Enero no los detiene. No hay forma que se distraigan, están metidos en el mundo en el que siempre soñaron y desean seguir progresando, a pesar del calor, de las vacaciones que otros chicos de su edad disfrutan, ellos están metidos en el proyecto que se imaginaron desde chicos, cuando tuvieron el primer contacto con la pelota, y comenzaron a confiar en ellos mismos, sabiendo que el fútbol los puede proyectar en el día de mañana en cualquier lugar del mundo.
Están con la ilusión intacta
Por Bárbara Favant
UNO de Santa Fe/José Busiemi
Ese sueño está marcado entre ceja y ceja en dos juveniles con muy buena proyección que tiene la Reserva de Colón, y que el entrenador de Primera, Eduardo Domínguez, ya los observó hace un par de semanas cuando se dedicó a verlos en acción. De ahí surgieron nombres que al entrenador les parecieron interesantes, entre los cuales están Rostand, Chancalay, Blanc, Giovannini y Bauza.
Lucas Rostand nació en Santa Fe el 15/9/95, se inició en Ateneo y a los 12 años llegó a Colón -juega de volante por izquierda y es zurdo-, además pasó a cuarto año de abogacía. En tanto, Tomás Chancalay nació en Viale, Entre Ríos, el 1/1/99, llegó a Colón a los 7 años -juega de enganche- y Claudio Úbeda lo citó a la Sub 20.
Así, con el sueño bien apretado en el puño de cada uno, se afirman en su buen presente para hablar con Ovación de sus respectivos presentes.
—Lucas Rostand: El 2016 fue un año muy movido. Me tocó jugar en AFA y en la Liga. Siempre lo hice con la mentalidad de hacer lo mejor posible, para agarrar ritmo, confianza, y siempre digo que uno nunca sabe quién lo puede estar mirando, y siempre traté de aprovechar las oportunidades que se me presentaron. Trabajo todos los días para tener la oportunidad de estar en Primera y espero siempre ese momento.
—Tomás Chancalay: Cerré el año de la mejor manera. Pensar que el domingo 18 de diciembre a la tardecita estaba en la casa de mi novia y recibí un llamado y fue algo hermoso lo que viví en ese momento junto a mi familia cuando me dijeron que estaba citado a la selección Sub 20. La verdad que cuando me dijeron que iba a la selección no lo podía creer, no lo esperaba. Fue un regalo del cielo.
—Este es un premio a todo tu buen trabajo que hiciste en Colón...
—TC: Esto es el esfuerzo de varios años que estoy jugando en Colón. Estuve en el primer semestre en mi categoría, Sexta división y en la segunda mitad del año me tocó jugar en Reserva.
—¿Qué balance hacés de lo realizado la temporada pasada?
—LR: Con respecto al balance, lo que aprendí el año pasado es que más allá de las cosas malas no hay que verlo como un mal año, sino verlo como un año de aprendizaje, de crecimiento personal e individual y mental, que me ayudó más allá de las adversidades a terminar de la mejor manera, con mucha confianza y en un buen nivel, es por eso que terminé siendo titular en Reserva y eso me puso muy contento. También le debo agradecer a Ariel Segalla, técnico de Reserva, él me conoce muy bien, lo tuve en inferiores de AFA. Terminé jugando con él ante Independiente y Boca.
—Siempre recibiendo el apoyo de tu familia...
—TC: Sí, siempre. Es fundamental para un chico recibir el apoyo de toda la familia. Ahora es el momento de festejar, de devolverles un poco de todo lo que me dieron, con estas dos semanas increíbles que pasé en la selección en Ezeiza. Todos están contentos allá en Viale, enseguida se desparramó la noticia, y mi familia en todo momento recibió muestras de cariño. Ellos tampoco lo pueden creer, todo fue una linda sorpresa, que se disfrutó al máximo.
—Ser extremo es más jugar para el goleador, pero también llegás al gol...
—LR: En mi posición tengo que llegar más al fondo y tirar el centro para buscarlo al nueve, pero uno trata de agregarle a su juego el gol, que siempre es muy importante. Siempre mi padre me dice que trate de llegar al gol, busco la posibilidad de cerrarme, meter una diagonal, de llegar al fondo cuando viene el centro por la derecha. Este año se me pudo dar el gol, hice 9 en la liga en 8 partidos. Para mí es importante porque el gol siempre da confianza, tranquilidad, además de sumar para el equipo. Cerré un año muy bueno, donde el último partido de liga le hice tres goles a Cosmos, y se los dedique a Miguel Robledo, el técnico, él también me dio la confianza, en el último semestre y siempre le voy a estar muy agradecido.
—¿Cómo viviste esas dos semanas con el grupo de la selección?
—TM: Fue un paso trascendente en mi vida. Fue algo hermoso compartir con los nuevos compañeros, muchos de ellos ya juegan en Primera, aprendí mucho, además el predio es magnífico, es una experiencia muy linda. Esto no me lo esperaba, es un paso enorme en mi carrera.
