Santa Fe

Bloqueras barriales, una idea que funciona a toda máquina en los barrios

Una está en Cabal y la otra, en la Vuelta del Paraguayo. La agrupación Martín Fierro brinda el asesoramiento. Fabrican ladrillos para las casas de los vecinos. Impulsan la idea de armar cooperativas de trabajo

Domingo 16 de Noviembre de 2014

Tres agrupaciones trabajan en dos barrios con un proyecto denominado Bloqueras Barriales. Se trata de Cucos que está en Cabal y Proyecto ReVuelta, en la Vuelta del Paraguayo. Pero además, la Agrupación Martín Fierro, integrada en su mayoría por estudiantes de Ingeniería Química, brinda asesoramiento para la construcción de estos ladrillos de cemento y arena. En los dos sectores donde hoy funciona este emprendimiento no solo tienen la máquina sino además fabrican y utilizan los productos para las viviendas de los propios vecinos.

Cristian Bordón integra Proyecto ReVuelta y contó a Diario UNO cómo nació esta idea: “Hace casi dos años arrancamos con la propuesta de poder hacer bloques con un compañero del barrio de la Vuelta del Paraguayo que hizo ladrillos para su casa. Empezamos a investigar para ver cómo podíamos mejorar, lograr la certificación del block para así con los vecinos del barrio poder formar una cooperativa de trabajo, hacer un emprendimiento autogestivo, poder vender los materiales y sobre todo, tener la certeza de que el bloque sirve para la construcción de viviendas. Esta es la etapa que hoy estamos atravesando”. 

En ese camino por conocer más sobre la fabricación, ReVuelta se contactó con la Agrupación Martín Fierro que estaba analizando la posibilidad de hacer un proyecto de extensión y lo denominaron Bloqueras Barriales y la intención era asesorar técnicamente a los emprendimientos de los barrios y “así aparecimos nosotros de la Vuelta y Cucos de barrio Cabal”, dijo Bordón y de esta manera comenzaron a articularse las tres organizaciones. 

“En el caso de la Vuelta del Paraguayo se hicieron distintos talleres con la producción de bloques; y en Cabal están trabajando más concretamente en la conformación de una cooperativa y están tramitando la conformación de la misma”, contó más adelante sobre los pasos que se están dando.

Para el barrio

En la Vuelta del Paraguayo, Proyecto ReVuelta comparte los conocimientos con los vecinos del barrio. “Ellos se acercan, fabrican y se llevan para la construcción de sus viviendas”, explicó Cristian. Y, al igual que Cabal, están viendo si se puede conformar una cooperativa “mirándolo como una salida laboral o simplemente para producir para los propios vecinos”, destacó.

Cabe aclarar que la mayoría de los integrantes de Martín Fierro son ingenieros químicos que estudian ingeniería en materiales y ellos les dan una mano con el asesoramiento técnico, y se hacen pruebas de calidad de los bloques. “En la Facultad de Ingeniería Química hay una máquina universal de ensayo y ellos la posibilitan para poder perfeccionar los bloques”, contó Bordón.

La máquina que poseen en la Vuelta del Paraguayo la compraron con dinero que autogestionaron. “Llevamos a cabo distintas acciones como la que llamamos Fiesta Revuelta y ahora se están haciendo los talleres por un subsidio que recibimos del gobierno de la provincia porque funcionamos como un Centro de Día  y con eso compramos los materiales y le pagamos a los talleristas”, dijo más adelante Cristian.

En marcha

En la Vuelta hay vecinos que ya construyeron bloques para sus casas y con otros se organiza la producción para cumplir con el mismo fin, pero “hay muchos que están interesados para ampliar sus casas”. Además, Proyecto ReVuelta lleva a cabo la edificación de un Centro Cultural y también fabricaron y utilizaron estos elementos para la parte de abajo de la obra.

“En el caso de Cucos ellos arrancaron de la misma manera, compraron la máquina de manera autogestionada y ahora están trabajando con varios vecinos que están interesados en conformar la cooperativa de trabajo. Ahora están haciendo todos los trámites para crear el grupo. Están más avanzados que nosotros, pero perseguimos el mismo fin”, manifestó Bordón y dijo que “ahora estamos en una etapa de prueba, poniendo en condiciones la máquina de la facultad para lograr el punto de calidad del bloque y mientras tanto seguimos probando y mejorando día a día cada uno en su barrio”.

Para concluir, el representante de la Vuelta del Paraguayo, expresó: “La idea es poder generar trabajo en el barrio que hace mucha falta y este sería un espacio. Esta es nuestra propuesta pero después está en los vecinos poder hacerlo y llevarlo adelante. Este tipo de materiales se usa mucho en estos barrios. Es un producto muy noble, y se demanda por su costo y beneficio y en este caso es fácil de hacer, por ahí no es lo mismo que el otro ladrillo común”.

El proceso

En cuanto a materiales se usa cemento, arena gruesa y un poco de agua. Se hace la mezcla, se coloca en la máquina se compactan y se sacan. Después tiene un proceso de secado que se llama de curación que dura entre cinco y siete días y el bloque ya estaría listo para llevarlo a un lugar de depósito para su secado definitivo y a los 28 días a un mes alcanza el nivel óptimo para su uso. El proceso de curación consiste en que el bloque se seque lento, para eso tiene que estar en un lugar techado, no muy caluroso para que mantenga la humedad. Se riega en forma de lluvia a la mañana temprano y a la tardecita. Después de esta semana se puede dejar al aire libre y así se termina el proceso total para que se pueda utilizar.

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