Colón

Colón sufre las irregularidades de los jugadores y su DT

A lo largo de estas 17 fechas, Colón mostró muchos altibajos, que tuvieron como protagonistas a los jugadores y a su entrenador

Viernes 22 de Octubre de 2021

La campaña de Colón es discreta. El actual campeón del fútbol argentino suma 26 puntos en 17 fechas, producto de siete triunfos, cinco empates y cinco derrotas. Su porcentaje de efectividad es del 51% y se ubica en la 7ª posición de la tabla. Este andar en otro momento hubiese sido valorado.

Sucede que el equipo viene de consagrarse campeón y que su rendimiento decayó de manera notoria. Está claro que no sería nada sencillo mantener el nivel del semestre pasado, pero por momentos las actuaciones del Sabalero terminan desconcertando y en eso están involucrados los jugadores y el entrenador.

Por lo cual, pasa de jugar buenos partidos a tener actuaciones decepcionantes. O en un mismo encuentro, varía y mucho su rendimiento. Esta irregularidad lo llevó a no estar peleando este campeonato, algo que en el comienzo del mismo se vislumbraba posible.

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El andar de Colón en estas 17 fechas fue un electrocardiograma, con subas y bajas. Pasó de hilvanar tres victorias consecutivas a estar cinco partidos sin ganar. Y también de las cinco derrotas que sufrió, en tres de ellas fue goleado y le marcaron 14 goles.

Varios jugadores evidenciaron bajones futbolísticos muy pronunciados. Que por momentos lograron disimular, pero que fueron evidentes. Lo mismo con Eduardo Domínguez, quien en algunos encuentros se equivocó en cuanto al planteo táctico y a la elección de los intérpretes.

Y lo que desconcierta es que en cuatro días el equipo pase de mostrar su mejor cara a jugar un mal partido y por momentos ser vapuleado por su rival. Contra Talleres se vio al equipo campeón y contra Argentinos al que padecía antes de la llegada de Domínguez.

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Esos vaivenes reiterados, hace que Colón no sea un equipo confiable y que pueda ganar o perder con cualquiera. Por momentos se enchufa y alcanza un nivel acorde a lo que puede brindar y en otros genera demasiados interrogantes y cae sin atenuantes.

Y en esto las responsabilidades son compartidas. A veces cuesta entender a Domínguez y su afán permanente de querer cambiar de un partido al otro. En 17 fechas, una sola vez repitió la formación de un encuentro al otro. O la insistencia de hacer jugar a Facundo Farías sin compañía en ataque.

Está claro que este esquema no lo favorece al joven delantero que apenas convirtió tres goles y todos ellos de penal. Al no tener un socio en la ofensiva, se termina desgastando con los defensores rivales y cumpliendo una función que no lo beneficia. Debería tomar nota de esta situación del entrenador, que persiste en esta decisión.

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Pero sin dudas que el desafío más importante del entrenador pasa por motivar a estos jugadores, pensando en las ocho fechas que quedan. No rifar este torneo, más allá de que el gran objetivo es el Trofeo de Campeones a disputarse el 17 de diciembre.

No jugar ese partido antes de tiempo deberá ser el objetivo del plantel. Y el mensaje que baje el cuerpo técnico resultará fundamental para que encuentren la motivación adecuada. No es fácil desentenderse de esa final, que muy posiblemente sea ante River. Pero nunca es aconsejable, tanto tiempo antes desenfocarse del día a día.

Así las cosas, los jugadores y el entrenador están ante el desafío mayúsculo de lograr un equilibrio emocional y futbolístico. Dieron muestras de lograrlo en algunos partidos y será vital mantenerlo en el tiempo. Caso contrario se repetirá el actual contexto de ganar con autoridad y días después perder sin dejar nada para rescatar.

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