La justicia de Salta investiga a dos sacerdotes de la iglesia de la Santa Cruz, de la capital provincial, por hechos de abuso sexual de menores ocurridos entre 2009 y 2013, a raíz de la denuncia de dos integrantes del instituto religioso Discípulo de San Juan Bautista, uno de los cuales se presentará nuevamente mañana en la Fiscalía que interviene en el caso para ampliar su declaración.
Investigan a dos sacerdotes por abuso sexual de menores en Salta
Fuentes del Ministerio Público salteño informaron que los acusados son los curas Rubén Agustín Rosa Torino, de 64 años, y Nicolás Parma, de 38, quienes oficiaban en la casa parroquial de la Iglesia de la Santa Cruz, ubicada en la calle Santa Fe 1247. Tras la difusión de una investigación periodística del canal de noticias TN se confirmó que la fiscal penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, María Luján Sodero, está realizando una serie de diligencias penales en torno a acusaciones contra ambos sacerdotes. Sodero informó que esos trámites surgen de las acusaciones vertidas por dos ex integrantes del instituto religioso Discípulo de San Juan Bautista, creado por el padre Rosa en 1996 e intervenido desde hace poco más de un año por decisión del Vaticano por cuestiones relacionadas con "drogas, lavado de dinero y mal manejo de recursos de la Iglesia".
Los denunciantes son el ex novicio Yair Gyurkovitz y la ex monja Valeria Zarsa -mano derecha de Rosa en el instituto-, quienes acusaron a Rosa y Parma por supuestos abusos sexuales ocurridos entre 2009 y 2013.
Tras las denuncias, la fiscalía dispuso la ubicación y declaración de los testigos que Gyurkvitz mencionó en su testimonio y trabaja para dar con los testigos aportados por Zarsa, algunos de los cuales se encuentran fuera de la provincia y del país, según voceros de la justicia.
Los dos denunciantes se refirieron a episodios de "tocamientos, violencia verbal y psicológica a partir de situaciones de humillación", y declararon que "algunos miembros del instituto eran tratados como esclavos" y que "no recibían atención médica o contención cuando sufrían alguna enfermedad", además de revelar otros detalles respecto al manejo de dinero de parte de los acusados.
Asimismo, señalaron haber dado a conocer los supuestos abusos y otros hechos de sometimientos a distintas autoridades de la Iglesia. En su denuncia, Zarsa aseguró haber recibido mensajes y ofrecimientos de dinero de parte de uno de los acusados. Anoche, el canal TN emitió, además de los testimonios de Gyurkvitz y Zarsa, una entrevista a Rosa, quien negó las acusaciones, dijo desconocer las denuncias y desmintió que haya sido citado por la justicia penal.
"Mi vida siempre ha sido hacer el bien y ayudar a hacer el bien", dijo el sacerdote, que se encuentra recluido en la casa San José, ubicada cerca de la Finca La Cruz, a 24 kilómetros de la ciudad de Salta. Rosa aseguró que "si hubiera conocido alguna víctima de abuso sería el primero en ponerse a su lado". Esta mañana el sacerdote se negó a hablar con los medios que llegaron hasta la casona donde vive junto a su hermana y los cuidadores del lugar, que aseguraron que sufrió "una recaída en su salud por todo lo que está sucediendo".
Por su parte, el padre Jorge Crespo, que conoce al fundador del instituto religioso, aseguró que "cuando se trata de una acusación por abuso sexual o violación es palabra contra palabra", y agregó que "son casos difíciles de probar".
"Es algo preparado, yo creo que está todo armado", manifestó Crespo, quien fue candidato a diputado en las últimas elecciones provinciales, y apuntó que el arzobispo de Salta, Mario Cargnello, convivió con la comunidad de la parroquia de la Santa Cruz en 2010 durante una semana y "no advirtió irregularidades de ningún tipo". La acusación en contra de Rosa y Parma se conoce a poco menos de un mes de la detención de dos sacerdotes y un empleado del instituto para niños hipoacúsicos Antonio Próvolo, de Luján de Cuyo, en Mendoza.
En ese resonado caso, los religiosos fueron acusados de abusar sexualmente de menores internados en esa institución, que depende de la Arquidiócesis de Mendoza. Hasta el momento, la Iglesia salteña no se pronunció sobre esas denuncias en contra de los sacerdotes. En octubre del año pasado, comisarios apostólicos de la Santa Sede arribaron a Salta para investigar al padre Rosa, tras una serie de denuncias realizadas en Buenos Aires.
Télam














