Piden apoyo de la comunidad

Un cura santafesino cerca del juicio por abuso sexual a niños de tres años

Está imputado, en su domicilio, por abuso sexual gravemente ultrajante contra una nena y un nene de tres años. A la niña le contagió una enfermedad venérea. Las familias esperan hace cuatro años que comience el proceso judicial que iniciará la semana que viene en Reconquista.

Miércoles 27 de Noviembre de 2019

En la víspera de Navidad de 2015, una nena de tres años soltó todos sus juguetes para decirle a su mamá lo que el “padre Néstor” le había hecho. El relato cayó como una bomba en la familia, que durante generaciones vivieron muy cerca de la parroquia María Madre de Dios de Reconquista de la que formaban parte dando clases de catequismo, limpiando el lugar para las misas y participando de todo tipo de actividades católicas. La denuncia se hizo el 23 de diciembre de ese año. “Los niños no mienten”, repiten los padres de la nena mientras esperan que este 5 de diciembre por fin comience el juicio.

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El cura Néstor Monzón se encuentra en libertad en la ciudad de Reconquista después de haber sido denunciado hace cuatro años por "abuso sexual gravemente ultrajante agravado", por su condición de pertenecer a un culto religioso, a una niña de tres años y a un niño, que son primos entre sí. Los pequeños fueron vistos por psicólogas, y a la nena le hicieron cámara Gesell en la que los familiares apuntaron: "Nunca nombró a otra persona que no sea el padre Néstor". Y que en todas las instancias donde tuvieron que declarar desde la primera vez que se lo dijo a su mamá, "siempre dijo lo mismo, nunca cambió su relato". Por su parte, el nene aún no pasó por esa prueba "porque las profesionales dicen que no está apto por el trauma psicológico que tiene". El padre del chico hizo la denuncia el 28 de abril de 2016.

A los tres meses de la primera denuncia, la mamá de la nena le descubrió "unos granitos en la cola" a su hija: "Consulté con una médica amiga y me dijo que vaya urgente al pediatra. Pedí una toma de muestra. La tuvimos que anestesiar, internar para que le hagan una biopsia. Ahí confirmaron en 2016 que era positivo el VPH”, dijo la mujer a UNO.

Según fuentes de la fiscalía que interviene, se hicieron todos los pasos procesales. Luego de presentar las pruebas se ordenó la detención de Monzón y fue imputado. Después el sacerdote recuperó su estado de libertad aunque con restricciones como tener prohibido acercarse a las víctimas, no cometer delitos, no consumir alcohol ni drogas y otras más previstas en la ley.

El fiscal Alejandro Rodríguez expresó a UNO Santa Fe que pedirán 12 años, mientras que la querella pedirá 16. "Estamos convencidos que con las pruebas con las que tenemos son suficientes para obtener una condena en el imputado". Además expresó:"Se consideró que los hechos fueron cometidos por un hombre mayor de edad; ministro de un culto religioso; practicado en contra de niños en condiciones de alta vulnerabilidad, quienes debieron soportar el abuso en circunstancias gravemente ultrajantes para su presente y futuro. En relación a una de las víctimas, lo ocurrido se dio en un contexto concreto de violencia de género que nuestra ley repudia, a la que, además, transmitió una enfermedad que dañó significativamente la salud de la menor”.

“Los abusos sexuales en los niños constituyeron una invasión, un avasallamiento al psiquismo de ambos, quienes por su corta edad y por la evolución de sus psiquis, no están en condiciones de simbolizar lo que pasa”, indicó Rodríguez. “De más está decir que este despertar temprano de la sexualidad deja secuelas para siempre en la vida adulta”, agregó Rodríguez.

Reconquista

Pero todo esto no fue lo único que debió soportar esta familia en Reconquista. Medios locales publicaron, cuando se conocieron las denuncias, unas escuchas en las que la asesora legal del Obispado le habría indicado a Monzón que "borre todos los mensajes y que finja sorpresa ante las acusaciones". Además el cura negó las acusaciones y pidió a la comunidad de Reconquista que le manifestaran su apoyo en las calles con rezos colectivos en diferentes espacios públicos, cosa que sucedió en varias ocasiones. Esto provocó hostigamiento hacia la familia denunciante y que fueran expulsados de muchos círculos sociales de la ciudad.

