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Y la culpa era del sacerdote Néstor Monzón: el abusador sexual es él

Deberá estar en el registro nacional de abusadores sexuales. Los familiares del sacerdote golpearon a un periodista al finalizar el juicio. A pesar de ser condenado a 16 años de prisión, salió del Juzgado en libertad.

Miércoles 18 de Diciembre de 2019

Las cientos de personas que se manifestaron para apoyar a las víctimas del cura Néstor Monzón comenzaron a llegar a las 14, a pesar de las altas temperaturas. Se concentraron en San Martín 1153, hacia el lado norte, frente a la Oficina de Gestión Judicial del Juzgado de 1° instancia de la ciudad de Reconquista para escuchar la sentencia al sacerdote. Hacia el sur, un grupo de no más de veinte personas sostenían carteles con imágenes religiosas que pedían la libertad del hombre.

Aunque en los pasillos de los Tribunales santafesinos se susurraba este miércoles que la pena sería la pedida por la fiscalía –14 años–, la lectura de la sentencia superó las expectativas, fue histórico, y los padres de las víctimas no pudieron contener expresarse ante tal esperado momento con gritos y lágrimas de alivio.

Monzón fue condenado a 16 años de prisión -lo pedido por la querella- por ser el autor material de abuso sexual gravemente ultrajante hacia una nena y un nene, ambos, de tres años y por ministro de un culto reconocido. Los abusos fueron en la parroquia “María Madre de Dios”.

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Asimismo, se rechazaron los planteos de la defensa. Y se ordenó que, una vez quede firme la resolución, sea identificado genéticamente y sea incluido en el registro nacional de abusadores sexuales. Aún así salió caminando libre, y se espera una audiencia para determinar que quede en prisión.

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El rostro de Monzón fue completamente inexpresivo y no brindó declaraciones. De su cuello colgaba una imagen de Jesús que mantenía visible sobre su camisa blanca y sostenía algunas muecas que pretendían transmitir tranquilidad. Al ser consultado sobre su opinión por el veredicto, el abogado defensor Ricardo Degoumois dijo a UNO Santa Fe al salir de la sala de audiencias al fin del juicio que "no lo puedo saber porque todavía no lo conozco" y amenazó: "Esto termina en la Corte Nacional, no tengo ninguna duda".

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Minutos después, el periodista local Gustavo Raffin fue golpeado por una familiar del sacerdote en la puerta del Juzgado. A este medio el comunicador dijo que el acto de violencia lo obligó a interrumpir su transmisión y "que esto atenta contra la libertad de expresión". Hasta el cierre de esta nota, aún no radicó la denuncia. Uno de los abogados querellantes fue insultado también por las mismas personas y las fuerzas de seguridad debieron ordenarse para impedir nuevos ataques. La familia de las víctimas y sus representantes legales esperaron más de 20 minutos para poder salir del lugar.

La abogada Luciana González, en representación de la familia del nene, comentó a UNO que las agresiones durante las dos semanas de juicio fueron frecuentes de parte de quienes pedían la inocencia del cura y que había varias denuncias realizadas en la policía. Lo mismo dijeron múltiples militantes de diversas agrupaciones que concurrían a a pedir justicia por el niño y la niña. Recibieron desde amenazas verbales, a señas directas de cortes de cuello, hasta encontrar los autos rayados con cruces después de las concentraciones en el Juzgado.

Aunque es preocupante, esta situación no opacó la sensación agridulce que deja el logro de una sentencia de estas características. Las lágrimas corrieron sin parar entre profundos abrazos victoriosos, entre carteles que reclamaban justicia. "Andrea, Andrea, Andrea corazón, acá tenés les pibes contra el cura abusador", cantaron las cientos de mujeres que esperaron hasta el final a la mamá de la nena, Andrea Sponton. A UNO le expresó con emoción: "Nunca dejen de creer en sus hijos. Más allá del dolor que tuvimos en todo este tiempo, ahora siento paz. Creo que nos va a traer paz a toda la familia. Vamos a ver crecer a nuestros hijos sabiendo que luchamos por ellos. Estoy completamente segura que mi mamá desde arriba nos ayudó y se hizo justicia. Eso esperábamos".

