Unión cortó la mala racha este lunes, la cual contaba de tres derrotas al hilo, al derrotar de forma agónica a Gimnasia de La Plata, en el Juan Carmelo Zerillo, por 3-2, victoria que le representó trepar hasta el cuarto lugar en la Liga Profesional y meterse nuevamente en puestos de clasificación para la Copa Sudamericana.
Unión, otra vez sufrió la intervención polémica del VAR
El VAR otra vez tuvo una injerencia directa y decisiva contra Unión, en el penal por una mano de Miguel Torrén, en el 1-1 parcial de Pablo De Blasis.
Unión, otra vez con una sensación de despojo
El equipo de Cristian González lo ganaba desde el inicio con el golazo de cabeza de Adrián Balboa, pero sobre el final del primer tiempo llegó una jugada polémica, con una mano de Miguel Torrén, luego de saltar a pelear una pelota y de ser empujado por Rodrigo Castillo, y quedar de espaldas a la jugada.
Fue entonces que intervino el VAR, como en tantas otras veces en el campeonato de forma perjudicial para Unión, con lo cual luego de revisarla, el mendocino Fernando Espinoza la estimó pasible de penal, con lo cual marcó el punto del penal, y Pablo De Blasis se encargó de canjear la pena por gol.
Los fallos adversos durante la Liga Profesional
En la fecha anterior, en el partido ante Huracán en el 15 de Abril, sobre el final, la mano de Claudio Corvalán no fue advertida por el árbitro Nicolás Ramírez, quien luego la chequeó con el VAR y terminó sancionando el penal.
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En Unión este tipo de fallos ya son vistos de reojo, como consecuencia de que son todos desfavorables, desde los que ocurren en el área contraria, como los que se dan en su propia área, tal es el caso de lo sancionado por Nicolás Ramírez en el partido ante Huracán, que terminó siendo decisivo en el resultado final.
“Perdemos con un penal que estoy acostumbrado a que lo cobren en contra de Unión. Lo que más me jode son las formas que tienen los árbitros. Te desafían y eso me rompe las pelotas. Sucede al revés cuando es para Unión, no van a mirar estas jugadas. Pero no debemos hablar de los árbitros", soltó Cristian González, tras la derrota de Unión.
Unión ya venía de ser perjudicado ante Central Córdoba, en los dos goles. En el primero porque no se percibió la posición adelantada de José Florentín en el tanto de Juan Meli, mientras que en el segundo de Manuel Palavecino no se percibió una clara mano en la mitad de la cancha de Favio Cabral.
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Esto no terminó allí, ya que venía de que no le den un claro penal en su goleada ante Argentinos por 3-0 en el 15 de Abril, mientras que contra Sarmiento también se obvió una mano clara de Manuel Insaurralde (no fue deliberada) pero el remate de Gonzalo Morales iba al arco. Y la polémica que primero se dio fue también con Darío Herrera como árbitro, en el empate de Belgrano 1-1 en Córdoba, cuando se obvió una falta previa sobre Enzo Roldán, y no se distinguió la clara posición adelantada de Matías Suárez (autor del tanto).
En esta jugada puntual quedó la sensación de que era imposible que no se cobrara otra cosa que no sea el penal, con la revisión del VAR, ya que la mano es clara. Sin embargo, está claro también que de esa manera no se juzga la acción natural, donde Corvalán le erra a la pelota, que le pega en su brazo derecho.
Ahora se dio otra acción donde quedó la sensación de que fue perjudicial la intervención del VAR para los intereses de Unión. Luego, entra a tallar también la intencionalidad, la cual para algunos árbitros sigue siendo relevante, y otros juzgan de otra manera, sin uniformidad de criterio. Lo concreto es que en el plantel tatengue quedó otra vez la sensación de despojo con un fallo adverso.












