Los vecinos de barrio Los Hornos se manifestaron ayer frente a las instalaciones de la Seccional 9ª renovando el reclamo por seguridad ante los reiterados hechos delictivos que se suceden en la zona y que los tienen prisioneros a diario.
Cansados de la inseguridad, los vecinos marcharon y dijeron basta
A plena luz del día, cargando con pancartas en las que se podía leer el pedido unánime de todos, un grupo de más de 50 personas marchó hasta la sede de la Seccional 9ª renovando el reclamo por seguridad.
“Nos prometieron todo, el actual comisario nos dio su número de teléfono. Pero la gente se cansó de las promesas, quieren ser escuchados y que les cumplan”, señaló Olga Borgo, una de las vecinas que se reunió con las autoridades policiales.
La encadenada repetición de hechos delictivos que azotan al barrio, tiene a los vecinos como prisioneros en sus propios hogares. Limitados en accionar y horario, la única salida que tienen los vecinos es el reclamo a viva voz.
Los tres asaltos que tuvieron lugar el viernes pasado fueron el detonante para que un grupo se manifestara el sábado en la Seccional 9ª, sin hallar ninguna respuesta.
“Las promesas son las de siempre, ellos se justifican diciendo que no tienen móviles. El pedido de los vecinos es que recorran el barrio. A los vecinos no nos convencieron, porque si no tienen móviles ni gente. Ellos dicen que se dividen porque tienen muchos barrios. El caso es que el gobierno debería intervenir, crear una subcomisaria o darles más personal”.
Tras el encuentro que mantuvieron con las autoridades de la seccional, los vecinos coincidieron en renovar el reclamo. Es por esto que mañana desde las 18.30 a las 19 marcharán nuevamente, desde San Lorenzo y Goyena, hasta Facundo Zuviría, cortando frente al supermercado Kigelman, ésta será la última protesta en la zona. La próxima junta de vecinos se hará frente a la Casa de Gobierno.
Los manifestantes entregarán un petitorio a las autoridades provinciales, municipales y policiales.
“Queremos difundir esto, nos gustaría unir los reclamos de todos”, sintetizó Olga.
“De esta manera no se puede más. Pero es bueno saber que la gente y los vecinos nos dan su apoyo para que reclamemos abiertamente”, afirmó Virginia, quien participó de la marcha.
Violencia en aumento
La escalada de hechos delictivos no tiene límites ni horario. Los habitantes de la zona señalaron que la violencia aumenta día a día.
“Antes si el robo era de una cartera, te sacaban la cartera y se iban. Ahora, te gatillan y después te sacan la cartera”, relató Virginia, madre de cuatro hijos que antes podían jugar libremente en las calles del barrio.
El viernes dos mujeres fueron brutalmente abordadas por una pareja de delincuentes. En el primer caso, una joven sufrió el arrebato de su cartera, durante el asalto los delincuentes le dispararon en la pierna, impactándola dos veces.
Al instante y tras haber dado vuelta a la cuadra, los mismos sujetos interceptaron a una mujer que cargaba con dos bolsos por la zona de J.M. Zuviría. La mujer fue asistida por un vecino, que espantó a los delincuentes a los gritos.
Anteriormente a estos dos hechos, una vecina que retornaba a su casa fue increpada por una joven pareja que intentó sustraerle su ciclomotor. La pareja de la víctima intentó defender a su mujer y abrió fuego contra los ladrones, que respondieron a los tiros. Provocando una balacera sin límites.
“No se puede estar así. Los robos son constantes y a mano armada. Todos estamos viviendo con mucho miedo. Los delincuentes no tienen horario”, sintetizó Virginia.