“Salieron a decir barbaridades sobre nuestra familia, que queríamos plata. Y lo que queremos es que esté preso, que pague por lo que hizo. Mi mamá se murió a causa de esto en julio de 2017. Estaba muy depresiva y de un día para el otro se nos fue. Están todas la pruebas, la cámara Gesell, los testimonios. Está todo. Los niños no mienten. Dijeron tantas cosas los vecinos, que están bardeándote todo el tiempo, diciéndote adelante de la nena que es todo mentira lo que dice, que yo inventé todo. Es muy doloroso. Cuando te tocan un hijo es horrible”, dijo la mamá de la nena a Periódicas meses atrás.

Y agregó: "Nos dieron vuelta la cara. Gente que hace más de 45 años que nos conoce, que sabe que estamos viviendo acá. Fuimos muy amigos del cura que estuvo antes por más de 10 años, almorzaba con nosotros casi todos los días. Hasta que en septiembre de 2015 viene este engendro de Monzón y en noviembre me cuenta mi hija lo que le hizo. Un conocido y sacerdote que estuvo también acá nos dijo cuando llegó Monzón que el demonio había entrado a la Iglesia”.

“Por comentarios, no lo querían. Ya desde Roma viene con denuncias, pero por mujeriego. Dicen que tiene un hijo. Hay varios comentarios de él no muy buenos. Se dijo que andaba en fiestas en las playas de Malabrigo. También nos dijeron que en La Sarita, que es un pueblo cercano, lo encontraron con otro cura, que fue el mismo que vino volando cuando se pidió la prisión preventiva y vino a amedrentar al fiscal”, indicó.

Juicio canónico

Monzón tiene una suspensión cautelar en el ejercicio del sacerdocio y se encuentra vigente un juicio canónico, en manos de la Iglesia Católica Apostólica Romana, de lo que no trasciende información. Se desempeñaba como párroco de la comunidad parroquial María Madre de Dios, vicepresidente de Cáritas de la diócesis de Reconquista, asesor del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y referente del Grupo Nueva Evangelización.

"Aún no hay resolución, todo lo canónico es muy hermético. Hay que esperar el juicio oral. Lo que más me interesa igual es que esté preso", dijo la madre de la niña.

Los niños no mienten

Hoy la familia de la nena y el nene buscan todo el apoyo de la sociedad posible para enfrentar el juicio que irá desde el 5 hasta el 17 de diciembre. Pero la espera no la viven solos, pertenecen a la Red de sobrevivientes de abusos eclesiásticos conformada por más de 70 personas en todo el país. Además se vinculan con organizaciones que defienden los derechos humanos, los derechos de los niños y adolescentes y agrupaciones feministas de toda la provincia.

Desde la agrupación feminista Colectiva Savia sostienen: "El sacerdote Néstor Monzón deberá, al fin, afrontar un juicio por presunto abuso sexual, luego de cuatro años de espera por parte de las familias de las víctimas, y la sociedad toda, con ansias de que, esta vez, no vuelva a imponerse la turbia influencia eclesiástica que concluye, históricamente, con la impunidad de los curas abusadores". Y destacaron la importancia y el valor de la denuncia realizada por los familiares de los niños: "Valoramos la constancia en estos años de espera más allá de los atropellos recibidos por ciertos sectores de la Iglesia Católica. Afirmamos que les niñes no mienten. Expresamos: yo sí te creo".

Por último, destacaron que la Ley Nacional 26.061 "Protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes" expresa que los abusos sexuales "son un problema social por ende existe una corresponsabilidad de todos los actores sociales en su prevención y/o denuncia. Algo para recordarle a les fundamentalistas que se golpean el pecho por el cura, haciéndose cómplices de tal aberrante hecho".

"Y recordarle a Monzón, y a sus seguidores, las palabras que expresó Jesús según narra el Evangelio de Mateo: “Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo (18:10)", concluyeron.

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