Juan Trento
Una nena está grave y su madre herida, al caer del Puente Carretero
Diario UNO de Santa Fe mantuvo un muy extenso diálogo con Ramona Guadalupe Carballo de 23 años, quien este lunes a la una de la madrugada cayó al vacío desde el puente carretero que une las ciudades de Santo Tomé y Santa Fe con su pequeña hija de cuatro meses que se llama Mia, como consecuencia de un violento impacto en la parte de atrás de un carro tirado con un caballo con el que estaban haciendo una mudanza desde la capital provincial hacia la vecina ciudad.
Carballo y su hija lograron sobrevivir, aunque la pequeña está internada en la unidad de terapia intensiva del hospital de niños Orlando Alassia, siendo su cuadro de salud de extrema gravedad.
—¿Puede usted narrarnos como fueron las circunstancias en las que se cayeron al vacío?
—Sí. Bueno eran la una de la mañana, y mi familia y yo nos estábamos mudando a la ciudad de Santo Tomé desde el barrio San Lorenzo de Santa Fe. La mudanza estuvo fundamentada en cuestiones familiares muy profundos y en situaciones que volvieron completamente imposible la convivencia, de los que nos quiero dar detalles ya que corresponden a nuestra intimidad. Todos nosotros íbamos en un carro tirado por un caballo y llevábamos nuestros enseres, todo a un ritmo muy lento. Es más, estaban mi papá Ricardo Carballo que tiene 54 años, mi hermano Horacio Celestino de 26 que era el que manejaba, mi otro hermano Ricardo que tiene 30, mi hija de cuatro años y mi beba, Mia, de cuatro meses.
—¿Y que fue lo que pasó entonces?
—Pasó que nos llevó por delante una camioneta Renault Kangoo y mi hija de cuatro meses y yo volamos por el aire y caímos debajo del puente carretero en un pastizales, desde varios metros de altura y yo quedé toda lastimada y sentí que mi hija no respiraba así que empecé a pedir auxilio hacia arriba. Allí mis familiares, mi padre y mis hermanos, sacaron las riendas del caballo que tiraba el carro que estaba muy lastimado y me la tiraron y yo me envolví con mi beba, y ellos con un montón de gente que se detuvo para ayudar porque vieron el accidente comenzaron a elevarme hasta que finalmente después de media hora me subieron.
No vino ninguna ambulancia a buscarme. Un remisero de buena voluntad me llevó gratis a mi hija y a mi al hospital de niños Orlando Alassia y a mi después una ambulancia me trasladó hasta el hospital Cullen, adonde me hicieron curaciones.
—¿Cuál es el estado de su hija Mia?
—Mi hija está muy delicada. Los médicos la revisaron y comenzaron a reanimarla y ella respondió pero tiene la secuela de un fuerte golpe en la cabeza. La dejaron internada en terapia intensiva y me dijeron que hay que esperar por lo menos entre 24 y 48 horas para ver cual es su evolución y de ahí en adelante irán viendo que es lo que hacen para sacarla de esta situación. Eso es todo lo que me informaron, y me pidieron tranquilidad y que aguarde el resultado del trabajo médico.
—¿Qué sabe usted del conductor que embistió el carro en el que viajaban en la parte trasera?
—Sabemos que luego de chocarnos a nosotros, cambió de carril y embistió el cordón de la mano contraria y los automovilistas que se pararon a ayudarnos impidieron que se fugara del lugar. Por lo menos eso es lo que me contaron a mi.
Corolario del caso
Las actuaciones por choque y sus consecuencias son instruidas por los agentes de la comisaría 2ª de Santa Fe, bajo la imputación de "lesiones gravísimas y lesiones graves culposas", el conductor de la Renault Kangoo fue identificado como J. M. P. de 24 años, y recuperó la libertad por orden del fiscal que actúa en este caso, doctor Andrés Marchi.












