Después de las declaraciones del ministro de Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, sobre la pasada administración y un supuesto "pacto con el delito" en colaboración con los reclusos en cárceles de máxima seguridad, el exresponsable de la cartera de Seguridad, Claudio Brilloni, en diálogo con UNO Santa Fe, se pronunció para refutar tales aseveraciones.
Brilloni: "Aseverar que hubo un pacto con el delito en la anterior gestión es una infamia"
Por Matías Albani
UNO Santa Fe
Claudio Brilloni, exministro de Seguridad de la provincia.
Como primer punto destacó: "Aseverar que hubo un pacto con el delito es una infamia, una afrenta que también me molesta". A la vez, sobre los dichos de Cococcioni acerca de que se apagaban los inhibidores en cárceles para "tener un falso control del servicio penitenciario", Brilloni puntualizó: "El señor Cococcioni dijo que los inhibidores no andaban cuando los inhibidores hasta el 10 de diciembre respondían hasta los mas altos estándares internacionales en materia de seguridad y de tecnología con una inhibición de señal de un 95%".
—Con relación a una mala compra de inhibidores que no funcionaban o que se apagaban por momentos, sumado a la afirmación de que hubo un "pacto con el delito", ¿cuál es su opinión al respecto?
—Aseverar que hubo un pacto con el delito es una infamia, una afrenta que también me molesta. Lo digo con vehemencia y enfáticamente porque enfrentamos el delito con determinación y con coraje apegados al cumplimiento de la ley como corresponde. Es otro desatino decir que hicimos un pacto con el delito, de ninguna manera fue así. Pusimos toda nuestra capacidad de trabajo, nuestra inteligencia, nuestra sapiencia, nuestra experiencia para enfrentar al delito en todas sus formas. Insisto en que si hubo algo que nos caracterizaba fue una profunda vocación de trabajo en equipo para trabajar con jueces, fiscales, gremios, sindicatos, vecinos, estando siempre muy pendiente para tratar de evitar que el delito se cometa. Cuando el delito se cometía se trabajó con enjundia, con fuerza y con toda la voluntad para enfrentar el delito. Insisto en que me parece un desatino, decir semejante cosa no me parece correcto.
—¿Por qué cree que se dan estas afirmaciones?
—No sé cual es la intención, el motivo, los argumentos que tienen para fundamentar esto. El señor Cococcioni dijo que los inhibidores no andaban cuando los inhibidores hasta el 10 de diciembre respondían hasta los mas altos estándares internacionales en materia de seguridad y de tecnología. Es cierto que fue un año muy largo en cuanto a la implementación de los inhibidores porque hubo que hacer calibraciones, ajustes, pero lo cierto es que fue un proceso muy complejo. Tuvimos que dividir la instalación en distintas fases de prueba, instalación y calibración de los mismos, pero al 10 de diciembre nosotros llegamos con una inhibición de señal de un 95%.
Y continuó: "Los inhibidores funcionaban y muy bien. Por ahí la gente puede decir que había comunicaciones desde dentro de las cárceles ¿de qué carceles? ¿de Piñero? No. Nosotros fuimos los primeros en poner en agenda de prioridad los problemas que teníamos en las cárceles y el problema que tenemos de esa conexión que hay entre las cárceles y el territorio no es solo de Santa Fe, sino que también es de otras provincias y de cárceles federales desde donde se producen algunas comunicaciones maliciosas como puede ser mandar una amenaza o hacer una negociación delictiva. El año pasado no solo se colocaron los inhibidores en Piñero sino que también fueron los escáneres y body escáneres para Las Flores, Piñero y para Coronda. Lo trabajamos en inteligencia criminal y sumamos al servicio penitenciario para intercambio de información y adelantarnos a la comisión del delito".
—Desde que asumió la gestión Pullaro fue muy crítica con la anterior gestión de seguridad, se habló de que solo funcionaban ocho móviles en Santa Fe capital.
—En la ciudad de Santa Fe teníamos un promedio de 110 patrulleros funcionando durante las 24 horas y entre 170 y 180 patrulleros en Rosario. Esto es comprobable, registrado en localizadores, desmiento categóricamente esas cantidades. No sé qué pudo haber pasado desde el 10 de diciembre, pero esos son los números que teníamos tanto para Santa Fe como para Rosario. Me sorprende que tengan estas opiniones respecto de la gestión del anterior gobierno. En primer lugar cabe recordar que desde la época en la que fueron seleccionados los candidatos antes de las Paso habíamos hecho reuniones, mesas de trabajo, para que quien resultase electo tenga una radiografía lo más exacta posible de qué es lo que pasaba en materia de Seguridad, cómo estaba la Policía y cómo estaba el servicio penitenciario. Luego estuvimos en la transición cuando los recibimos, nos visitaron, recorrieron no solo el Ministerio de Seguridad sino también dependencias policiales y del Servicio Penitenciario. Toda la información que nos pidieron se la dimos, esa fue la orientación que nos dio por entonces el gobernador Perotti para una transición ordenada y prolija. Así lo hicimos, me parece un desatino decir que nosotros hicimos todo mal cuando realmente trabajamos a destajo, con decisión y con coraje como seguramente lo hará este gobierno. Estoy sorprendido pero también molesto por estas afirmaciones.
—¿Qué Policía cree que le entregaron a la actual gestión?
—Una Policía entrenada, capacitada, equipada, no solamente la Policía sino también un servicio penitenciario provincial que merece el cuidado de la gestión política, el respeto de todo el arco político y de la sociedad. Todas las fuerzas policiales de otras jurisdicciones tienen focos de corrupción, esto no se puede perdonar ni se puede permitir que en la fuerza haya delincuentes que aprovechando su investidura cometan delitos.













