Santa Fe

El acoso callejero en Santa Fe: legislación, sanciones y educación

Se presentó un proyecto para multar a quienes incurran en esas situaciones. Sin embargo, quienes trabajan la temática señalaron que hay que hacer más hincapié en la educación y el cambio cultural.

Martes 23 de Junio de 2015

El acoso callejero es frecuente y suele despertar temor y defensas por igual. Hay quienes defienden el derecho de las mujeres a caminar sin miedo y otros que consideran que se trata de un halago inofensivo de los varones a las mujeres. El diputado provincial Leandro Busatto (PJ) presentó un proyecto de ley para “prevenir y sancionar” esas situaciones, pero desde la organización Acción Respeto remarcaron que más que avanzar en el castigo hay que trabajar sobre la sensibilización y difusión de la temática.La iniciativa del legislador apunta a modificar el Código de Faltas de la provincia para incluir la definición del acoso y establecer una pena para quien lo cometiera. El Artículo 84 bis que propone señala que el acoso sexual callejero es el hostigamiento “mediante todo acto de naturaleza o connotación sexual, cometido en contra de una o varias personas en espacios públicos o de acceso público, sin que mantengan el/la acosador/a y la/el acosada/o relación entre sí, sin que medie el consentimiento de la víctima, produciendo en la misma intimidación, hostilidad, degradación, humillación, o un ambiente ofensivo en los espacios públicos, siempre que el hecho no constituya un delito”.

Y plantea una multa para quien lo cometa que puede ser “de una a cinco unidades jus (que hoy vale 904 pesos), o de uno a cinco días de trabajo para la comunidad”.

Busatto justificó la iniciativa legislativa en la necesidad de que exista un marco regulatorio para las situaciones de agresión a la que se enfrentan las mujeres en distintos ámbitos. “La masiva movilización con la consigna #NiUnaMenos, puso de relieve un flagelo, todavía invisibilizado, como es la violencia de género y el abuso a la mujer. Todos, como integrantes de la sociedad, debemos seguir trabajando fuertemente por la igualdad y la efectivización de los derechos de las mujeres que nos permita seguir derribando paradigmas patriarcales muy arraigados aún en las culturas de los pueblos”, analizó.

Generar conciencia

Gabriel Castillo es el coordinador nacional de Acción Respeto, una manifestación que empezó en las redes sociales y en algunas calles de Buenos Aires el año pasado para visibilizar la problemática del acoso callejero. Él explicó a Diario UNO cómo comienza a haber un cambio de mirada sobre lo que ocurre en las calles y resaltó que es necesario pensar más en la educación que en la sanción.

Con el lema “Si te incomoda leerlo, imaginate escucharlo” difundieron afiches en los que se muestran frases reales que les han dicho a mujeres de distintos puntos del país.

Desde “Te voy a violar hija de puta, te voy a hacer gritar” y “Cómo me gustaría mamártelas” hasta “Cómo te cogería con ese guardapolvo” y “Yo sé dónde vivís y en qué horarios tomás el colectivo”, las frases buscan dar un pantallazo de lo que realmente es el acoso callejero, el miedo que despiertan esas frases en las mujeres y cómo está alejado de un piropo halagador.

“En estos momentos hay dos proyectos a nivel nacional que se están trabajando sobre el acoso callejero”, remarcó Castillo, quien reconoció no conocer la iniciativa santafesina, y explicó: “A nosotros lo que nos interesó de todos los proyectos que nos mostraron es que plantean la necesidad de asignar un día o una semana para hacer tareas de concienciatización y que se disponga presupuesto para poder educar sobre el tema porque entendemos que la sanción es casi inaplicable. Es muy difícil probarlo excepto que aparezca un tercero que esté dispuesto a testimoniar y a pasarse dos horas en una comisaría acompañando la denuncia”.

En ese sentido, indicó que lo central es trabajar en que la población tome conciencia sobre que no es aceptable que un varón le grite o diga cosas a una mujer, que la insulte o que la persiga; y que esas situaciones generan miedo, bronca e inseguridad en las destinatarias.

Castillo también se refirió a la movilización #NiUnaMenos que tuvo lugar en más de 80 ciudades del país el pasado 3 de junio. “Lo más importante fue la adhesión de la ciudadanía. Evidentemente la sociedad está empezando a tomar mayor conciencia sobre una problemática que está naturalizada. Hay que pensar que antes el femicidio era catalogado como un crimen pasional, como si fuese un rapto de amor el asesinato y no un hombre que la mató porque la consideraba su propiedad y si él no la iba a poder tener, no la tendría nadie”, ejemplificó.

Si bien reconoció que aún falta trabajar mucho para lograr el cambio cultural remarcó: “Se está avanzando con las generaciones que vienen atrás nuestro. Hay mucha adhesión y participación de varones jóvenes. Pero sabemos que es muy difícil que un tipo de 50 años que siempre lo hizo deje de acosar en la calle”.

Aunque se mostró optimista en que cambie el entorno social. “Al no estar avalado por la sociedad en general, esa persona se va a tener que tragar el comentario. No estamos hablando de libertad de expresión sino de una agresión a un tercero”, manifestó. E insistió en que cada vez son más los jóvenes que comienzan a interceder en las situaciones de acoso.

“Las intentan frenar o le dicen al que grita «Pará que no les gusta».Se está empezando a notar un cambio positivo entre los menores de 30”, dijo y siguió: “De todas maneras, no hay que generalizar. No es que todos los mayores son acosadores o que todos los acosadores son violadores ni que todos los jóvenes piensan de una manera determinada”.

Por último, sostuvo que hay que reivindicar la idea de ciudadanía. “Como ciudadanos debemos interceder y debemos mejorar la situación en la que vivimos”, concluyó.

Por Victoria Rodríguez / victoriarodriguez@uno.com.ar

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