Saúl «Canelo» Álvarez volvió a celebrar una conquista mundial. En su regreso al cuadrilátero después de más de un año de ausencia, el boxeador mexicano derrotó al francés Christian Mbilli por decisión unánime y recuperó el cinturón supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en una velada realizada en Riad, Arabia Saudita.
Canelo Álvarez volvió a la cima: derrotó a Mbilli y recuperó el título supermediano del CMB
El mexicano se impuso por decisión unánime al francés Christian Mbilli en Riad, Arabia Saudita, y volvió a conquistar el cinturón del Consejo Mundial de Boxeo.
Por Ovación
Las tarjetas de los jueces reflejaron el triunfo del mexicano por 115-112, 116-111 y 117-110, en una pelea que tuvo momentos de paridad, pero en la que la experiencia y la mayor precisión de Álvarez terminaron inclinando la balanza.
Canelo no necesitó un nocaut para recuperar su condición de campeón. Su estrategia estuvo basada en administrar los tiempos, evitar los intercambios innecesarios y aprovechar los espacios que dejaba su adversario. Mbilli, por su parte, intentó imponer un combate de alta intensidad, con presión constante y un importante volumen de golpes, aunque no siempre consiguió traducir esa iniciativa en impactos efectivos.
El regreso del mexicano tenía un contexto particular. Su última presentación había terminado en derrota frente a Terence Crawford, en septiembre de 2025, y posteriormente debió someterse a una intervención quirúrgica en el codo que prolongó su inactividad durante 13 meses.
Del otro lado encontró a un rival decidido a aprovechar la oportunidad. El francés salió a presionar desde el comienzo, buscó acortar las distancias y trató de llevar la pelea hacia un terreno de intercambios. Sin embargo, Álvarez respondió con desplazamientos, movimientos defensivos y contragolpes que fueron desgastando la propuesta de su adversario.
Dos momentos que inclinaron la pelea para Canelo Álvarez
Con el correr de los asaltos, el mexicano comenzó a encontrar mejores respuestas ante los avances de Mbilli. Su trabajo con el jab y los golpes al cuerpo le permitió controlar progresivamente las acciones, mientras que las derechas y los cruzados empezaron a marcar diferencias en los intercambios.
Uno de los pasajes más destacados llegó en el séptimo round, cuando Canelo conectó un contundente uppercut de derecha que dejó sentido al francés. El mexicano intentó aprovechar la situación para buscar una definición anticipada, pero Mbilli consiguió resistir y continuar en combate.
En el octavo asalto se produjo otra situación determinante: el árbitro le descontó un punto al francés por reiterados golpes a la nuca. Esa sanción también tuvo incidencia en las tarjetas y complicó sus posibilidades de remontar el resultado.
En los últimos rounds, Mbilli mantuvo la iniciativa y buscó descontar la diferencia, pero Álvarez administró la ventaja con inteligencia. Evitó exponerse, controló las distancias y eligió los momentos para responder, hasta llegar al último campanazo con el triunfo encaminado.
Un nuevo capítulo en la carrera de Canelo
La decisión unánime confirmó el regreso del cinturón supermediano del CMB a las manos del mexicano. La victoria no representó una exhibición arrolladora ni despejó todos los interrogantes sobre su actualidad, pero sí constituyó una respuesta importante después de la derrota ante Crawford y del prolongado período sin actividad.
A los 36 años, Canelo volvió a demostrar que su capacidad técnica, su experiencia y su lectura de los combates siguen siendo herramientas competitivas en la élite del boxeo. En Riad recuperó un título que forma parte de los grandes objetivos de su trayectoria y volvió a posicionarse entre los protagonistas de la categoría de las 168 libras.
Esta vez no hubo una definición espectacular, pero sí una victoria construida desde la inteligencia y la precisión. Un triunfo que le permitió dejar atrás una etapa de incertidumbre y recuperar su lugar entre los campeones mundiales.













