de la educación que llevaron adelante un paro de 18 meses, sin cobrar, para luchar por el reconocimiento de sus trabajos en las aulas de la ciudad. Conformó el antecedente para la creación de la Asociación del Magisterio de Santa Fe en 1928 y estará la baldosa ubicada en Bulevar Gálvez entre Laprida y Vélez Sársfield, frente a la Casa del Maestro.

El último punto del circuito estará ubicado en Salta entre 9 de Julio y 1º de Mayo, donde en 1906 funcionó el Primer Centro Feminista de la ciudad. Se fundó en la sede de la antigua Biblioteca Cosmopolita y la primera presidenta de la institución fue Macedonia Amavet, que tiene una calle con su nombre en la zona del puerto.

Conocer nuestra historia: local y feminista

Las historiadoras impulsoras de este proyecto, señalaron a UNO que la intención es continuar enriqueciendo estas Memorias Urbanas Feministas "con nuevas baldosas sobre la experiencia de las mujeres y las disidencias evocando especialmente procesos colectivos y no la excepcionalidad aislada pues la experiencia de las mujeres tiene un devenir común signado también por la subordinación de género. La propuesta es que a este itinerario se sumen otros espacios de la ciudad que den cuenta de la lucha feminista por la conquista de derechos como el Memorial de las víctimas de violencia de género o la Plaza Ana María Acevedo".

"Uno de los propósitos es despertar la conciencia de temporalidades que pese a ser lejanas tienen gran valor porque abren nuevas perspectivas de análisis sobre el espacio urbano, sobre una ciudad quizás irreal que, como tantas, ha sido deliberadamente selectiva en lo que ha decidido evocar y representar. En tanto marcas, generan un puente entre tiempos y generaciones, recuperando del olvido esas necesarias memorias feministas. Del mismo modo, generar disparadores para la construcción de otros presentes y de futuros más equitativos", concluyeron.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario