Pasaron más de tres años de aquel 12 de abril de 2010, cuando Boca derrotó 4-0 a Arsenal en la Bombonera y vivió una noche de fiesta. Más allá del triunfo y la obtención de las tres unidades, el protagonista principal fue Martín Palermo, que anotó un gol, llegó a los 219 con los colores de la camiseta "xeneize" y superó a Roberto Cherro, hasta entonces el máximo artillero de la historia del club.
Palermo sobre viejas internas: "Si agarraba a trompadas a Riquelme era peor"
El actual entrenador de Godoy Cruz no se guardó nada respecto de la mala relación que mantenía con Román durante su paso por Boca. "Si las diferencias eran con otro jugador, lo resolvíamos de otra manera", dijo en radio La Red. Escuchá el audio.
Sin embargo, no todo fue "soñado", teniendo en cuenta que Juan Román Riquelme, el otro ídolo que lo asistió para convertir debajo del arco, tomó la polémica decisión de esquivar el saludo y posterior abrazo en un momento trascendental para la vida del "9", dejando al descubierto la pésima relación entre ambos. "Me generó mucho malestar en ese momento. Llegaba a un récord y, más allá de las diferencias, fue incómodo para él, para mí y para todos los que me abrazaron", manifestó en Enredados, por radio La Red.
Al mismo tiempo, el "Titán", en la actualidad entrenador de Godoy Cruz, reconoció la nula relación entre ambos en el día a día de la entidad de La Ribera, justo después de los disturbios en el Malvinas Argentinas el último fin de semana. "Ninguno de los dos cedió y tampoco hubo alguien que buscara un acercamiento. Al ser dos nombres importantes, referentes, para el hincha de Boca ídolos o lo que sea, no sentía sentido que eso llegara a más", destacó con un discurso sorprendente.
Palermo, además, resaltó que "supimos cada uno el lugar que tenía, sabíamos que entrábamos a la cancha y teníamos puesta la camiseta de Boca". También agregó que "no existía relación afuera... Si no hubiera sido él y sí otro jugador sin tanto nombre, hubiera terminado peor".
¿Qué quiso decir específicamente el máximo goleador de Boca? Sí, lo que todos imaginan. Lejos de bajar los decibeles con sus reflexiones, el "Loco" no se guardó nada y destacó que "si las diferencias eran con otro jugador, lo resolvíamos de otra manera. Pero sé que hubiera sido más escandaloso agarrarnos a trompadas, si pasaba iba a repercutir mucho más en el vestuario".
Fuente: Infobae.














