Luego de aprobarse la reforma electoral de Santa Fe, la vocera del gobierno provincial, Virginia Coudannes, se mostró conforme con la decisión final de la Cámara de Senadores. "Queríamos una ley que pusiera en valor la transparencia y la eficiencia", manifestó este viernes.
El gobierno de Santa Fe celebró la reforma electoral: "Transparencia y eficiencia"
La vocera de la Casa Gris, Virginia Coudannes, advirtió que los próximos comicios requerirán un "proceso de instrucción" en torno a la nueva boleta única
Foto: Archivo / La Capital
Reforma electoral. La funcionaria destacó que el proyecto tuvo "amplio consenso" en la Legislatura.
A contramano de algunas críticas opositoras, la funcionaria dijo a través de LT8 que las nuevas reglas para votar "generan la posibilidad de una participación importante". En cuanto al debate en la Legislatura, remarcó que la sanción definitiva fue el resultado de "mucho diálogo" entre las distintas fuerzas políticas representadas.
La iniciativa de Unidos apunta a modificar el sistema actual y ofrecer tres boletas para las elecciones provinciales generales en vez de las cinco que se usaron hasta 2023, entre otroas cambios. "Tendrá que haber un proceso de instrucción en relación a la metodología", reconoció la dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR) desde la Casa Gris.
El gobierno santafesino defendió la reforma electoral
Coudannes dijo que la reforma tuvo "amplio consenso, tanto en Diputados como en Senadores". De esta manera planteó que la normativa implica una mejora a largo plazo en lo que respecta al sistema de renovación de autoridades en dos de los tres poderes del Estado.
Después de la media sanción de la semana anterior, la Cámara alta dispuso la aprobación por unanimidad del nuevo Código Electoral de Santa en la votación en general. En lo que respecta a cuestiones particulares dentro del proyecto, el legislador del departamento Las Colonias, Rubén Pirola, rechazó distintos artículos y el bloque del Partido Justicialista (PJ) también se pronunció en contra de una de las modificaciones.
En la vereda oficialista, Esteban Motta aseguró que la normativa "viene a modernizar el sistema y a coincidir con el espíritu de la Constitución provincial", reformada el año anterior. Al respecto, señaló que la actualización es el último paso para ponerle "fin a las mayorías automáticas" en Diputados, así como una respuesta ante la "necesidad de garantizar la gobernabilidad".
El presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, añadió: "Estamos dando un paso importante para mejorar la institucionalidad, para generar procesos más participativos y transparentes”. Así vaticinó que el código seguirá vigente durante "mucho tiempo" y recordó que "las discusiones políticas no se hacen a los gritos, sino desde el diálogo y el respeto, aún cuando se proviene desde frentes políticos diferentes".
¿Qué cambiará desde las próximas elecciones en Santa Fe?
El proyecto aprobado por la Legislatura provincial mantiene el carácter de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) con una boleta para cada una de las cinco categorías: gobernador, diputado, senador, intendente y concejal. A diferencia de lo que ocurrió desde que la reforma de 2011, el umbral de votos se redujo y se necesitará una cantidad equivalente al 1% del padrón en vez del 1,5 por ciento para acceder a los comicios generales.
En lo que respecta a las internas, cada precandidato a gobernador podrá anotarse con tres vicegobernadoras distintas o viceversa, según el género. Los sufragios de cada fórmula dentro del frente no se suman para el cómputo y ganará el binomio más elegido.
A la hora de la votación general sólo habrá tres papeletas en vez de las cinco habituales. Una boleta única servirá para elegir las autoridades del Poder Ejecutivo y diputados provinciales. La segunda tendrá los candidatos a senador del departamento del elector, mientras que la tercera unirá las categorías de intendente y concejal. En este último caso y en el primero, se podrán elegir postulantes de distintas fuerzas políticas dentro de la misma hoja.
Finalmente, la Cámara baja dejará de tener la mayoría automática con 28 bancas para la lista más votada y los 50 lugares se distribuirán proporcionalmente con el sistema D'Hondt. A su vez, cada nómina deberá conseguir al menos el 4 % de los votos del padrón, de modo que se eleva el piso para repartir los escaños.













