Ovación

Luis Spahn quiso apagar el incendio tirando nafta

El presidente de Unión Luis Spahn salió a hablar y no hizo otra cosa que generar una manifestación por parte de los hinchas repudiando sus dichos

Viernes 02 de Julio de 2021

El presidente de Unión Luis Spahn salió a hablar e irritó a todo el mundo tatengue. Sus palabras no contribuyeron en nada para generar ilusión y muchos menos certidumbre de cara a lo que viene. No realizó ninguna autocrítica, se mostró suficiente, apelando a la soberbia y además relativizó el título obtenido por Colón.

Hacía un tiempo que no se expresaba públicamente y reapareció buscando apagar el incendio con nafta. Y sus palabras tuvieron como consecuencia la inmediata reacción de un grupo de socios e hinchas que se manifestaron en la puerta del club. Los dichos de Spahn sublevaron a los simpatizantes que llevaron adelante una pueblada.

Hay una cosa que es cierta, Spahn no es mejor o peor presidente porque Colón haya sido campeón, pero la realidad indica que en todos los ámbitos de la vida, las comparaciones existen. Y que el título obtenido por el clásico rival automáticamente se convirtió en una presión y en la responsabilidad de afrontar ese desafío.

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Y eso justamente es lo que no entendió Spahn, como conductor del club, no mostró reacción ante los hechos y encima habló de la suerte que tuvo Colón. Inentendible por donde se lo mire, en vez de hacerse cargo de sus falencias, tiró la pelota afuera y apeló a un manual de excusas y argumentos nada creíbles.

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Debe saber Spahn que Unión además de las muchas actividades sociales y deportivas que nuclea, es un club que respira fútbol. Y que debe actuar en consecuencia, es saludable el equilibrio económico que impera, como así también las reestructuraciones edilicias que se vienen desarrollando. Pero con eso no alcanza.

Ningún hincha dará la vuelta olímpica por un balance que de superávit. Y debe comprender Spahn que a veces en el fútbol, para dar el salto de calidad hay que endeudarse porque es parte de una inversión. Muestra de ello es lo que sucede en River, un club con dificultades económicas pero el más exitoso en materia deportiva.

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Obviamente que no se debe hacer apología del endeudamiento, pero el fútbol es distinto a cualquier empresa o negocio ya que en este caso se administra pasiones. Y ese riesgo en algunas oportunidades se tiene que correr. Salir de la lógica ingreso y egreso. Los clubes no son una empresa, en la cual el único objetivo es que cierren los números.

La sensación es que la gran mayoría de las veces, Spahn prioriza lo económico por sobre lo futbolístico. Nadie puede cuestionar su exitosa trayectoria como empresario, pero en el fútbol con eso no alcanza. Se necesita algo más y eso es lo que el presidente de Unión no termina de entender.

Seguramente Spahn tendrá sus razones para explicar su gestión y las decisiones que toma. Y lo hará con los números en la mano. No hay que soslayar que el contexto económico no ayuda y eso es un impedimento a la hora de conformar un plantel competitivo.

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Pero esta política de refuerzos y de salida de jugadores importantes viene mucho antes de la pandemia. Podrá argumentar el presidente rojiblanco, que ahora es difícil sumar futbolistas de jerarquía, pero antes el contexto era diferente y tampoco se apostó por dar el famoso salto de calidad.

Unión navega en la medianía y eso el hincha lo sufre. Y tiene un presidente con una visión bastante particular del presente deportivo. La sensación es que Spahn se conforma con lo que hay, no demuestra ambición deportiva, como si le costara salir de esa zona de comfort.

A esta altura ya no alcanza con mantenerse en Primera y engrosar el promedio. Ese objetivo podía pensarse años atrás, pero ahora se necesita algo más. Es obvio que Unión no está obligado a ser campeón y más ahora con un torneo largo, pero al menos desde la intención demostrar que se plantea objetivos más ambiciosos.

Después se puede dar o no, pero no hay peor batalla que la que no se lleva adelante. Lo que le molesta al hincha de Unión es no pensar o soñar en grande. Convivir con el "no se puede" eterno les resulta frustrante. Y mucho más ahora que observa alrededor el éxito ajeno.

Es verdad que Unión no puede ni debe enloquecerse por el título de Colón. Pero eso debe servirle como estímulo para mejorar y levantar la vara de la autoexigencia. Al menos intentarlo, después se verá si alcanza o no, pero proyectar en función de mejores cosas. Y eso es lo que parece no razonar Spahn.

El presidente habló y era lógica su reaparición pública. Pero lo hizo de la peor forma, no comprendió el contexto ni mucho menos el estado de ánimo del hincha. Al punto tal que provocó una manifestación en el club en repudio a sus dichos. En algunas ocasiones, el silencio pareciera ser el mejor consejo.

No lo entendió así Spahn, que en vez de hacer un balance coherente de su gestión deportiva, se dedicó a deslindar responsabilidades. Criticó duramente a la oposición, desmereció el campeonato de Colón y no se hizo cargo de sus muchos errores. Otro error no forzado, en tiempos en donde cualquier chispa provoca un incendio.

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