La industria de las drogas tanto legales como ilegales podría sufrir un cambio radical debido al uso de la tecnología, ya que sustancias como la cocaína, la mariguana o el Válium serían reemplazadas por un simple chip.La idea es que éste pueda enviar las señales neuronales correctas para provocar efectos como excitación, euforia, distorsión de la realidad e incluso alucinaciones.
Los chips podrán reemplazar a las drogas
Para experimentar estados alterados sería suficiente implantar un microprocesador
31 de diciembre 2015 · 17:22hs
Para Dmitry Bestuzhev, director del Equipo de Investigación y Análisis para Kaspersky Lab América Latina, esta tecnología puede cambiar el mercado de los estupefacientes en los próximos 20 o 30 años, ya que la manipulación del cerebro es un proceso muy complejo.
Recordó el caso de la heroína, uno de los narcóticos más fuertes y adictivos que existen, que fue creada por los laboratorios Bayer inicialmente como un tratamiento contra la tos y cuya comercialización se detuvo al ver sus efectos nocivos.Bestuzhev consideró que esto mismo puede pasar con los chips para estimular el cerebro, porque pueden iniciar como una idea para ayudar a aliviar un padecimiento y después desviarse hasta simular los efectos de drogas.A ello se añaden otros problemas o riesgos, como el hecho de que las personas usen estos chips con plena conciencia y consentimiento, que no exista una reglamentación y que al tratarse de equipos electrónicos son vulnerables a un hackeo.El ejemplo Siguiendo la teoría anterior, ya existe un producto que busca manipular o influenciar en las ondas cerebrales a través de un chip y una aplicación para dispositivos móviles, llamado Thync.Es un equipo con forma de parche que se adhiere en la frente y trabaja junto con una aplicación que se encarga de enviar señales neuronales para emitir sensaciones de calma, mejorar los estados de ánimo o evitar que el usuario se quede dormido.Sus creadores indican que el equipo se basa en estudios realizados por catedráticos de Stanford y Harvard, puede usarse por un lapso de 30 minutos a una hora y hasta el momento no se han detectado efectos secundarios u otros métodos de uso.“Básicamente en este momento estamos viendo nuevos procesos, no documentados y no reglamentados”, advirtió Bestuzhev.Los internables Existen otras soluciones que requieren implantar un chip o sensor en el organismo y cada día serán más las personas dispuestas a participar en esto, agregó la directora de Ericsson ConsumerLab en Latinoamérica, Diana Moya. Ella llama internables a los sensores o chips que se implantan en el cuerpo para potenciar habilidades como la visión o la memoria, así como para medir los signos vitales y evitar enfermedades.Moya aseguró que, de acuerdo a una encuesta, 91 por ciento de consumidores en la Ciudad de México estarían dispuestos a usar ese tipo de tecnología y esperan que haya soluciones comerciales dentro de tres años.“Al ser dispositivos dentro del organismo, deberán contar con más de seguridad y las redes que se usen para enviar la información deberán ser de datos críticos como las 5G”, recomendó.Fuente: excelsior.com.mx












