Las salidas de Bruno Pittón, Mauro Pittón, Diego Zabala y Franco Fragapane generaron un cimbronazo en el mundo Unión, ya que el equipo se quedaba sin tres de sus cuatro volantes titulares y además los dos goleadores.
Unión cerca de redondear un aceptable mercado de pases
Encima no estaban aseguradas las continuidades de Damián Martínez y Jonathan Bottinelli y se confirmaba la ida de Augusto Lotti y de Nereo Fernández (aunque este último por decisión del entrenador).
Lo cierto es que de un momento a otro, el Tate perdía siete titulares, sin embargo, con el correr de la pretemporada, las cosas se fueron acomodando y finalmente la dirigencia adquirió el 50% de Martínez y renovó el vínculo con Bottinelli.
Así las cosas, recuperaba casi todo el bloque defensivo, con la excepción de Bruno Pittón, pero mantenía a Claudio Corvalán quien había demostrado estar a la altura de las circunstancias en los partidos que le tocó jugar.
Los dos primeros refuerzos no despertaron expectativas ya que se trataba de dos futbolistas que no venían jugando como el arquero Sebastián Moyano y el lateral-volante Ezequiel Bonifacio, pero ambos llegaban para completar el plantel, dado que el titular sería Marcos Peano y por el carril derecho se buscaba otra alternativa.
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El tercero en sumarse, sí resultó un buena elección ya que el Tate adquirió el 50% del pase de Gabriel Carabajal quien venía de ser figura en Patronato marcando seis goles en la Superliga y siendo clave en la permanencia del Patrón.
Un jugador dúctil, de muy buena pegada y que puede desempeñarse como media punta, pero también por la banda izquierda reemplazando a Fragapane. Mario Sciacqua lo elogió muchísimo por sus condiciones.
El cuarto en sumarse fue Jalil Elías, quien a priori es menos que Mauro Pittón, pero es verdad que en esa zona está Nelson Acevedo y el uruguayo Javier Méndez, quien luego de seis meses de adaptación, comenzó a cumplir con las expectativas. El ex-Godoy Cruz tuvo un momento interesante con la camiseta del Tomba y tiene buen manejo del balón.
A fines de la semana pasada se anunció el arribo de Federico Milo, lateral izquierdo que proviene de San Martín de San Juan y que viene en principio para ser suplente de Corvalán. La mejor etapa de Milo fue con la camiseta de Arsenal en donde tuvo continuidad.
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Pero sin dudas que lo mejor de este mercado de pases, llega en el final con la incorporación de Walter Bou a quien Leonardo Madelón siempre lo quiso tener y que ahora podrá sumarlo. El ex-Boca tiene gol y sin dudas que es el refuerzo más saliente y que potenciará el ataque.
Y la frutilla del postre sería el acuerdo con Juan Ignacio Cavallaro, el volante que viene de jugar en Tigre tiene un principio de acuerdo con la dirigencia, aunque se demora la operación porque su representante (Hernán Berman) le dijo que espere por si llega algún ofrecimiento del exterior.
Pero lo cierto es que Cavallaro está cerca de volver a ponerse la camiseta rojiblanca y eso le daría otra alternativa al bloque ofensivo. Pensar en Carabajal, Cavallaro, Bou, Cuadra, Mazzola y el propio Troyansky permite ilusionarse.
Aún, cuando falta una semana para que se cierre el mercado de pases y no se descarta que la dirigencia pueda incorporar un volante por derecha, como para terminar de completar el plantel. Satisfacción por el lado de Madelón y también de los dirigentes quienes consideran que hicieron el mejor mercado de pases de los últimos tiempos.
Así las cosas, lo que en su momento pintaba complicado, con el correr de los días fue mejorando y las idas resonantes que tuvo Unión pueden ser suplidas por jugadores importantes sobre todo de mitad de cancha hacia adelante.













