Los tres primeros partidos que jugó Colón permiten sacar algunas conclusiones, la primera de ellas y más nítida es que al equipo le falta funcionamiento y le sobran individualidades. No necesita jugar bien para ganar, ya que los buenos resultados llegan como consecuencia de la jerarquía de sus futbolistas.
En Colón sobran individualidades y falta funcionamiento
Télam
Colón demostró en estos tres partidos que le sobran individualidades y que le falta funcionamiento colectivo.
El abanderado en ese sentido es el Pulga Rodríguez, el jugador más determinante que tiene el plantel y que volvió a Colón para demostrar toda su categoría. Alrededor del 10 se ilusiona el mundo sabalero, más allá de que el plantel cuenta con muy buenos jugadores.
Julio César Falcioni dispone de un recambio importante, de hecho en los tres encuentros encontró respuestas a partir de las modificaciones que hizo en la segunda etapa. Contra Boca con el gol de Beltrán (entró en el ST), con Godoy Cruz también mejoró a partir del ingreso del exRiver y de Cristian Vega.
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Mientras que ante Central Córdoba fue notoria la importancia de Ramón Ábila para comenzar a ganar el partido. Eso sin dudas que debe darle tranquilidad al entrenador, ya que hasta ahora los que entran aportan soluciones. Pero más allá de eso, es indudable que el equipo debe mejorar.
Es lógico que se produzcan algunos desajustes ya que es un equipo que tiene un nuevo entrenador y futbolistas que llegaron y están jugando sus primeros partidos con la camiseta rojinegra. Por lo cual hay que esperar algunos partidos más para hacer un análisis más completo.
No obstante, se le puede y se le debe pedir más a este equipo, ya que está en condiciones de jugar mucho mejor. No de casualidad fue campeón hace un año y además mantuvo a sus jugadores más destacados y potenció el plantel con refuerzos de jerarquía.
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En consecuencia, no debe conformarse con lo hecho, que lo tiene en una posición inmejorable y con una cosecha de puntos para destacar. Pero nadie puede dudar que el Sabalero hoy luce mejor en la tabla que en la cancha. Por ahora le basta con apariciones estelares para superar a sus adversarios.
Pero también es cierto que la exigencia irá en aumento y llegarán partidos más complicados. Y es ahí en donde deberá comenzar a mostrar una identidad de juego y un funcionamiento colectivo que hasta aquí no se hizo presente. De hecho en estos tres partidos, la superioridad solo la demostró en las áreas.
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Y en el fútbol la eficacia es una virtud, pero tampoco se puede depender siempre de que el rival falle dentro del área o que los propios acierten en el arco contrario. Pasó en los primeros tres partidos, pero no siempre será así y es por eso que cuando las individualidades no aparezcan, al equipo tendrá que sostenerlo el juego colectivo.
El balance es muy positivo desde lo numérico pero no tanto en lo futbolístico. De todos modos cuenta con lo más importante que es la materia prima. Abundan los buenos futbolistas y ahora será tarea del cuerpo técnico ensamblar las piezas y que el equipo comience dar respuestas.










