Mauricio Bonadeo viene de una familia que trabajó toda su vida la madera. Él siguió ese camino, aunque también decidió acercarse a la carpintería desde un lugar experimental para encontrarle la veta que más le gustaba. En un diálogo con Patricio Gómez, el dueño de Suerte –otro de los emprendimientos reflejado en las páginas de Los que hacen Santa Fe– le sugirió que pruebe hacer una manigueta para mejorar el trabajo que él realizaba en serigrafía.
En la madera encontró la veta para un emprendimiento
“La manigueta de madera se dejó de fabricar hace como 20 años para empezar a hacerse de aluminio. Patricio me tiró la idea y me dio una muestra para que yo intentara copiarla en madera. Eso salió muy bien y con esa base empecé a trabajar en la comodidad del serigrafista, tanto en la mano como también en que le salga bien el trabajo, pero volviendo a las raíces, a la madera”, expresó.
La herramienta hecha en madera tiene varias ventajas. Por un lado, es más cómoda y se adapta mejor a la mano. Por otro, es más fiel en el trabajo. “Al ser más artesanal la manigueta, el resultado también es más personal. El serigrafista no se tiene que adaptar a la manigueta, sino todo lo contrario, el material se adapta a la persona”, argumentó.
En cuanto a la materia prima, Mauricio dijo que es fundamental buscar una buena madera, que no se doble al mojarse y que también es muy importante trabajar lo más recto posible en el corte con la maquinaria. De esa manera se puede obtener un buen resultado. Pero, además, Bonadeo asegura que en su elección de la madera, más allá de que debe ser noble a la mano, también se fija en detalles como las vetas que tiene para que estéticamente el producto tenga una buena presentación.
En ese sentido dijo: “En la elección de la madera depende mucho si se va a trabajar en verano o en invierno; si la madera está estacionada; qué clima hay. Ahora, en el verano, estoy trabajando con una que es más dura y es más noble al mojarse. Por eso se le hace un tratamiento que permite que el serigrafista, que moja mucho la madera en su trabajo, pueda tener una herramienta que le dure en el tiempo sin doblarse, que es lo más importante. La manigueta siempre tiene que estar derecha, porque eso es lo que permite que en el momento en que se apoya la goma que va a hacer correr la tinta, esta fluya de manera pareja”.
“Ese fue el punto de partida”, señaló Bonadeo, que luego explicó cómo desarrolló el emprendimiento: “Después pensé en la marca, Old Manis (una fusión entre lo que significa viejo en inglés y un diminutivo de manigueta). Empecé a hacer objetos de diseño, como los pedales de madera para bicicletas de paseo tipo europeas que están de moda, portabicicletas de madera. Pero todo relacionado con la serigrafía o con las bicicletas. Constantemente estoy atento a cualquier objeto de diseño que vea en internet para ver si lo puedo llevar a la madera. Pero la marca está centrada en las maniguetas”. Mauricio asegura que constantemente salen pedidos de clientes que tienen que ver con desarrollar herramientas para la comodidad del serigrafista. “Ahora estoy diseñando un portamaniguetas y otros proyectos”, adelantó.
Mientras que para empezar a vender se hizo un perfil en Facebook con el nombre de la marca y empezó a trabajar con serigrafistas amigos. “Con ellos fue un ida y vuelta de pedidos y consejos para ir mejorando las maniguetas. Mientras que por Facebook me empezaron a pedir de otros lados y todo termina de arrancar cuando me llaman de Kataplum Serigrafía, que son de Buenos Aires, para exponer en la Trimarchi, un evento de diseño a nivel latinoamericano que se hace en Mar del Plata. Ellos querían que mi marca esté con ellos y sin poner un peso. Después de ese evento, ellos me dijeron que yo era el único que hacía las maniguetas en madera en todo el país. Y ahí me terminó de caer la ficha”, dijo.
Ahí se dedicó a trabajar mucho con los grupos de serigrafía que hay en Facebook y eso le permitió llegar a mandar sus maniguetas a Chile. “Así empezó todo. Después empezaron a salir eventos y hoy estoy yendo a algunas ferias y showrooms. Tengo muchas ganas de estar en la Diseña Santa Fe, pero la comercialización es ciento por ciento por internet. Todos los días respondiendo preguntas y consultas de precios. Pero las ferias es lo que quiero encarar ahora”, indicó.
“Yo vivo de la carpintería en general. Esto puede llegar a ser un sostén pero en asociación con otras marcas. Por ahora lo hago por amor a la madera y porque me gusta mucho todo lo que es diseño. Me han dicho que lo que hago está muy bueno y eso te hace bien. No pienso en llegar a vivir de esto, sino en hacer algo que me haga feliz”, concluyó.
Por Hipólito Ruiz / Diario UNO













