Ayer, algunos minutos antes del mediodía, dos vigilantes de la Patrulla de Intervención Urbana, PIU, de la agrupación Cuerpos de la policía capitalina, observaron cuando dos hombres que se movilizaban en una motocicleta Motomel de 125 centímetros cúbicos por las calles del barrio Nueva Pompeya, escaparon a toda velocidad cuando divisaron el patrullero policial con los agentes.
Persecución y arrestados con armas en Bº Nueva Pompeya
Esa situación derivó en una inmediata persecución, que vaya paradoja, terminó en el mismo lugar en el que se había iniciado: Azcuénaga y San José. Le secuestraron una pistola calibre 9 milímetros con dos cargadores repletos de balas y en óptimas condiciones de uso.
La secuencia del suceso
Ayer, después del mediodía de una calurosa jornada, dos motociclistas que viajaban a gran velocidad por la intersección que forman las calles Azcuénaga y San José en el barrio Nueva Pompeya de la ciudad de Santa Fe, fueron vistos por los dos vigilantes de un patrullero de las PIU que patrullaban el sector noreste de la capital provincial.
En ese momento, abuelos, madres y padres, regresaban con los chicos de las distintas escuelas de la zona, y los dos policías sospecharon que su presencia fue descubierta por el conductor de la moto Motomel de 125 centímetros cúbicos y eso hizo que imprimiese mayor velocidad para alejarse del lugar rápidamente. El hombre que viajaba como acompañante, giró su cabeza, y observaba cada movimiento del patrullero que comenzó a seguirlos.
Los vigilantes de las PIU, informaron sobre la novedad de la iniciada persecución, describieron la indumentaria y la motocicleta de los dos hombres que se fugaron del lugar y dieron varias vueltas manzanas por las calles del barrio hasta que, paradoja incluida, los perseguidos fueron aprehendidos al llegar a la esquina que forman las calles Azcuénaga y San José, adonde se inició la persecución policial.
Vecindario viendo el operativo
Los vigilantes alcanzaron a los perseguidos, los obligaron a descender de la motocicleta y con el apoyo de otros dos agentes de la comisaría 26ª de Nueva Pompeya, iniciaron la requisa personal de ambos ante la atenta mirada de los vecinos del barrio que se convirtieron en involuntarios testigos del procedimiento.
Arma de guerra y 26 balas
Los policías requisaron a los dos hombres de 41 y 43 años y le secuestraron una pistola calibre 9 milímetros –que es un arma de guerra según la Ley Nacional de Armas Nº 20.429– en óptimas condiciones de uso y con 26 balas intactas. Además les fueron incautadas una cartuchera interna para la portación del arma, un teléfono celular y una importante cantidad de dinero en efectivo. Informaron al fiscal en turno.
Por Juan Trento / Policiales Diario UNO de Santa Fe















