El Día Mundial de la Enfermedad de Chagas se celebra el 14 de abril para concientizar sobre esta enfermedad desatendida. Se celebró por primera vez el 14 de abril de 2020, tras la aprobación y el respaldo recibido por la Asamblea Mundial de la Salud en la OMS en mayo de 2019.
Hoy es el Día Mundial de la Enfermedad de Chagas
El mal de Chagas se transmite con la picadura de la vinchuca
A partir del año 2020, por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 14 de abril de conmemora del Día Mundial de la Enfermedad de Chagas. Esta fecha fue elegida debido a que este día, en el año 1909, el brasileño Carlos Chagas diagnosticó el primer caso de la enfermedad en un ser humano.
En consonancia con los objetivos centrales de esta iniciativa, desde la Universidad Nacional del Litoral (UNL) se trabaja para dar visibilidad a las personas afectadas y para sensibilizar a la sociedad sobre esta enfermedad. La intención es poner en discusión, en los distintos niveles, los recursos e intervenciones necesarias para su prevención, detección precoz, control y para poder avanzar hacia su eliminación.
Según la OMS, en Argentina, hay más de 1,5 millones de personas con infección por Chagas en estadio crónico y cada año nacen alrededor de 1.500 niños con Chagas connatal, es decir, transmitidos desde la madre al bebé durante el embarazo. Pese a esto, y a que es una afección global, la enfermedad de Chagas es una de las llamadas "enfermedades olvidadas" o "desatendidas".
Características
El Chagas es una enfermedad causada por el parásito Trypanosoma cruzi; afecta a entre seis y ocho millones de personas y es endémica en 21 países de Latinoamérica, donde unos 70 millones de personas viven en áreas de riesgo. No obstante, con el aumento de las migraciones y los viajes internacionales, también se están declarando casos en Estados Unidos, Europa, Australia y Japón. Aunque en los últimos 30 años se ha avanzado mucho gracias al control vectorial en los países endémicos, existe una gran brecha en la disponibilidad y acceso al diagnóstico y tratamiento. Se estima que más de 70% de los infectados desconocen su estado y que solo el 10% recibe tratamiento de manera efectiva.
El vector que transmite el Mal de Chagas, denominado Trypanosoma cruzi, es un insecto conocido como triatomino, o llamado popularmente vinchuca, chinche picuda, barbeiro o chirimachas según la zona geográfica. Este insecto vive en las grietas de paredes y techos de las viviendas construidas con ladrillos de adobe, ramas o paja, es decir las viviendas más precarias.
En los países endémicos, la vía de transmisión clásica es la vectorial: el parásito pasa a la persona a través de las heces del insecto depositadas en la piel o en la mucosa. Existen otras vías de transmisión no vectoriales, como la transmisión de madre a hijo durante el embarazo y parto, las transfusiones de sangre, el trasplante de órganos y la ingesta de alimentos contaminados. No se transmite por contacto directo con personas infectadas.
Síntomas más comunes
La enfermedad evoluciona en dos fases –la aguda y la crónica– y cada una de ellas tiene características clínicas y criterios diagnósticos y terapéuticos diferentes. Generalmente, en la fase aguda, la enfermedad es asintomática y evoluciona a la cronicidad en ausencia de tratamiento. Sin embargo, cerca del 30% de los infectados crónicos desarrolla problemas clínicos irreversibles, siendo los cardíacos los más comunes. Más del 80% de los fallecimientos causados por el Chagas se relacionan con complicaciones cardíacas, tales como el fallo cardíaco, las arritmias y los tromboembolismos.
Diagnóstico
En la fase aguda, en los primeros 30 a 90 días de la infección, se caracteriza por la elevada presencia de parásitos en la sangre y por tanto puede diagnosticarse con métodos parasitológicos directos (que permiten visualizar directamente el parásito).
En la fase crónica, la OMS recomienda el diagnóstico mediante dos pruebas convencionales de laboratorio para detectar anticuerpos contra el Trypanosoma cruzi y un tercer análisis en caso de discordancia. Esto implica contar con un laboratorio preparado y personal capacitado, lo que supone una barrera en los países donde estos recursos tecnológicos y profesionales escasean. Para los enfermos, se traduce en una espera de semanas para conocer el resultado de las pruebas tras una extracción de sangre.
Tratamiento
Benznidazol y Nifurtimox, desarrollados hace cuatro décadas, son los únicos dos medicamentos específicos para tratar el Chagas. La tasa de curación es de casi el 100% en la fase aguda, pero se va reduciendo a medida que pasa el tiempo entre la infección y el inicio del tratamiento. Aún así, los estudios han demostrado que es posible tratar con buenos resultados a pacientes en las primeras etapas de la fase crónica incluso cuando el corazón o el aparato digestivo están levemente afectados.
Estos tratamientos tienen efectos adversos –leves casi siempre– y más frecuentes cuanto mayor es el enfermo; de ahí que los médicos tradicionalmente hayan sido reacios a tratar a los pacientes adultos. Esta situación ha empezado a cambiar en los últimos años, al comprobarse que, en la mayoría de los casos, los efectos secundarios pueden tratarse dentro de la atención primaria de salud.
Debido a su carácter silencioso, menos del 10% de los infectados con la enfermedad de Chagas recibe anualmente un diagnóstico oportuno y por ende, un tratamiento efectivo, donde la enfermedad afecta a entre seis y ocho millones de personas que viven, en su mayoría, en áreas con transmisión vectorial y en situación de pobreza. Se estima que el 70% de los afectados no lo sabe.
Con alrededor de 8.000 bebés que nacen con Chagas cada año en la región, la transmisión maternoinfantil es ahora la principal vía de infección y diseminación en los países que han controlado la transmisión vectorial, mejorado sus estándares de vivienda y aplicado el tamizaje universal en bancos de sangre.
La OPS trabaja para fortalecer la capacidad de los profesionales de la salud para diagnosticar y tratar la enfermedad en forma oportuna y adecuada en toda la población sospechosa y en las mujeres y recién nacidos en particular con el fin de eliminar la transmisión maternoinfantil del Chagas y otras tres enfermedades. Estos esfuerzos son parte de una iniciativa de la OPS que busca eliminar el Chagas y otras enfermedades infecciosas para 2030.
Chagas en las Américas en números
La enfermedad es endémica en 21 países de la región
Alrededor de 70 millones de personas viven en riesgo de contraerla en la región a través de la picadura de algún vector transmisor
Siete de cada 10 ignora su condición
Más de 10.000 personas mueren cada año debido a las complicaciones clínicas de la enfermedad
El Chagas es casi 100% curable si se trata en su etapa aguda inicial
Entre el 2 y 8% de las embarazadas infectadas con Chagas puede transmitirla a su bebé
Los 21 países endémicos mantienen el tamizaje universal de donantes de sangre
0,2% es la prevalencia promedio de donantes de banco de sangre detectados con Chagas en América latina
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