“Si algún funcionario viniera a recorrer las calles de nuestro barrio se daría cuenta de que parece haber quedado estancado en el tiempo”, comenzó a describir en diálogo con UNO, Miriam Vigil, una vecina de barrio Transporte que forma parte del grupo de autoconvocados que ya llevan entregadas docenas de cartas al municipio y al Concejo solicitando mejoras para la zona.
Vecinos del barrio Transporte reclaman: “Nos sentimos olvidados”
Por Loreley Duré
Y siguió: “Si bien conseguimos hace unos días que se aprobara la opción de que el Concejo Municipal venga a sesionar acá en noviembre, esperamos que antes de ese tiempo llegue alguna mejora, porque somos conscientes de que ese encuentro no será una resolución inmediata”.
En ese sentido, la mujer se refirió al sentimiento de “olvido” que sienten todos los residentes y mencionó que hace unos días hubo una cuadrilla por la zona haciendo labores de limpieza, las cuales tildó de escasas y consideró “una burla”.
“Vinieron con unas palas de mano, que parecían como juguetes de playa de un nene y sacaron de a montoncitos hojas de las zanjas y las dejaron a la vista unos días hasta que pasó el camión a recolectar”, dijo y puntualizó: “Es indignante ver eso. Después de ir a implorar que vengan a hacer algo por el barrio, que está como hace cincuenta años atrás, ver que hagan esto que es nada te indigna, te llena de tristeza y te hace preguntarte para qué pagamos los impuestos municipales si no nos dan nada”.
En esta línea, la mujer volvió a insistir sobre sus pedidos de mejoras para Transporte y recordó que se trata de un sector de la ciudad que a pesar de encontrarse en zona estratégica –delimitado al norte por avenida Gorriti, al sur por Risso, al este por Aristóbulo del Valle y al oeste por Facundo Zuviría– no ha visualizado mejoras en los últimos años.
"Tenemos tres calles de oeste a este asfaltadas y una sola de norte a sur, que están totalmente destruidas. La única que más o menos se mantiene es la hecha con hormigón, Padre Genesio; las otras, que son Risso, Javier de la Rosa y 1º de Mayo, están llenas de baches, con lo cual parecen también de tierra", explicó Miriam y agregó: "Las arterias de tierra, por su parte, también están totalmente rotas. Acá transitar un día de lluvia es prácticamente imposible".
El problema de la basura en barrio Transporte también es uno de los pedidos históricos, sobre todo en las esquinas que rodean a la plaza Pucará (ubicada entre las calles Padre Genesio, 1º de Mayo, Risso y Pasaje Ingenieros) y al club deportivo que lleva el mismo nombre (instalado en la manzana conformada por las calles 12 de Infantería, San Jerónimo, Ayacucho y 9 de Julio), donde la formación de microbasurales es constante.
Los vecinos exigen mayor limpieza y controles, ya que aseguran que "a diario hay gente ajena a la zona que se acerca a dejar todo tipo de desechos", convirtiendo a las montañas de bolsas de residuos, ramas y hasta electrodomésticos rotos en una postal constante.
La iluminación, por su parte, es otro de los reclamos que se mencionan entre las demandas de quienes habitan el sector, considerando el pedido central para lograr también una mayor seguridad.













