Mientras en 2023 la Municipalidad de Santa Fe recaudaba 485 millones de pesos en concepto de multas, hoy ese número "trepó a más de 10.670 millones de pesos anuales". Un incremento del 2.100% que, según el concejal de La Libertad Avanza, Pablo Mussio, no responde a una mejora de la seguridad vial sino a una decisión política de usar las infracciones "como herramienta de financiamiento municipal".
Multas en Santa Fe: un concejal de La Libertad Avanza denuncia "un sistema recaudatorio que creció un 2100% en dos años"
El concejal Pablo Mussio, de La Libertad Avanza, sostiene que la Municipalidad de Santa Fe fijó una meta de 400.000 multas anuales para sostener el equilibrio fiscal, que el 80% corresponde a infracciones de estacionamiento y que solo el 0,02% son por exceso de velocidad
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Una meta fijada de antemano
"Esto se logró poniendo una meta de 400.000 multas por año", denunció Mussio, quien precisó que eso equivale a dos multas por vehículo por año en toda la ciudad. El dato no es menor: esa proyección ya estaba incorporada en el presupuesto municipal antes de que asumiera la actual conducción del Concejo. "Esto es fundamentalmente recaudatorio", sintetizó el legislador al programa Mañana UNO.
Las multas representan el 3% del presupuesto total del municipio, que asciende a 300.000 millones de pesos. Para graficar la magnitud, Mussio la puso en contexto: el monto recaudado por infracciones equivale a "casi lo mismo que se invierte en arreglo de calles y al doble de lo que se destina a iluminación pública", dos de las principales demandas de los vecinos santafesinos.
El 80% de las multas, por estacionamiento
La composición del universo de infracciones revela el sesgo del sistema. Según el análisis del concejal, el 80% de las multas se aplican por mal estacionamiento —en zonas de mano prohibida o por el sistema SEOM—, mientras que apenas el 0,02% corresponde a exceso de velocidad grave. "El mecanismo de las multas es muy importante para mantener la seguridad vial, pero eso no es lo que está pasando aquí", señaló Mussio.
Parte del problema estructural, sostuvo, es que zonas antes inhabilitadas para estacionar fueron habilitadas precisamente para el cobro del SEOM, generando una contradicción que termina siendo aprovechada recaudatoriamente.
El SEOM: una licitación dirigida y el doble de dársenas pactadas
El sistema de estacionamiento medido SEOM concentra buena parte de las críticas. Para Mussio, la licitación original tuvo problemas de origen: "Fue una licitación dirigida a una empresa en particular", afirmó. A eso se suma que el contrato preveía 4.300 dársenas, pero en la práctica ya se detectaron identificadores que llegan al número 9.138, es decir, más del doble de lo licitado.
Esto es relevante porque el propio contrato establece que una extensión superior al 20% del total obliga a renegociar los términos. La bancada de La Libertad Avanza presentó un pedido de informe para que el municipio informe el número real de dársenas en funcionamiento.
Otro punto cuestionado es el plazo de transferencia de lo recaudado: la empresa operadora retiene los fondos y los transfiere al municipio recién a los 15 días, un mecanismo que también fue puesto en cuestión por la oposición.
Zonas residenciales, motos y frentistas
La extensión del SEOM a barrios residenciales es otro punto de conflicto. Mussio argumentó que en esas zonas la densidad comercial es baja, las dársenas permanecen desocupadas y, por lo tanto, la lógica de rotación vehicular no aplica. A su vez, el sistema cobró un 280% de aumento desde su implementación, lo que a su vez arrastró al alza el precio de las cocheras privadas del centro.
Frente a ese cuadro, La Libertad Avanza presentó un proyecto: no cobrar el SEOM en zonas residenciales, eximir a las motos —por su bajo impacto en la ocupación de dársenas—, establecer una primera hora gratuita para quien deba realizar un trámite rápido, implementar una franquicia frentista de 100 metros para residentes y garantizar el acceso al beneficio para personas con discapacidad, que hoy encuentran trabas burocráticas para ejercer un derecho que ya tienen reconocido.
"Diseñado para que la gente desista"
Para Mussio, los obstáculos administrativos no son casuales. El trámite para acceder a la franquicia frentista existe en la página web municipal, pero es prácticamente desconocido y de difícil acceso. "Esto no es solo inoperancia, es una cuestión de diseño: se ponen trabas para que al final del día el municipio se beneficie más del sistema recaudatorio que construyó", afirmó.
La misma lógica, según el concejal, se aplica al conjunto de la política fiscal municipal: con los límites políticos para subir tasas ya alcanzados —el módulo tributario DREI aumentó un 700% y la Tasa General de Inmuebles un 500% desde el inicio de la gestión—, el municipio busca fuentes alternativas de recaudación. Las multas y el SEOM son, en ese esquema, el nuevo frente de avance.















