superpoblación carcelaria

Jaquelina Balangione sobre la superpoblación carcelaria: "Es mentira lo de la puerta giratoria"

"Hay una gran voluntad de encierro desde el Estado", dijo la titular del Servicio Público Provincial de Defensa Penal. Explicó la necesidad de un sistema "intermedio" entre la cárcel y la libertad

Miércoles 20 de Abril de 2022

En la provincia de Santa Fe hay aproximadamente 1.700 presos de más en las cárceles de Coronda, Las Flores y Piñero, donde a su vez se alojan 462 internos federales, sumado a otros 800 internos en comisarías, según la defensora provincial, Jaquelina Balangione.

En diálogo con el programa Ahí Vamos (de 9 a 12 en UNO 106.3) la titular del Servicio Público Provincial de Defensa Penal aseguró que desde la implementación en 2014 del nuevo sistema de Justicia Penal se pasó de 3.500 a 8.500 presos prácticamente con la misma infraestructura edilicia y reflexionó sobre las soluciones al problema de superpoblación carcelaria.

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“Un sistema judicial restaurativo es la respuesta que el Estado tiene que dar para poder atacar las causas que llevan a las personas a cometer delitos y contribuir aquellos que son autores primarios o jóvenes que son atrapados por primera vez puedan tener un trabajo desde el Estado para poder modificar esa conducta”, sintetizó.

Balangione afirmó que entre el 40% y el 50% de la población carcelaria está en prisión preventiva, es decir, sin una condena, y que generalmente provienen de los sectores sociales con menores recursos económicos, quienes “son empoderados por el tema de portar un arma o hasta de ir a la cárcel”.

“Si la respuesta estatal es que cuando a la segunda o tercera vez que arrebató una cartera y en vez de mandarlo a su casa sin hacer nada lo meto en la cárcel mezclado en pabellones superpoblados de 80, 100, 110 muchachos con gente de alto perfil que han cometido delitos graves o que pertenecen a bandas organizadas, yo a ese muchacho lo único que hago es entregárselo a esta gente y meterlo en un camino de perfeccionamiento en el delito”, advirtió.

La funcionaria insistió en que estos jóvenes cumplen poco tiempo en la cárcel porque los delitos no son tan graves, y luego salen “especializados en el crimen”.

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“Dentro de las cárceles hay un grave problema de salud pública por consumo problemático de drogas, tanto de los penitenciarios como de los presos, en un lugar que es como una tierra de nadie, en el encierro, en un submundo oscuro con plena vulneración de derechos”, denunció, y subrayó: "En esta sobrepoblación los presos no acceden ni al derecho a la salud, ni a la educación, ni a la resocialización en general, ni al trabajo”.

En este sentido, Balangione descartó la creencia popular de que los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra: “Es mentira lo de la puerta giratoria. Hay una gran voluntad de encierro desde el Estado pero el problema está en que la única respuesta que da es o te vas a tu casa o vas preso en esas condiciones. ¿Qué le devuelvo como Estado a la sociedad? Una persona empeorada”.

“La gente tiene que entender que el Estado no atrapa a todos, nunca va a atrapar a todas las personas que cometen delitos. Esa persona cuando vuelve, más en estas condiciones, vuelve peor de lo que entró, más especializada”, remarcó, para luego aclarar: “Por supuesto yo no voy a tratar con un sistema judicial restaurativo al jefe de una banda narco ni a la persona que mató o a los delitos grandes, esos sí tienen que estar en la cárcel. Nadie va a negar la existencia del sistema penal”.

La discusión sobre la seguridad

La titular del Servicio Público Provincial explicó que el sistema de justicia restaurativa no implica la creación de nuevos lugares para los acusados de delitos menores sino la articulación de instituciones deportivas, educativas y laborales donde se controle a las personas con libertad asistida.

“Hay que ver lo que pasó en Europa, donde si bien no tienen el problema social atravesada por la pobreza como tenemos nosotros, con gente que está fuera del sistema que no accede a los derechos en general, han ido modificando los sistemas y ahora hay lugares donde ya ni existen las cárceles o están vacías porque afrontan el problema conflictivo de la violencia a través de un esquema de justicia restaurativa”, planteó.

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Finalmente, Balangione se quejó de que el Servicio Público Provincial de Defensa Penal no fue invitado a participar de ninguna de las reuniones de la Mesa de Seguridad, denunciando que se parte de una “mirada superficial” del problema. “¿Quién conoce el Sistema Penitenciario y Carcelario? Somos nosotros; el 90% de las personas que son perseguidas por cometer delitos están asistidas por un defensor público y además tenemos el control de todos los lugares de encierro”, planteó.

Y remarcó: “¿Cómo no vamos a estar en esa mesa aportando los elementos con conocimiento de causa? Además somos los únicos que conocemos las cárceles”.

Según Balangione, la sobrepoblación es uno de los grandes problemas del sistema carcelario, por lo que aseguró que los trabajadores “están haciendo un trabajo de contención muy grande de la violencia a fuerza de poner el cuerpo”.

“Nosotros apostamos por la paz social. Somos una parte esencial dentro del sistema republicano porque damos la garantía del Estado de derecho, entonces tenemos que estar en esta discusión”, concluyó.

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AHI VAMOS - 20.04.2022 JAQUELINA BALANGIONE.mp3

Dra. Jaquelina Ana Balangione, titular del Servicio Público Provincial de Defensa Penal.

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