El Arzobispado y la Catedral están comunicados por un pasillo interno. Para llegar de un lugar a otro, se deben atravesar seis puertas. El domingo pasado un grupo de delincuentes se mezcló entre los creyentes que presenciaban la misa de las 18, publicó Perfil.com.
Entraron armados a la Catedral de Buenos Aires y robaron 100 mil pesos
Al finalizar la misa –y cuando ya no quedaban testigos en el templo católico– se escabulleron por una puerta lateral, atravesaron el pasillo y llegaron hasta el lugar donde descansa y trabaja Poli, sucesor de Jorge Bergoglio, en la arquidiócesis de Buenos Aires.
Allí, redujeron a un guardia de seguridad y amenazaron con armas a cinco religiosos que se encontraban en las oficinas del primer piso.
Los ladrones sabían que uno de ellos llevaba unos 100 mil pesos. Con el dinero en su poder, y luego de revisar todos los cuartos de la Curia, escaparon sin ser detenidos.
Los delincuentes, entre dos y tres, no actuaron de forma espontánea. Por el contrario, "sabían a quién buscaban, conocían el nombre del cura que tenía el dinero", indicó un informante al citado diario.
Además, contaban con una llave con la que pudieron ingresar a la Curia. Por esa razón los investigadores no tienen dudas de que hubo un entregador.
Fuente: Minutouno.com