—No es fácil encontrar hoy un zurdo como vos y además con el plus de patear buenos tiros libres.
—LR: Los tiros libres me gustan patearlos, los trabajo en la semana y los voy perfeccionando. Soy de mirar videos para aprender. En el juego soy un extremo por afuera, trato de estar liviano para tener agilidad y velocidad, tratar de ganar en el uno contra uno, terminar la jugada de la mejor manera y dar siempre una mano en la defensa.
—¿Nada esperabas de esta citación al Sub 20?
—TM: Fue una sorpresa. Todo fue nuevo para mí, fue una linda experiencia. Me recibieron muy bien y me llevé bien con todos, es un lindo grupo, compartí la habitación con un chico de Boca, Marcelo Torres, que justamente nos enfrentamos en el último partido en Reserva, donde le ganamos de visitante. Yo llegué las dos últimas semanas, pero la mayoría del grupo ya estaba conformado de antes.
—¿Cómo compatibilizás el fútbol con tu estudio en la facultad de abogacía?
—LR: El tema del estudio empezó con mi padre, diciéndome que algo tenía que estudiar, y apareció la abogacía, arranqué y ya llevo tres años al día por suerte. Se trata en la vida de establecer prioridades y siempre estar organizado. Cuando una persona se organiza lleva una vida estructurada, sabiendo lo que quiere y las cosas tarde o temprano llegan. Eso es lo que hago,con esfuerzo y dedicación, a la tarde cuando tengo un rato libre podría estar durmiendo, pero prefiero agarrar un libro y estudiar, aunque me cueste, y darme el tiempo para el fútbol, el gimnasio, otras cosas como el descanso, la alimentación y después está el estudio, se puede llevar de la mejor manera, pero siempre la prioridad la tiene el fútbol. Para mí el fútbol es todo. Pienso qué sería mi vida sin el fútbol y uno no se lo imagina, más allá de estudiar, uno cree que de grande el estudio sirve para abrirte la cabeza, para implementar nuevos conocimientos, me imagino adentro de una cancha de fútbol, y cuando sea más grande trabajando dentro del ambiente del fútbol.
—¿Fue una gran vidriera jugar en Reserva?
—TC: Arranqué el segundo semestre en Reserva, donde el técnico Segalla me dio toda su confianza y la verdad que me fue bien. Hice seis goles, más allá del que le hice a Independiente y los dos a Boca en la última fecha, también convertí ante Vélez, Talleres, y Newell's.
—¿Cuáles son tus características de juego?
—TC: Me gusta mucho tener la pelota, soy muy vertical, me gusta atacar mucho, siempre encaro, y pruebo siempre de media distancia, así le hice los dos goles a Boca.
—¿Sos consciente de lo que viviste en la Selección?
—TC: No. La verdad que todavía estoy en las nubes. No es fácil esto, no me lo esperaba, fue una sorpresa tremenda. Llegué a lo último en esta preparación en Ezeiza y seguí hasta el final que dieron la lista definitiva. Me mostré y creo que hice las cosas bien. En este corto tiempo hice todo para quedarme entre los elegidos, pero no importa, está todo bien, hice una buena experiencia, y sé que no será la última. Sé que si sigo trabajando a consciencia en cada entrenamiento, las oportunidades aparecerán nuevamente. Este sueño cumplido me vino muy bien, para lo que vendrá este año.
—Me imagino que tu balance personal da positivo en todo aspecto...
—TC: Sí. En el primer semestre estuve en mi categoría, la Sexta, y mi técnico fue Martín Minella, en donde me fue muy bien y convertí diez goles. Creo que por esas actuaciones a mitad de año me premiaron con ir a Reserva, en donde fue un paso muy importante para mí. Tuve que arrancar de cero en Reserva, como lo hice también en la selección y me pude hacer fuerte con el transcurrir de los partidos, que me sirvieron para seguir aprendiendo. Lo cerré de la mejor manera a este semestre, que fue buenísimo, con la citación a la selección, justo creo que en mi mejor nivel futbolístico.
—Estas dos semanas han sido intensas, asumió Domínguez en Primera, ¿cómo lo vivieron?
—LR: Cuando asume un nuevo entrenador en Primera se renuevan las esperanzas, la ilusión crece nuevamente y uno siempre tiene que estar preparado para cuando le toque ir ahí arriba. El lunes 9 que arrancamos la pretemporada con Primera, nos tocó a mí, Chancalay, Giaovannini y Verón, hicimos unos trabajos con pelota, y ese sábado hicimos fútbol formal contra ellos y uno siempre trata de hacer lo que sabe y causar una buena impresión en el técnico para tratar de tener una posibilidad, sería el sueño de uno integrar el plantel profesional y poder debutar en la Primera de Colón.
—TC: Fue todo muy lindo, esa semana arrancó, y más con la Primera en donde ya hemos entrenado varias veces, metiéndole de lo mejor para llegar a estar del otro lado con ellos y poder debutar en la Primera de Colón, que es lo que estamos buscando todos, que es nuestro sueño.
