Santa Fe

Daniela Qüesta: “Siento que me gané este espacio militando a la par de cualquier hombre”

La intendenta electa de Santo Tomé y una vida íntima marcada por el ritmo de la política. Su duelo y su apuesta al futuro.

Sábado 20 de Junio de 2015

Algún día, dentro de muchos años, las próximas generaciones de la familia Qüesta encontrarán su propio apellido en las páginas de los libros que cuenten la historia santafesina. Quedará escrito, desde el 10 de diciembre, que fue Daniela Qüesta la primera mujer en ganar una intendencia dentro del departamento La Capital, en la provincia de Santa Fe.El viernes, con el temblequeo que generaba el frío matinal de los últimos días de otoño, la electa intendenta de Santo Tomé participaba del acto del Día de la Bandera y recibía apretones de manos de vecinos que le pedían sacarse “una foto para el Facebook”.

Antes de sentarse para la entrevista, accede a cruzar los escasos metros que la separan de su actual oficina en el Concejo Municipal – Sarmiento 1651, donde ocupa una banca hasta diciembre– de la Costanera y el río, para sentarse ante la cámara frente a ese Puente Carretero que tantas veces tendrá que cruzar en los próximos años para pelear por obras y servicios para su ciudad.

Ya a salvo del frío, se acomoda detrás de un modesto escritorio, toma el primer mate amargo y se dispone a conversar. En el transcurso de toda la charla mira fijo a los ojos, sonríe hasta cuando habla de sus recuerdos más tristes y ríe fuerte al relatar anécdotas graciosas, la mayoría vinculada a una vida en que la militancia, la familia y la amistad se trenzaron unidas desde su juventud.

“El domingo de elecciones voté a las 10, en la escuela Crespo Nº 166, que conocemos como la de Los Cuarteles. Cuando llegó el momento del recuento de votos –era candidata del Frente Progresista, Cívico y Social–, iba el 41 por ciento escrutado y me llamó Juan Manuel Pusineri –candidato por el Frente Justicialista Para la Victoria– para felicitarme. Ahí ya fue un alivio. Con el 80 por ciento de las mesas escrutadas, nos fuimos a festejar”, relató. 

Ser la primera

“Tengo una sensación extraña, porque nunca milité desde el género. Siempre milité desde el Comité, en el barrio, con la brocha y el volante. Sin embargo, es indiscutible que pude acceder a algunos lugares por la ley de cupo femenino. En un momento yo encabezaba la lista de concejales de Santo Tomé y me corrieron a la lista de candidatos a legislador por ese motivo y así fui diputada provincial. Quizá no hubiese estado en ese cargo si no hubiera sido por esa circunstancia”, reflexionó.

De todas maneras reivindicó que “ser la primera tiene un valor fuerte” y explicó: “Siento que me gané este espacio militando a la par de cualquier hombre, pero también ese cierto que no todas las mujeres llegan a este espacio que he llegado yo”.

En los firuletes de la conversación y en relación a lo anterior, la intendenta electa abre las puertas a su vida privada: “Fui soltera hasta muy grande. Cuando conocí a quien fue mi esposo –me lo presentó Palo (Oliver)– era diputada, por lo cual mi forma de vida estaba definida. Ahora que enviudé, tengo todo el tiempo para eso”.

Ceba el mate y continúa: “De las cosas malas uno tiene que reconstruirse y buscar lo positivo. Si es que de alguna manera se puede decir que es positivo, yo no tengo hijos, no tengo quién me espere para que le cocine –y agrega, entre risas–, ni quién me cocine tampoco”.

La referencia a la vida familiar se vincula con la lectura de su nueva responsabilidad a partir de diciembre, al considerar que se trata de “un trabajo full time, de lunes a lunes”. “Requiere comprensión y acompañamiento familiar o, en este caso, estar sola es más práctico. Se relaciona con la vida que a cada uno le sucede”, concluyó. 

Puertas adentro

Despojada de las formalidades, la actual concejala describe su rutina hogareña –reducida a la mínima expresión desde hace meses– y cuenta: “Tengo mi ritual mañanero. No salgo de mi casa si no me tomo tres mates como mínimo. Después, tengo todo muy desordenado. Al no estar en casa, mi heladera está siempre vacía. Me pasé los últimos 20 días de campaña alimentada a yogur con cereal, lo cual no es recomendable para nadie. Tendré que regularizar mis horarios, pero ese será un camino que tendré que hacer al andar”.

