El desahogo por ganar en casa en casa se percibió con el pitazo final de Juan Pablo Pompei, dado que en los últimos minutos la angustia por no cerrar el resultado se hizo palpable hasta que apareció Cristian Guanca para sentenciar la historia en tiempo de descuento y establecer el 3 a 1 definitivo.
Saldó la deuda
Sucede que últimamente a Colón le costaba ganar en el Brigadier López ya que en esta Superliga había rescatado un punto ante Central cuando el partido se terminaba y con Estudiantes ni siquiera pudo convertir en un encuentro en donde generó poco en ataque.
Pero los antecedentes se remontan al torneo pasado y dan cuenta que antes del cotejo con Defensa y Justicia, el Sabalero apenas había ganado un partido de los últimos siete. La racha había comenzado con el empate 2-2 ante Atlético de Tucumán y a la fecha siguiente igualó 1 a 1 frente a Unión.
Luego llegaría, la derrota ante Gimnasia de La Plata por 2 a 1, pese a haber comenzado el partido ganando y la revancha la tendría ante San Lorenzo al imponerse por 2 a 1. Mientras que en la última fecha de la temporada pasada igualó 0 a 0 ante River. Es decir en el final del campeonato acumuló un triunfo, tres empates y una derrota. A lo que habría que añadirle los dos empates en el inicio de la Superliga.
Por ese motivo, era tan necesaria la victoria ante el Halcón de Varela, para despejar las dudas pero además para volver a hacerse fuerte como local, como sucedió históricamente. Está claro que hay mucho por mejorar, pero lo fundamental fue volver a festejar ante sus hinchas y dejar atrás una serie de partidos en donde le costó imponer condiciones.














