En el año 2009, en Argentina, surgieron Los Espartanos, un equipo de rugby que nació en la Unidad Penal 48 de la localidad bonaerense de San Martín, y ello se trasladó por iniciativa de los exjugadores santafesinos del CRAI, Matías y Emiliano Dalla Fontana, a algunas cárceles de la provincia de Santa Fe, como Las Flores y Coronda.
Un santafesino trabaja con el rugby en una cárcel en España
El santafesino Tristán Mozimán, se inició en Santa Fe RC, luego pasó a Atlético del Rosario, jugó en L´aquila de Italia y en el Independiente de Santander
Otro santafesino, tomando como base lo de Los Espartanos, fue el precursor de un proyecto similar en el penal el Dueso, ubicado en Santander, en España. Nos referimos a Tristán Moziman, exjugador de Santa Fe Rugby Club y Atlético del Rosario, que hace muchos años se fue a jugar al rugby a España, y luego pasó a ocupar la función de entrenador.
Asentado en el Independiente Rugby Club de Santander, Chucho, fue el factótum del proyecto Espartanos en el Dueso, presentaron el libro que describe y documenta el proyecto que se está desarrollando en el centro penitenciario y que utilizó el rugby como motor para lograr que los privados de su libertad se puedan reinsertar en la sociedad.
"Es muy importante que una vez que terminemos esta reunión de amigos, nos vayamos con la convicción de aportar nuestro granito de arena, en la reinserción de gente que en su momento se equivocaron, y están pagando una condena. Lo que podía ser una experiencia de un par de semanas se convirtió en una realidad de tres años y pico, y seguramente seguirá adelante" comenzó contando Moziman en la presentación del libro.
El exprimera línea contó que "Este proyecto lo hicimos, porque los que nos criamos en el mundo del rugby, entiendo que somos unos privilegiados, que nos hemos criado con la base de los valores del rugby. Esa base la vas asimilando, se va haciendo algo natural, vamos creciendo y desarrollando. Cuando sos grande, cuando te toca vivir una situación, te das cuenta del gran valor de esas enseñanzas. Ese fue por qué iniciamos esto, y que el rugby es una herramienta para ayudar a otros".
"No me inventé yo este proyecto, es algo que se inició en la Argentina en el 2009, yo me limité a copiarlo y adaptarlo a la realidad que tenemos aquí en Santander, en España, y en el Dueso en particular" explicó Chucho. Quien agregó que "Lo hacemos para que no tengamos un prejuicio, para la gente que está dentro de la cárcel, y que se merece una segunda oportunidad. Es un prejuicio que no ayuda a nadie, al mismo interno que está cumpliendo su condena, y a la misma sociedad en el rol que nos toque. Tenemos esos prejuicios, y cada vez que se cierra una puerta a un muchacho que cumplió su condena, indirectamente lo estamos haciendo a otras personas que pueden estar vinculadas con él.
El exalumno del colegio La Salle Jobson de Santa Fe expresó que "Siempre digo que es muy importante demostrar lo que nosotros hacemos dentro del Dueso, para que se conozcan las herramientas que pone a disposición el servicio penitenciario, para que este tipo de personas que quieren cambiar, tienen que tener una segunda oportunidad. Está el rugby, el fútbol, escuela, talleres, y otras cosas que lo ayudan para cambiar. Con esa ayuda lo puede conseguir, pero sino lo seguimos haciendo cuando sale de prisión posiblemente no termine el círculo de la reinserción".
Más consideraciones
"El proyecto se lleva a cabo con el rugby, y aunque no parezca, no les enseñamos a pasar la pelota como algo prioritario, sino que es algo secundario. En una charla con los chicos, en mayo de 2018, lo primero que le dijimos es que teníamos el desafío de conformar un equipo. Palabra que capaz que nunca la habían vivido. El desafío era llegarles con mucha empatía a cada uno de ellos, para que empiecen a asimilar esos valores que desde el rugby nos inculcaron de chicos. Tratamos, mientras pasamos la pelota, de hacer analogías de las cosas del rugby con las de la vida" comentó Moziman.
En el mismo sentido expresó que "Los mismos internos nos propusieron el nombre del equipo, que era el de Espartanos, en honor al equipo hermano de Argentina, que fueron los que iniciaron este proyecto en 2009. Por decisión unánime fueron los Espartanos, después vino el tema del escudo, con el tatuador diseñaron un escudo, que es la tapa del libro. Son unas rejas que son atravesadas por una pelota de rugby, significando la libertad. Llegó el tiempo de la camiseta, no las pudimos concretar, pero recibimos ayuda de clubes de Barcelona y Sevilla que nos donaron camisetas".
"De ese modo fuimos desarrollando lo que es el sentido de pertenencia, al darse que era su equipo, eligieron todo, y poco a poco entendieron el compañerismo, el respeto, y comprometerse con el equipo. Fue parte del éxito del proyecto, generar que muchos quieran volver a colaborar, una vez que recuperaron la libertad, pero por el tema del covid no lo pudieron realizar" describió Chucho quien se encuentra radicado en España hace ya muchos años.
Por último, se refirió a la visión del proyecto destacando que "la realidad es que hay mucha gente que no está de acuerdo con lo que hacemos, y que cree que perdemos el tiempo. Toda la gente que ha colaborado miramos el proyecto con la convicción de que todos nos merecemos una segunda oportunidad. Que todo el mundo se puede equivocar, y que el que quiere cambiar lo puede hacer. Espero que nos sigan apoyando con este proyecto, porque se nos va a facilitar para que se nos abran puertas".

