Con los detalles que regala, es fácil imaginar su hogar: “En mi casa vivimos el televisor, mi perro y yo. No sigo un programa en particular, pero necesito el ruido”. Y agrega al relato la llegada de la mascota: “Hace un año, el intendente resolvió levantar los perros de la calle y trabajar con distintas instituciones para su adopción. El último que quedaba es el que tengo yo en casa: Negrito. En realidad, le gusta más la calle que estar en casa. Es fiero, pero lo amo. Cuando se escapa y vuelve lo miro a los ojos y le digo: «Bueno, decime:  ¿querés vivir conmigo o no? Nadie te obliga» (se ríe)”.

Cuando habla de su vida social y de sus salidas, se inmiscuyen otra vez los recuerdos: “Tengo mi peña, con amigas de hace más de 20 años. Mi esposo falleció hace menos de dos años y medio y recién ahora estoy retomando el hecho de disfrutar las salidas. Cuesta mucho arrancar y revincularse con los afectos cuando uno solía hacerlo con un compañero”.

Y otra vez se confunden la política y la intimidad: “Yo no hubiera podido salir adelante, después de la muerte de mi esposo, de no ser por el equipo que tengo alrededor. En el proceso de la enfermedad, yo venía a las sesiones casi anestesiada. Me aguantaron las lágrimas y hoy comparten esto que me pasa, porque saben que fue un esfuerzo doble. Yo lloré todo lo que tenía que llorar y creo que salí del duelo con mucha fortaleza para lo que me toca afrontar. En el momento en que falleció mi esposo, en el último momento en que nos quedamos solitos, le dije: «Yo tengo mucho para hacer, me vas a tener que esperar», y así es”.

En la lista de prioridades, el mantenimiento de las calles, la pavimentación y la duplicación de cámaras de seguridad 

Daniela Qüesta asumirá en los primeros días de diciembre como intendenta de la ciudad de Santo Tomé. En ese rol la esperan en carpeta numerosos pedidos de los vecinos de distintos barrios. En cuanto a las prioridades, evaluó: “El mantenimiento de calles es uno de los principales reclamos y tiene dos aspectos. Por un lado, la continuidad de los planes de pavimentación. En ese sentido, la intención de Palo Oliver es enviar el mensaje al Concejo con el Plan de Pavimentación antes del 10 de diciembre”.

“El otro aspecto, es el trabajo de mantenimiento de las calles en sí. Santo Tomé tiene dos tercios de la ciudad con calles de tierra y un tercio pavimentado. Lo que planteamos como eje de campaña es que es necesario elevar la proporción de calles pavimentadas para poder atender mejor también el mantenimiento de calles de tierra”, agregó.

La explicación es sencilla, “el pavimento se coloca y hasta dentro de 20 años no hay que hacerle bacheo”; en cambio, las calles de tierra  requieren atención en períodos cada vez más cortos (por el actual régimen de lluvias, por el crecimiento poblacional, entre otros aspectos que inciden).

“Propusimos llegar a 150 cuadras de pavimento con fondos propios, pero también firmamos un acuerdo capital con Miguel Lifschitz –candidato a gobernador–, mediante el cual se compromete a financiar desde la provincia 150 cuadras de pavimento y 250 de mejorado. Con esa obra más los planes de pavimentación que podamos realizar con fondos municipales, vamos a mejorar en ese aspecto”, expresó.

Seguridad

Otro  reclamo de los ciudadanos santotomesinos se vincula, al igual que en el resto de la provincia, con la inseguridad.

“Antes nos considerábamos ciudad de paso con respecto a la delincuencia, éramos la vía de escape cuando los perseguían desde Santa Fe. Ahora tenemos situaciones de inseguridad muy fuertes que son autóctonas. Hay desde venta de drogas hasta homicidios con características mafiosas, más allá de los robos a viviendas y arrebatos”, describió.

En ese sentido, concluyó: “Hoy tenemos 44 cámaras de seguridad instaladas y ya han generado un impacto de prevención muy fuerte. Lo que propusimos es duplicar la cantidad, porque se comenzó con los accesos y se continuó con las grandes avenidas. Yo sueño con una ciudad monitoreada, que las cámaras colaboren no solo con respecto a la seguridad sino también para saber qué ocurre con el tránsito y situaciones en general. A esto sumamos la aplicación que impulsó la Municipalidad para celulares de GeoGuardia, similar a un botón de pánico y conectada al Centro de Monitoreo y al 911”.

Soledad Mizerniuk / [mailto:smizerniuk@uno.com.ar]smizerniuk@uno.com.ar

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