—¿Fue fundamental además de mostrarse ante Domínguez, darle ese plus del gol que cada uno convirtió?
—LR: Sí, el gol, como siempre digo, da confianza y es importante el hecho de marcar, para aparecer ahí. Pero no solamente el gol, sino también el trabajo que uno hace con la pelota, la marca, en lo posicional y es todo un complemento en el cual estamos trabajando muy bien con la Reserva, estas dos semanas de pretemporada que llevamos. El grupo de Reserva está muy bien, con ganas de seguir ahí arriba en el torneo y todo el cuerpo técnico y nosotros estamos tirando para el mismo lado para estar ahí, en lo personal, con las ganas inmensas de que sea un buen año.
—TC: Ni hablar, somos muchos los que anhelamos estar en Primera, aporté con el gol. Más allá de todo el trabajo, no todo tiene que ver con el gol, pero vengo con esas dos semanas de la selección y venir a hacer un gol justo ante la Primera para nosotros fue un gran partido y eso nos ayuda muchísimo para que Domínguez nos siga viendo.
—Es bueno que Domínguez los siga viendo y se vaya familiarizando con las caras, para seguir teniéndolos presente.
—LR: Ese primer día en la que nos presentaron, Domínguez nos dijo que estemos tranquilos, que no teníamos que demostrar nada, que juguemos divirtiéndonos, pero que entreguemos el ciento por ciento. Creo que eso es lo que él busca, tanto en el plantel profesional, como los chicos que vienen de abajo y lo que nosotros también queremos dar. Entregar ese plus que tenemos para tratar de sumar y el día de mañana si nos llega a tocar estar preparados para lo que nos toque y la verdad que estamos muy contentos que el técnico pueda mirar para abajo.
—TC: Me quedó todo grabado lo que nos dijo Domínguez, eso nos da mucho más confianza, sobre todo para nosotros para ir tranquilos a hacer las cosas con ellos, porque a veces llegamos allá con nervios y que venga él y te hable, te deja más tranquilo y podés hacer mejor las cosas.
—Todo indica que están haciendo bien las cosas, con responsabilidad y bien concentrados.
—LR: Sí, obviamente, la verdad que es un plus, es lo que necesita el futbolista para sacar un poquito más dentro de él para cada entrenamiento, para descansar tranquilos en casa, cuidarnos en las comidas, descansar temprano, todo esto para sentir que uno está cerca y que es un pasito más que hay que dar, un empujoncito más, lo estamos esperando y ojalá se pueda dar, porque la verdad sería un sueño cumplido.
—TC: Esto recién empieza y hay que seguir metiéndole, porque no hay que plantar bandera nunca, hay que seguir concentrados al máximo, no hay que relajarse.
—Es una buena frase esa, de que no hay que plantar bandera nunca...
—LR: Como dice Tomy (Chancalay) no hay que plantar bandera nunca. Yo quizás soy un poquito más grande que él, tenemos una relación bárbara, le veo un futuro muy bueno y no tiene techo en su juego, espero que le vengan los éxitos porque se merece lo mejor.
—TC: Con Lucas (Rostand) hicimos una buena amistad, es mi compañero de banco en los partidos, no llevamos muy bien, nos conocimos el año pasado, es una linda amistad y estamos luchando los dos por lo mismo, Eso nos lleva para adelante juntos.
—Para los chicos que vienen de abajo, ¿qué le dirían?
—LR: Que se tengan confianza en uno mismo, esto es día a día, que en el colegio o la facultad, por ahí se rinde examen cada seis meses, y acá el examen es todos los días por eso la profesión del fútbol es la más difícil, porque todo el tiempo hay alguien que te está mirando y te está evaluando y les digo, que cada día, cada mañana, sea entrenamiento o partido, tienen que demostrar, que le metan pilas porque son unos privilegiados estar con 17 o 18 años en una Reserva, que le sigan metiendo para adelante y que nunca dejen de pelear por sus sueños.
—TC: A los chicos les puedo decir que tienen que luchar día a día, sea como sea, dejar lo mejor en sus categorías, porque acá siempre te están viendo y tenés que dejar y demostrar lo mejor, para que te suban y le generes un problema a los de arriba para que les entre la duda, de que te suben o no, siempre con el sueño por delante, para que el día de mañana se pueda cumplir.
—¿Qué significa Colón para ustedes?
—LR: Colón para mí es todo. Es el club en el cual sueño debutar, que hace ocho años me abrió las puertas, que me crió como jugador y persona, viví experiencias inolvidables. El sueño máximo que tengo es debutar en Primera y devolverle un poquito al club todo lo que me dio.
—TC: Prácticamente es mi segunda casa. Desde muy pequeño que estoy ahí, prácticamente toda mi vida. Colón es parte de mi vida, y lo llevo en el corazón.















