El río Paraná comenzó a recuperar altura frente a la ciudad de Santa Fe y las proyecciones estimadas por el Instituto Nacional del Agua (INA) anticipan una continuidad de la crecida durante los próximos días.
El río Paraná comenzó a subir en Santa Fe y el INA anticipa una crecida importante para los próximos días
Actualmente el Paraná se ubicaba en 2,80 metros en Santa Fe. En apenas días el río podría sumar alrededor de 60 centímetros respecto de la última medición. Aunque los niveles del Paraná permanecen lejos de la cota de alerta de 5,30 metros, especialistas del organismo advierten sobre el riesgo en las cuencas interiores y la alta saturación de los suelos provinciales.
El río Paraná repunta en Santa Fe y el INA proyecta un nivel cercano a los 3,50 metros hacia fin de mes
Según el pronóstico hidrométrico actualizado el 22 de septiembre, el Paraná se ubicaba en 2,80 metros en Santa Fe, por encima de la altura media de septiembre y todavía considerablemente por debajo del nivel de alerta, establecido en 5,30 metros.
Para el 25 de septiembre, el INA proyecta para Santa Fe un escenario con un nivel mínimo de 3,10 metros, un valor central de 3,41 metros y un máximo de 3,80 metros. Es decir, en apenas algunos días el río podría sumar alrededor de 60 centímetros respecto de la medición del 22 de septiembre.
"El agua ya está descendiendo desde Corrientes hacia abajo y eso elevará indudablemente los niveles en todo el tramo argentino del río Paraná. En el caso de Santa Fe, es probable que hacia fines de septiembre y principios de octubre se estabilice para oscilar entre los 3,50 metros", precisó Juan Borus, referente del INA.
Pero la proyección se extiende más allá de los próximos días. Para el 6 de octubre, el organismo estima para Santa Fe un nivel central de 3,33 metros, con un mínimo de 3,10 y un máximo de 3,90 metros
Suelos saturados en Santa Fe
El escenario es diferente cuando se analiza el comportamiento de los cursos de agua vinculados con los bajos submeridionales, el Salado inferior, el Saladillo y el río Salado.
Borus recordó las consecuencias de las lluvias registradas entre el 14 y el 16 de abril, que provocaron anegamientos y dejaron grandes sectores de la provincia afectados.
Actualmente, explicó, una parte importante de los suelos santafesinos se encuentra saturada o cerca de la saturación. "Si las lluvias en esta situación de distribución persisten y vuelven a darse, el escenario húmedo puede dominar la provincia y ese es el problema", advirtió.
En este sentido, el riesgo no está determinado solamente por el nivel de los grandes ríos, sino también por la capacidad de los suelos y los sistemas de drenaje para absorber y evacuar nuevas precipitaciones.















