Claudio Cáplan
Contra la pared
En este receso, el tema central en la vida tatengue fue la salida a préstamo de Nicolás Correa, postura del jugador y medida de los directivos que causó revuelo en el hincha de Unión. Luego de haber tenido en su momento la palabra del Coto dando sus motivos para irse a Defensor Sporting, ahora también el que se descargó fue el vicepresidente 3º Emilio Lamas.
“La decisión que tomó Correa fue un balde agua fría cuando vino y nos comentó que estaba la posibilidad de irse a Uruguay. En ese momento todos nos miramos y la primera respuesta fue que no había chances de que se fuera por todo lo que significaba para la gente y porque había un contrato vigente, pero el jugador ya había tomado la decisión de incluso no ir a Mar del Plata. Eso trajo como pensamiento generalizado que si el Coto se quedaba y colgado teníamos que salir a buscar un central porque así lo había pedido el entrenador Madelón, sabiendo que el central titular no iba a jugar”, así abrió el juego de preguntas y respuestas el directivo de la Avenida en diálogo con Ovación y FM Sol 91.5.
A lo que añadió a la primera explicación que dio sobre el accionar que tuvo el defensor central: “La otra alternativa que estudiamos fue que al ser un patrimonio del club podíamos mostrarlo para capitalizarlo y recuperar la plata que pusimos por Correa durante estos últimos cuatro años siempre y cuando se venda, porque no solamente estudiamos la cuestiones deportivas sino la situación patrimonial”.
—¿Intentaron convencerlo para que cambiara su opinión?
—Por supuesto, además sabemos que si no ascendemos lo nuestro será un fracaso porque armamos un plantel para subir, se lo dijimos todos los directivos que estamos en el fútbol, pero más no pudimos hacer. El día anterior de viajar a Mar del Plata me envió un mensaje de texto que decía: «Emilio no viajo a Mar del Plata, tengo la decisión tomada».
—¿Cómo tomás la actitud que tuvo Correa, por todo lo que estás comentando de la manera en que sucedieron los hechos?
—Me dolió la situación, nos puso entre la espada y la pared y la verdad que ante eso no teníamos muchas posibilidades para negociar porque fue rotunda su postura de irse. Por eso para tenerlo y que no juegue o dejarlo ir para potenciarlo, decidimos por la segunda opción. Pero hicimos todo lo posible para retenerlo y no había chances de que suceda.
Posturas definidas
—¿Fue áspera la conversación que tuvieron con el jugador ese día previo al viaje hacia Mar del Plata?
—Fue una conversación en donde cada uno planteó su postura, su pensamiento, en donde se pudo haber subido de tono pero siempre en el marco del respeto.
—¿Son conscientes que si no se vende en junio Correa tiene que reincorporarse al club?
—Sí, obvio, pero no creo que se haya resquebrajado la relación con Nicolás, por lo menos de parte nuestra. Si es vendido será positivo para todas las partes y si no es así, el Coto levantará la bandera de Unión para dejarla lo más arriba posible, como lo hizo durante los últimos cuatro años.
Para finalizar y ante las críticas que recibió la Comisión Directiva por dejar ir al defensor uruguayo a Defensor Sporting para disputar la Copa Libertadores de América, Lamas manifestó: “Ninguno estuvo de acuerdo en dejarlo ir, ni siquiera Luis Spahn, pero había que pensar bien la decisión que se iba a tomar. Nosotros teníamos que tomar una postura y es lo que hicimos, poniendo en la balanza todo”.
—¿En alguna ocasión se planteó por escrito que si había una posibilidad de que se fuera, lo haga como lo realizó este semestre?
—En cada receso siempre se habló que el Coto podía irse y hasta con su representante lo charlamos, pero nunca nos llegó algo oficial o sea a través de un fax o un llamado de una institución. En algún momento se mencionó que se iba a México, otra vez se dijo un posible interés de Estudiantes de La Plata o del mismo Boca Juniors, pero nunca llegó nada de nadie.
Ahora, las posturas de las dos partes quedaron claras, cada uno defendiendo lo suyo: Unión y Correa. El veredicto final seguramente lo tendrá el hincha de rojiblanco. El punto es cuándo lo hará.