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Los vehículos de activistas feministas, familiares y amigos de las víctimas sufrieron daños. A este auto le rayaron una cruz. Además sufrieron amenazas.
Los vehículos de activistas feministas, familiares y amigos de las víctimas sufrieron daños. A este auto le rayaron una cruz. Además sufrieron amenazas.

"No se como agradecer a quienes nos acompañaron. Estuvieron mañana, tarde y noche con nosotros. El apoyo de las chicas fue importante, creyeron en nosotros, en la lucha de estos padres que hace cuatro años están pidiendo justicia. Y la fuerza la sacamos de nuestros hijos", agregó.

Diez minutos antes que comenzara la lectura de la sentencia, activistas feministas presentaron la perfomance "Un violador en tu camino", de las artistas chilenas Las Tesis. Estuvieron presentes monjas y sobrevivientes de abusos eclesiásticos del caso Próvolo y la referente Julieta Añazco que dijo sobre este caso: "Ver a esa niña es verme a mi a esa edad. Nosotros sabemos que no vamos a tener justicia porque sabemos que las causas siguen prescribiendo pero cuando puedo acompañar a valientes sobrevivientes como a la niña que conocí hoy es un poco seguir sanando".

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Por su parte, González evaluó sobre la sentencia y el proceso judicial: "Fue atípico más que nada por esta circunstancia que no se había dado a nivel mundial porque se levantó el secreto pontificio. Tuvimos a un miembro de alta jerarquía como es un arzobispo que pidió que se lo releve de secreto de oficio para declarar en un tribunal secular y de esa misma manera lo hizo el juez de sumario canónico. Es más, Bergoglio cuando tuvo que declarar en el Juicio a las Juntas hizo que el tribunal se constituya en la sede del arzobispado, algo que nuestro arzobispo tenía la potestad pero renunció a eso y vino a sentarse como cualquier miembro de la comunidad". Además estuvieron presentes los abogados Andrés Guío y Andrés Ramseyer en representación de la nena.

"Creo que hubo pruebas más que suficientes que acreditaron que los abusos sucedieron y también la gravedad de los mismos. Utilizó el amor que se tenían los niños que son primos para poder perpetrar el hecho. Y hubo imágenes que no se van a volver a repetir. Las llamadas chicas de los pañuelos verdes aplaudiendo a un arzobispo y a un clérigo, estas cosas se vieron en el juicio. No cesaron en la lucha, siempre fue con respeto, de parte de las organizaciones feministas, de derechos humanos no hubo ningún tipo de atropello. De parte del sector del sacerdote Monzón no se puede decir lo mismo", apuntó la letrada a UNO mientras sostenía un rosario en la mano.

Y destacó que en el juicio canónico -una investigación interna que hace la Iglesia católica en casos de abusos- se determinó de manera unánime que Monzón era culpable. Sobre la salida en libertad del sacerdote indicó: "Lo que sigue en breve es la audiencia de medidas cautelares para que la prisión a 16 años sea efectiva dado que esta persona se nos podría ir a cualquier lugar. Tendríamos peligro de fuga".

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En relación a los dichos del abogado defensor sobre ir hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el fiscal Alejandro Rodríguez expresó que todos los juicios se preparan para llegar a esa instancia: "Vamos a ir donde haya que ir", sostuvo.

Por la libertad con la que salió Monzón del Juzgado explicó: "El tribunal ya dijo que son 16 años, es algo concreto y eso alimenta la posibilidad de fuga. Pedimos la prisión preventiva inmediatamente, el tribunal manifestó que nos debemos dirigir a la Oficina de Gestión Judicial y estamos esperando entonces".

"El tribunal entendió que lo que influyó son las tareas desarrolladas por las partes procesales donde hay dos teorías del caso junto con la de la querella. Este es un flagelo, el de abuso de niños, que tenemos en la zona y realmente es preocupante porque es una cuestión cultural. Quizá no lo vamos a resolver con el derecho penal, hace falta educación, una mirada distinta sobre la violencia de género que nos ha convertido a muchos. Hay que adecuarse y entender ciertas cosas. Los niños son los que quieren que les crean, no nosotros. Y que cuando sean grandes sepan que no estuvieron solos", concluyó Rodríguez.

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