Una nena de cinco años sufrió un grave accidente, el miércoles por la tarde, en una plaza del Fonavi de barrio Centenario, cuando cayó desde el puente de un macro juego, desde al menos tres metros de altura. Hasta el momento, no se pudo determinar si faltaban maderas de la pasarela o si alguna de ellas se partió cuando la niña la pisó. De lo que sí hay certezas es de que el juego estaba en mal estado, y que desde la Municipalidad tenían prevista su próxima clausura.
El municipio investigará a fondo lo que pasó con Aylén
Así lo confirmó ayer el secretario general del municipio, Carlos Pereira, quien en conferencia de prensa expresó que existe un plan de inspección de los juegos de plaza que está en marcha, que cuentan con un presupuesto de casi dos millones de pesos anuales para el mantenimiento de los espacios públicos y que –en particular de la plaza donde se produjo el accidente– existen serios problemas de hechos de vandalismo que atacan los juegos para niños.
De todas maneras, reconoció que la inspección de esos espacios lúdicos corresponde al organismo municipal, en particular a la Dirección de Espacios Verdes y al área de Gestión de Riesgos, que ahora deberán encargarse de gestionar los peritajes correspondientes para determinar cuáles fueron las causas del accidente y deslindar responsabilidades.
En el mes de mayo del año pasado, el concejal Ignacio Martínez Kerz había solicitado –mediante una resolución– el relevamiento del estado de los juegos infantiles instalados en las distintas plazas y parques de la ciudad. Ese informe nunca se conoció.
Rutinas de mantenimiento
“La primera recomendación que nos hizo el intendente fue que estuviéramos en contacto con la familia. Nos hemos puesto a disposición en todo lo que puedan necesitar. Están muy conmocionados”, dijo ayer el secretario general, Carlos Pereira, sobre la familia de la niña accidentada, oriunda de barrio San Lorenzo y que habían ido al Fonavi de barrio Centenario a visitar parientes.
—¿Los vecinos de la zona habían denunciado el estado de los juegos?
—Nosotros sabíamos del mal estado de los juegos, pero no teníamos denuncias de vecinos o reclamos a la línea gratuita como suele pasar con otras plazas. En este parque había problemas de vandalismo y había juegos que debían ser reparados. Esto queremos investigar y ver las responsabilidades de todos.
—¿De quién es la responsabilidad del mantenimiento?
—Siempre es del municipio. Nosotros tenemos rutinas de mantenimiento, pero, por diversos motivos, hay mucho deterioro en el espacio público. Para que se tenga una idea, este año tenemos un presupuesto anual de casi 2 millones de pesos en mantenimiento de espacios públicos. Hay algunos espacios públicos en los cuales las rutinas son más tranquilas, porque es el deterioro es por el paso del tiempo. Pero hay otros casos en los que el vandalismo es grave, y hay que intervenir de otra manera. Éste es un lugar difícil de intervención. Todos lo sabemos, por eso queremos saber exactamente, con peritajes, cuál era el estado real de esos juegos. Sabemos que faltaban algunas maderas, lamentablemente en parte las maderas fueron quemadas (los vecinos las prendieron fuego el miércoles a la noche, a modo de protesta) lo que va a dificultar determinar el estado, pero lo vamos a investigar claramente y ver bien cómo sucedió el hecho y desde dónde cayó la nena.
—¿Con qué regularidad se realizan las inspecciones?
—Nosotros estamos en un plan de reordenamiento y revisión de todo esto que se denomina Macro Juegos que comenzó con el Paseo Muttis. Estos juegos fueron una forma de diversión que se instaló hace muchos años, que fue una tendencia que se hizo en todo el país y hoy está fuertemente cuestionada.
“En las distintas plazas de la ciudad, las conclusiones de las inspecciones han sido distintas. En algunos casos fue repararlo, cambiarle algunas cuestiones peligrosas y volver a ponerlo en funcionamiento y en otros lados las conclusiones son que los macro juegos tienen que ser erradicados. En principio, nosotros estamos ya con la decisión tomada de la erradicación de dos macro juegos, uno era justamente éste donde ocurrió el accidente y el otro es el del barrio Los Cipreses que ya está clausurado. Siempre, los juegos para chicos implican en las plazas algún riesgo: la propia hamaca o el tobogán no dejan de tener sus riesgos, el tema es que en los Macro Juegos, cuando hablamos de dos o tres metros de altura las situaciones devienen en graves.
—Los familiares de la niña cuestionan que, debajo del juego, había cemento en lugar de arena, y que por eso no pudo amortiguar el golpe.
—Todavía no sabemos exactamente dónde ocurrió el accidente. Hay una pequeña franja de material debajo de la estructura y el resto es tierra, por eso hay que determinar bien qué pasó. De todas maneras, desde esas alturas, la arena actúa como un piso tan duro como cualquier otro.














