Todos conocemos esos envoltorios de telgopor que vienen al comprar productos: se hacen bolitas y terminan desparramados en cualquier lugar. Ese material, llamado Poliestireno Expandido (EPS), es un problema ambiental serio, ya que tarda más de 1.000 años en descomponerse y representa el 25% de los residuos en rellenos sanitarios.
Científicos de Santa Fe crearon un telgopor ecológico 100% biodegradable a partir de cáscara de arroz y hongos
Un equipo de investigadores de la UNL y el CONICET desarrolla un material de embalaje como alternativa al Poliestireno Expandido (EPS), que tarda más de mil años en degradarse y genera gran contaminación ambiental.
Científicos de Santa Fe crearon un telgopor ecológico 100% biodegradable a partir de cáscara de arroz y hongos
Frente a esta situación, un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) desarrolló una alternativa ecológica en etapa intermedia de prueba, que ya recibió consultas de emprendedores interesados en su utilización como packaging sustentable.
La iniciativa
El proyecto, titulado “Desarrollo de biocompuestos fibra-polímero basados en hongos agaricomycetes y restos agrícolas de la región centro-norte de Santa Fe”, está a cargo de Matías Cabeza, docente de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) e investigador del CONICET.
Busca utilizar hongos y subproductos agropecuarios, como la cáscara de arroz, para crear materiales de embalaje 100% biodegradables.
“En la última década se observa una tendencia mundial hacia el desarrollo sostenible. Los consumidores demandan materiales livianos, reciclables y más amigables con el ambiente”, explicó Cabeza, quien agregó que gobiernos y organismos internacionales apoyan la creación de productos a partir de materias primas renovables.
El investigador destacó además que los subproductos agrícolas de cultivos como caña de azúcar, algodón o arroz pueden agregar valor a la producción local, estabilizar sistemas productivos y reemplazar los embalajes de EPS, generando un impacto ecológico positivo y concientizador.
La solución
Los biocompuestos fibra-polímero basados en hongos se presentan como una innovación ecológica frente a los plásticos derivados de combustibles fósiles. Los hongos digieren la lignina y celulosa de los sustratos, formando una matriz sólida que mantiene las piezas unidas sin adhesivos sintéticos.
Este material es ideal para embalajes: funciona como amortiguador, aislante, y está hecho de materiales 100% biológicos y compostables.
El equipo de trabajo
El proyecto es dirigido por Matías Cabeza y Guillermo García, docentes de FBCB-UNL e investigadores del CONICET, junto con becarios, estudiantes y graduados de la Licenciatura en Biotecnología, e investigadores de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ-UNL).
El trabajo cuenta con el respaldo de la Asociación Civil Mesa Azucarera y de Desarrollo Regional Santafesina, que colaboran con la recolección de información sobre la materia prima y facilitan el contacto con productores para un posible aumento de escala.
El proyecto forma parte del Curso para la Acción y el Desarrollo Orientado a Problemas Sociales y Productivos (CAI+D) de la UNL, que financia investigaciones aplicadas para responder a necesidades concretas de la comunidad y promover el desarrollo sostenible.
Estos proyectos se caracterizan por involucrar desde el inicio a los sectores beneficiarios, integrando saberes académicos y sociales para lograr resultados aplicables en el territorio.













