El gran momento de Unión tiene nombres propios, pero uno de los que más se destaca es el de Cristian Tarragona, quien atraviesa un presente tan completo como determinante. El delantero volvió a dejar su sello en la victoria ante Deportivo Riestra, coronando con un gol una actuación que, más allá de lo estadístico, volvió a evidenciar su importancia en el funcionamiento colectivo.
Tarragona, el motor silencioso que empuja a Unión en su mejor versión
Cristian Tarragona vive un presente destacado en Unión: goles, sacrificio y un rol clave dentro y fuera de la cancha lo convierten en figura.
Por Ovación
Prensa Unión
Tarragona venía de ser figura en la Copa Argentina, donde marcó un doblete frente a Agropecuario, y frente a Riestra ratificó ese envión. Aunque no tuvo su tarde más fina en cuanto a claridad, ya que debió batallar constantemente con los defensores rivales y muchas veces quedó a contramano de las jugadas, su entrega fue constante y contagiosa.
Un gesto que también vale un gol en Unión
En el primer tiempo, el atacante protagonizó una acción que reflejó su compromiso con el equipo. Le cedió el penal a Marcelo Estigarribia, quien lo transformó en gol, en una muestra de generosidad y lectura del momento. Un detalle que no siempre aparece en las estadísticas, pero que suma en la construcción grupal.
Lejos de bajar los brazos, Tarragona siguió insistiendo. Y tuvo su premio.
El gol que cerró la tarde en Unión
Cuando el partido se iba y Riestra se jugaba todo en ataque, apareció el desenlace perfecto. Tras un despeje largo de Estigarribia —en una jugada que tuvo como protagonista a Ignacio Arce en su intento por sumarse a la ofensiva—, Tarragona leyó la acción, ganó en velocidad y quedó mano a mano para definir con el arco a su merced y sellar el 2-0 definitivo en el 15 de Abril.
El grito fue el desahogo de una noche trabajada, pero también la confirmación de un presente en alza.
Mucho más que goles para Unión
El delantero no solo aporta en el área. Su despliegue físico, su lucha constante y su capacidad para sostener al equipo en momentos adversos lo convierten en una referencia clara. A eso se suma su influencia en el vestuario, donde es considerado una voz importante.
Desde su llegada —tras un paso con poca continuidad en Talleres—, Tarragona logró reinventarse en Unión. En menos de un año se transformó en un jugador clave, tanto dentro como fuera de la cancha.
Números que acompañan el presente
Las estadísticas también respaldan su crecimiento:
2026 (Torneo Apertura): 12 partidos, 6 goles
2026 (Copa Argentina): 1 partido, 2 goles
2025 (Torneo Clausura): 16 partidos, 4 goles y 2 asistencias
2025 (Playoffs Clausura): 1 partido, 1 gol
Los números son el reflejo de un delantero que encontró su lugar y responde con rendimiento.
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En un equipo que busca consolidarse, Tarragona se convirtió en ese jugador que combina sacrificio, compromiso y eficacia. Un perfil que no siempre brilla en todos los pasajes del juego, pero que termina siendo decisivo cuando más se lo necesita.

















