Con las mesas de votación cerradas, la Cámara Nacional Electoral (CNE) informó que participó alrededor del 76% del padrón habilitado en el balotaje. De esta manera, la elección que definirá quién será el próximo presidente de los argentinos: el candidato de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa, o el postulante de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, muestra que hubo una menor participación que en la anterior edición, en 2015, cuando la contienda fue entre Daniel Scioli y Mauricio Macri.
El segundo balotaje de la historia argentina tuvo menor participación que su edición de 2015
Foto: Virginia Benedetto / La Capital
El segundo balotaje que se concretó en la historia tuvo menor participación que el primero, desarrollado en 2015.
La segunda vuelta fue incluida en el sistema electoral tras la reforma constitucional de 1994 y se utiliza solamente en caso de una definición presidencial.
Si bien ese método de elección rige desde 1995, el único antecedente de un balotaje en la Argentina corresponde a los comicios presidenciales de 2015, cuando Macri, al frente de la coalición Cambiemos y acompañado por Gabriela Michetti, se impuso con el 51,34 por ciento de los votos a la fórmula que integraron Scioli y Carlos Zannini (Frente para la Victoria, FpV), que sumó 48,66%. En esa oportunidad, la participación alcanzó el 80,77%.
Si bien el 76% que participó del balotaje 2023 es más alto que las Paso de este mismo año (69%), cabe remarcar que no superó la cantidad de electores que sufragaron en la primera vuelta. La diferencia fue mínima, ya que participó el 77,04% del padrón.
Un balotaje que no se dio
Hace dos décadas, la primera elección nacional realizada tras el estallido social de diciembre de 2001, que terminó con la renuncia a la Presidencia de Fernando de la Rúa, también debió definirse en un balotaje que, sin embargo, no se concretó.
En la primera vuelta de los comicios de 2003, Carlos Menem (Frente por la Lealtad/Ucedé), quien había gobernado el país entre 1989 y 1999, se impuso tras obtener el 24,45 por ciento de los votos (4.741.202 personas), un 2,20% más que Néstor Kirchner (Frente para la Victoria), quien obtuvo 22,25% (4.313.131).
Luego de la primera vuelta, la mayoría de las fórmulas que no habían accedido al balotaje anunciaron su respaldo político en esa instancia a Kirchner (que llevaba de ladero a Scioli), un escenario al que se sumaron distintas encuestas que daban una diferencia abrumadora en favor del santacruceño.
En ese escenario, y apenas cuatro días antes de la votación, Menem difundió un mensaje televisivo en el que comunicó su renuncia a participar de la segunda vuelta.













