Un proyecto de comunicación aprobado en la Legislatura de Santa Fe exige al Ejecutivo provincial informar si se inició una investigación administrativa o sumario sobre Jorge Pérez, el médico de Rafaela que durante 15 años conservó y guardó 257 fetos –producto de abortos espontáneos– en un armario.
Piden a la Provincia que informe sobre la investigación del médico de Rafaela que guardó más de 200 fetos
El hospital Jaime Ferré de Rafaela.
El caso se conoció a principios de julio y despertó el repudio de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto de Rosario. El médico apuntado es el actual jefe del servicio de anatomía patológica del hospital Jaime Ferré de Rafaela.
El proyecto de comunicación aprobado el último jueves en la Legislatura provincial y presentado a por la diputada Matilde Bruera exige conocer si se inició una investigación administrativa o sumario al respecto y cuál es el protocolo que se debe cumplir para descartar fetos en el caso en que sean necesarios para investigación científica, así como también qué información que debe brindarse a las personas afectadas.
En este marco, se busca saber si se solicitó la autorización o el consentimiento informado por parte de las pacientes para conservar los fetos y si se le dio intervención a la dirección del hospital. Además, si se violó la ley 26.529 de Derechos del Paciente y si se tomó alguna medida tendiente a proteger a las pacientes afectadas.
Entre los fundamentos, Bruera menciona que se trata de un “flagrante avasallamiento a los derechos de las gestantes”.
Por su parte, desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto de Rosario, sostuvieron que este hecho "constituye un nuevo intento de imposición de concepciones y creencias personales del profesional responsable, violatorios de derechos consagrados en la Ley 26529: derecho a un trato digno y respetuoso, a la intimidad, a la confidencialidad y al respeto de la autonomía de la voluntad".
El caso
Jorge Pérez, actualmente jefe del servicio de anatomía patológica del hospital Jaime Ferré de Rafaela, decidió durante 15 años conservar en formol 257 fetos en lugar de descartarlos como residuos biológicos.
Estaban almacenados en un armario del hospital porque el profesional de la salud consideró que el tratamiento que se le daba no era el “humanamente adecuado” hasta que finalmente decidió acudir a un abogado, Pablo Possetto, quien presentó un recurso para que las familias que así lo deseen puedan darle sepultura e inscribir las defunciones fetales.
El abogado explicó que "en todo el país, por costumbre, se descartan los cuerpos de las personas por nacer menores a 20 semanas de gestación o de 500 gramos; eso es lo que sucede en todos los establecimientos de todo el país".
Indicó que su cliente (el Dr. Pérez) "por una cuestión de conciencia, junto con su equipo, optó por no descartar esos cuerpos. En ejercicio del derecho a la objeción de conciencia, ellos consideran que no se trata de un residuo, sino que se trataba de un cadáver humano y les parecía que darle un tratamiento distinto (como residuo patológico) podría ir en contra de sus principios y convicciones".
De esta forma, y durante 14 años, se fueron almacenando los fetos en hospital Jaime Ferré de Rafaela. "Su convicción (la del Dr. Pérez) era que debían recibir sepultura y su idea era que fueran trasladados al cementerio para poder darle sepultura", precisó Possetto.
El letrado admitió que "no es un especialista en el tema" pero que igualmente decidió ayudarlo, y argumentó: "Es mi convicción que el tratamiento que reciban estos cuerpos sea el más humano posible"









