La ejecución de Saleh Mohammadi, integrante del equipo nacional de lucha libre de Irán, generó fuerte impacto internacional. El joven de 19 años fue condenado junto a otros dos acusados en un contexto marcado por denuncias de torturas, confesiones forzadas y falta de garantías judiciales.
Irán ejecutó a un luchador de su selección en medio de denuncias por torturas
Saleh Mohammadi, de 19 años, fue condenado tras las protestas contra Irán; organismos internacionales alertaron por graves irregularidades en el proceso.
Por Ovación
Ejecución en Irán tras protestas: el caso de Saleh Mohammadi
Según diversas fuentes, Mohammadi fue ejecutado junto a otros dos hombres tras ser acusado de participar en el asesinato de dos policías durante las protestas registradas en el país en los últimos meses. Las manifestaciones, que se extendieron a nivel nacional, derivaron en una represión severa por parte de las autoridades, en un escenario de creciente tensión política y social.
Denuncias de tortura y confesiones forzadas en el proceso
Organismos de derechos humanos señalaron que los acusados negaron inicialmente los cargos, pero terminaron confesando bajo condiciones de extrema presión. La organización Hengaw Organization for Human Rights indicó que las ejecuciones se llevaron a cabo en una prisión de la ciudad de Qom y que las confesiones habrían sido obtenidas mediante coacción y tortura.
Las condenas se basaron en la figura de moharebeh, un delito contemplado en la legislación iraní que implica “declarar la guerra a Dios”. Este tipo de acusación suele aplicarse en casos vinculados a delitos graves contra el Estado. Además, las autoridades sostuvieron que los acusados habrían participado en acciones en favor de potencias extranjeras, lo que agravó la calificación de los hechos.
Amnistía Internacional y las críticas al juicio
Desde Amnesty International se advirtió que el proceso judicial presentó serias irregularidades. Entre ellas, la falta de una defensa adecuada y la rapidez con la que se desarrolló el juicio. El organismo también alertó que Mohammadi fue forzado a realizar declaraciones incriminatorias en un contexto que no respetó estándares básicos de justicia.
La ejecución de un deportista joven que representaba a su país en competencias internacionales generó conmoción tanto en el ámbito deportivo como en la comunidad internacional. El caso se suma a una serie de denuncias sobre el tratamiento de detenidos en el marco de las protestas, que han sido objeto de cuestionamientos por parte de distintas organizaciones.
Un contexto de creciente tensión en Irán
Las ejecuciones marcan un punto crítico en la respuesta del Estado iraní frente a las manifestaciones. Según reportes, se trataría de los primeros casos de este tipo vinculados directamente con las protestas recientes. En este escenario, el caso de Saleh Mohammadi se convirtió en un símbolo de la crisis, al combinar deporte, política y derechos humanos en una misma historia atravesada por la controversia.














